September 20, 2019 / 2:59 PM / a month ago

Agricultores argentinos "navegan sin brújula" en medio de incertidumbre política y clima seco

BUENOS AIRES, 20 sep (Reuters) - Un inusual clima seco esta poniendo nerviosos a los agricultores argentinos mientras esperan las lluvias de octubre para revivir los cultivos de maíz, lo que se suma a la incertidumbre generada por las elecciones presidenciales que podrían hacer que el mandatario Mauricio Macri no sea reelecto.

Los productores, muchos de los cuales están preocupados por la posibilidad de que la izquierda regrese al poder tras las elecciones del 27 de octubre, comenzaron recientemente con la plantación de maíz. Entre ellos comenzó la intriga de que esta temporada seca afecte la cosecha y reduzca el rendimiento del trigo.

“Estamos navegando sin brújula y en la bruma”, dijo Francisco Santillán, productor de la ciudad de Pergamino, en la provincia de Buenos Aires, zona destacada por su calidad de tierras cultivadas.

Los agricultores ya habían comenzado a recurrir al cultivo de soja debido los altos costos del maíz y como forma de reducir los riesgos tras la amplia victoria del opositor peronista Alberto Fernández en las elecciones primarias de agosto, lo que hizo que la moneda local, el peso, cayera de forma estrepitosa.

La superficie planeada para la siembra de maíz, afectada por las altas temperaturas, podría llevar a más agricultores a inclinarse por la plantación de soja en sus terrenos, la cuál comenzará el mes próximo cuando se esperan lluvias.

“Esa es una opción”, afirmó Daniel Chiesa, un agricultor de General Villegas, ciudad afectada por la sequía, ubicada al noroeste de Buenos Aires.

La candidata a vicepresidenta de Alberto Fernández y expresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, mantuvo durante su mandato un duro cruce con agricultores debido a la implementación de estrictos límites de exportación de granos, altos impuestos a los envíos internacionales y controles de divisas.

Por lo ocurrido en el pasado los productores temen que esas políticas, que expresan que minaron las ganancias agrícolas, regresarían si Macri no logra ser reelegido.

“Los nervios van a ir en alza. La atmósfera esta acompañando el clima político del país”, dijo Germán Heinzenknecht, especialista en meteorología de la consultora de Climatología Aplicada.

Las zonas mas afectadas por la sequía se encuentran en las provincias de La Pampa, Córdoba, el oeste de Buenos Aires y Santa Fe, que representan del 60% al 70% de la producción de maíz de Argentina, agregó Heinzenknecht.

“Las zonas del oeste están bastante complicadas y en estos próximos 10 días no hay ninguna solución en el corto plazo”, expresó. “Septiembre va a terminar muy ajustado con muchas áreas en sequía directamente, imposible de sembrar”.

La sequía en Argentina y Brasil amenaza los cultivos en momentos en que el principal comprador, China, depende en gran medida de América del Sur para obtener suministros debido a una guerra comercial con Estados Unidos.

GRANDES INTENCIONES

El Gobierno ha apoyado el cultivo de soja y maíz con un reciente acuerdo de exportación de harina de soja con China y promoviendo las exportaciones de carne de cerdo y aves de corral argentinas, que son alimentadas con maíz y harina de soja.

“Sus intenciones son geniales, pero sin buen clima los resultados serán nulos”, dijo Heinzenknecht, quien agregó que se esperaba lluvia en los primeros 10 días de octubre. “Hay mucha más incertidumbre climática esta temporada que la temporada pasada”.

Los márgenes de beneficio favorecen la siembra de soja sobre maíz, sostuvo Gustavo López, jefe de la consultora Agritrend.

“Con respecto a la lluvia, los agricultores están empezando a preocuparse”, dijo. “Pero todo sugiere que a fines de septiembre el clima debería comenzar a normalizarse”.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) espera una cosecha de soja argentina 2019/20 de 53 millones de toneladas, frente a 55,3 millones de toneladas en 2018/19. El USDA proyecta una cosecha de maíz 2019/20 de 50 millones de toneladas, frente a 51 millones en 2018/19.

Pedro Vigneau, quien opera una granja en el distrito de Carlos Casares, en el centro de la provincia de Buenos Aires, dijo que sus rendimientos de trigo comenzarían a sufrir si el próximo mes no trae lluvias abundantes.

“Estamos un poco secos pero aún no es dañino. Si llueve, como se esperaba, en octubre, estaremos bien “, dijo. (Reporte de Hugh Bronstein. Reporte adicional de Maximilian Heath en Buenos Aires y Caroline Stauffer en Chicago, escrito por Hernán Nessi y Jorge Otaola. Editado por Javier Leira)

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