13 de marzo de 2017 / 19:00 / en 8 meses

Argentina planea impulsar infraestructura luego de que canales secretos inundan campos agrícolas

Por Luc Cohen

BUENOS AIRES, 13 mar (Reuters) - No fueron solamente las lluvias intensas las que dejaron las calles del pueblo argentino de Pozo del Molle cubiertas con agua durante tres meses el año pasado.

Agricultores de la zona construyeron sin autorización pequeños canales para drenar el agua de la superficie de sus campos, redirigiendo el flujo hacia áreas urbanas y agravando el impacto de las inundaciones, dijo Carlos Salvático, alcalde de la localidad de 7.500 habitantes en la provincia agrícola de Córdoba.

“Cada productor agropecuario trata de usar al máximo todo el terreno posible, sin darse cuenta del problema ecológico que se está causando”, dijo Salvático. “Si se suma otro vecino al otro, y al otro, hacen un gran volumen de agua, que es lo que termina causando problemas”, explicó.

Los “canales clandestinos” que los productores agrícolas fabrican para proteger sus cultivos suelen ser culpados de exacerbar la devastación en las vastas llanuras de Argentina, que naturalmente tienden a sufrir anegamientos que golpean a la producción de granos y de ganado, mayormente vacuno.

Las inundaciones durante el actual verano austral generaron evacuaciones y dejaron 2 millones de hectáreas de tierras de alta productividad bajo el agua o aisladas por el anegamiento de los caminos, dijo Pablo Bereciartua, subsecretario de recursos hídricos del Ministerio del Interior de la Nación.

La creciente severidad de las inundaciones ocurre luego de que décadas de crisis económicas limitaron la inversión pública en caminos, puentes y canales acuíferos adecuados en Argentina, pese al fuerte crecimiento de la población y la producción rural del tercer mayor exportador mundial de soja y maíz.

UN PLAN DE AGUA

El presidente de centroderecha Mauricio Macri, que asumió en 2015 tras más de una década de gobiernos de la centroizquierda, espera aliviar esos problemas e impulsar las exportaciones agrícolas al hacer de la infraestructura una prioridad.

El ministro del Interior, a cargo de la obra pública, vio a su presupuesto 2017 crecer un 52 por ciento interanual, más que cualquier otro ministerio. El gasto en obra pública podría crear empleos en el sector de la contrucción e impulsar a la estancada economía antes de las elecciones legislativas de octubre.

El equipo de Bereciartua planea invertir 10.000 millones de dólares hasta 2019 en proyectos que incluyen canales, drenajes de tormenta y sistemas de advertencia para mitigar el impacto de las inudaciones y otros eventos climáticos extremos.

El plan incluye una licitación publicada el lunes para un proyecto por 49,7 millones de dólares para mejorar el canal San Antonio, con el objetivo de proteger a los pueblos y mejorar el drenaje en Córdoba y la vecina provincia agrícola de Santa Fe.

CAUSA RAÍZ

Nicolás Bertram, un investigador en el estatal Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, dijo que las inversiones en infraestructura hidráulica son una solución temporaria y que solamente un cambio en el uso de la tierra puede arreglar la raíz de la causa de las inundaciones.

Es que el pasaje gradual de la ganadería hacia el cultivo de soja, que absorbe menos agua que las pasturas, ha elevado el riesgo de inundaciones, afirmó el experto.

Bereciartua dijo que los cambios en el uso de la tierra y unas tormentas más intensas vinculadas al cambio climático son dos importantes factores en la mayor frecuencia de inundaciones que causan daños, pero que la falta de inversión y planes de infraestructura han dejado vulnerables a pueblos y campos.

“No es casualidad que el canal San Antonio, el que ahora estamos licitando, se hizo en 1939, que era cuando la Argentina todavía era un país con capacidad de hacer planificación, con capacidad de hacer obras”, afirmó Bereciartua. “Y que después no se hizo nada durante décadas.”

Sus palabras reflejan la opinión de muchos argentinos que creen que su país, que un siglo atrás era uno de los más ricos del mundo gracias a sus enormes franjas de tierra fértil, ha experimentado desde entonces un constante camino de caída.

Las tres principales provincias agrícolas de Argentina -Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe- fueron las que recibieron la menor inversión en infraestructura per cápita entre 2005 y 2014, según un reporte publicado el año pasado por el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana.

Una vez que las aguas retrocedieron en junio pasado en Pozo del Molle, las autoridades provinciales construyeron un canal alrededor del pueblo. Mientras que los campos que lo rodean siguen estando en peligro ante inundaciones, Salvático dijo que el canal protegerá a la zona urbana.

“Esta es una deficiencia estructural histórica en toda esta cuenca. Nunca se habían realizado trabajos profundos en la zona”, dijo Salvático. “Pero a partir del año pasado se ha tomado muy en serio la situación”, agregó. (Traducido por Maximiliano Rizzi, Editado por Juana Casas)

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