April 6, 2020 / 8:35 PM / 4 months ago

CONTEXTO-Argentina gana tiempo para desactivar bomba de tiempo de deuda con postergación de pagos bajo ley local

BUENOS AIRES, 6 abr (Reuters) - El reloj de la bomba de tiempo de la deuda argentina se ha retrasado después de que el Gobierno postergó los pagos de la deuda en dólares bajo ley local hasta fin de año, en medio de conversaciones de reestructuración estancadas por la pandemia de coronavirus.

La medida, que desactiva un pago clave de unos 7.000 millones de dólares que vencían en mayo, le da a Argentina un respiro mientras se apresura a discutir una deuda que el Gobierno dice que el país no está en condiciones de pagar.

“Esta cuenta regresiva acaba de resetearse”, dijo a Reuters José Echagüe, jefe de estrategia de Consultatio Investment en Buenos Aires. “Lo que se dijo acá es: tomémonos un tiempo, demos una vuelta manzana y empecemos a charlar de nuevo”.

La medida, que los economistas consideraron un incumplimiento selectivo (selective default), revitalizó a los bonos el lunes, dado que los inversores esperan que le otorgue al Gobierno más poder de fuego para lidiar con la deuda bajo ley extranjera.

JP Morgan dijo en una nota que la postergación de la deuda local hizo que los pagos en dólares fueran más manejables en el corto plazo y podría permitir a Argentina seguir “atendiendo la deuda bajo ley extranjera mientras se desarrollan las negociaciones”.

El banco de inversión agregó que también la decisión implicó un cambio en las prioridades para Argentina en medio de la pandemia, y la reestructuración se retrasó a medida que el país lidió con la crisis de salud.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, dijo el lunes que la medida ayudará al país a volver a una posición más firme y proteger a los más vulnerables en un momento en que la economía, ya golpeada por una recesión, está lidiando con el impacto del coronavirus.

“Esta decisión es parte del plan que trazamos para restaurar la sostenibilidad de la deuda”, dijo Guzmán en su cuenta de Twitter.

“Un plan para sentar condiciones para una Argentina que se desarrolle con inclusión social cuando dejemos atrás estas durísimas circunstancias del COVID-19”, agregó.

La suspensión de la deuda local en dólares de Argentina subraya la creciente preocupación por la carga de la deuda. El país enfrentaba más de 20.000 millones de dólares en pagos de capital en moneda extranjera y más de 10.000 millones de dólares en intereses en moneda extranjera este año, la mayoría en instrumentos emitidos bajo la ley local.

Mientras tanto, las reservas del banco central han estado cayendo desde mediados del año pasado, a medida que el país necesitaba apuntalar su moneda y las utilizó para el pago de deuda.

El diferimiento, por ahora, no cubre los casi 70.000 millones de dólares en bonos bajo ley extranjera que Argentina busca reestructurar con los acreedores internacionales, después de que no cumplió con su plazo de fin de marzo para alcanzar un acuerdo.

Sería más difícil retrasar unilateralmente a los acreedores capaces de actuar en tribunales extranjeros en los Estados Unidos, Japón y el Reino Unido.

Miguel Kiguel, exsubsecretario de finanzas, dijo que el país aún podría llegar a un acuerdo con los acreedores extranjeros con una oferta razonable, que podría estar entre un 30% y un 40% por encima de los precios actuales, ya en niveles de default de 20-30 centavos por dólar.

“Creo que los bonistas hoy, si les das una salida, van a estar felices”, señaló, pero explicó que debe ser una oferta “que tenga sentido”.

Guzmán, un discípulo de Joseph Stiglitz, ha presentado la hoja de ruta económica del país y dijo que el país busca un alivio substancial a su deuda, que podría darse con una combinación de un período de gracia, reducción de cupones o una extensión de vencimientos.

Sin embargo, llegar a un acuerdo ahora parece que tomará más tiempo de lo esperado.

Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos y exgerente de análisis macroeconómico del banco central, dijo que llegar a un acuerdo antes de mayo parece difícil porque supone que será una oferta “bastante agresiva”.

“El tiempo apremia y la urgencia juega a favor de los acreedores, no del Gobierno”, explicó Matías Rajnerman, economista jefe de la consultora Ecolatina, quien agregó que la pandemia del coronavirus aumentó los riesgos de un default.

La mayoría de los economistas dijeron que la medida unilateral respecto a los bonos bajo legislación local, si bien genera un alivio de tiempo, también constituía un incumplimiento de deuda.

“Un default está definido cuando no se concreta el pago en los términos en los que estaban previstos y esto, claramente, no hay forma de verlo de otra manera”, señaló Echagüe.

Con reporte adicional de Adam Jourdan y Hernán Nessi. Editado por Nicolás Misculin

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