20 de marzo de 2015 / 18:28 / hace 3 años

En medio de tensión con el Gobierno, productores argentinos de soja se aferran a sus granos

Por Hugh Bronstein

BUENOS AIRES, 20 mar (Reuters) - Los productores agrícolas de Argentina están reteniendo más del doble de granos de soja que el año pasado, en abierto desafío a un Gobierno que necesita incrementar su recaudación de impuestos a las exportaciones para financiar el creciente gasto público en un año electoral.

Los agricultores dicen que ese incremento en el acopio, que de un año a otro pasó de 3,4 millones a 7,4 millones de toneladas, se debe al aumento interanual del 12 por ciento en la producción de soja.

Pero ante la alta inflación doméstica y los bajos precios en los mercados mundiales, los productores locales se estarían aferrando a sus granos como protección. Todo mientras comienzan a recolectar la cosecha 2014/15, que marcaría un nuevo récord.

Con el acceso al crédito internacional prácticamente vedado luego de su default parcial de deuda el año pasado, el Gobierno argentino está presionando por diversas vías a los sojeros para que vendan sus porotos, cuya exportación tributa un impuesto del 35 por ciento.

Una resolución de principios de marzo establece que las ventas de “silobolsas” -los envases usados en los campos argentinos para el almacenamiento de granos- deben ser informadas ante el recaudador de impuestos del país.

A su vez, este año el estatal Banco Nación dejó de otorgar créditos a los productores que retengan soja.

“El Gobierno utiliza toda la información y establece normas para presionar a los productores, pero ante el escenario incierto que enfrentamos los productores no acelerarán sus ventas”, dijo Ernesto Ambrosetti, economista jefe de la Sociedad Rural Argentina (SRA), que nuclea a los agricultores de mayor escala.

En base a las estimaciones de la SRA y de las bolsas de granos locales, los 7,4 millones de toneladas de soja retenidos hasta el final de febrero representan alrededor del 14 por ciento de la cosecha 2013/14, que fue de unos 52 millones de toneladas.

Hacia la misma fecha del año pasado, los productores tenían acopiados 3,4 millones de toneladas, el 7,1 por ciento de una producción de 48 millones de toneladas.

El Ministerio de Agricultura argentino declinó comentar sobre las insistentes quejas de los productores, que consideran que están siendo tratados injustamente.

En los mercados globales el precio de la soja se ubica en 354 dólares por tonelada, muy por debajo de los 527 dólares en que se negociaba hace un año, y ese es otro de los factores que lleva a los productores a aferrarse a sus granos a la espera de valores más atractivos.

Si los precios mundiales de la oleaginosa no suben este año, las existencias locales podrían dispararse. Los pronósticos para la actual cosecha 2014/15 están en un rango de 58-60 millones de toneladas, superando por lejos el récord de 53,4 millones de toneladas alcanzado -según datos oficiales- en el ciclo previo.

SILOBOLSAS

Los granos de soja pueden ser almacenados hasta tres años en las alargadas silobolsas, que se extienden como gigantescos gusanos blancos al borde de los campos del cinturón agrícola argentino.

Las silobolsas -de entre 60 y 75 metros de largo y con capacidad para albergar hasta 250 toneladas de soja- se venden en Argentina a partir de 480 dólares. Se calcula que en el país cada año se comercializan unas 300.000 unidades.

Las ventas crecieron el año pasado, principalmente debido al mayor volumen de la cosecha, de acuerdo con el fabricante de silobolsas IpesaSilo, que abastece el 70 por ciento del mercado argentino.

El Gobierno también quiere ver más ventas de soja porque los exportadores deben convertir los dólares de sus ventas en pesos locales. Esas divisas alimentan las reservas que el Banco Central usa para controlar la moneda doméstica, en una plaza con controles muy estrictos.

Y además, Argentina se encuentra en plena campaña electoral para las elecciones presidenciales que se celebrarán en octubre, y los analistas locales esperan que el Gobierno aumente el gasto público, como es habitual en los meses previos a una votación.

Los productores, que acaban de realizar una huelga comercial de tres días contra las políticas oficiales, esperan que el próximo Gobierno adopte medidas más amigables para los mercados. Mientras tanto, afirman que las regulaciones anti acopio no les impedirán seguir reteniendo granos de soja.

“Necesitamos silobolsas y las estamos comprando. Eso no va a cambiar”, dijo Santiago del Solar, un productor agrícola de la provincia de Buenos Aires, el principal distrito agrícola del país. (Reporte de Hugh Bronstein; traducido por Maximiliano Rizzi, editado por Hernán García)

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