5 de noviembre de 2012 / 18:44 / en 5 años

ESCENARIOS-Argentina, ante duras opciones tras fallo sobre deuda en EEUU

* Corte de apelaciones pidió a juez fórmula para resarcir a “fondos buitres”

* Argentina agotará instancias judiciales para revertir fallo

* El país podría entrar en cesación de pagos si rechaza pagarles

Por Guido Nejamkis y Hilary Burke

BUENOS AIRES, 5 nov (Reuters) - Argentina se enfrenta a la posibilidad de una nueva crisis de deuda, una década después de declarar la mayor cesación de pagos de su historia, luego de un fallo judicial en Estados Unidos que la obliga a remunerar a los acreedores de bonos impagos cada vez que paga sus títulos reestructurados.

Cerca de un 93 por ciento de los tenedores de bonos argentinos acordó participar en dos canjes de deuda en el 2005 y en el 2010, pero aquellos que se negaron continúan presionando en tribunales alrededor del mundo para cobrar sus acreencias.

Hace 10 días, la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Manhattan avaló en forma unánime un fallo previo del juez Thomas Griesa que indicó que Argentina violó la provisión en los bonos que estipula un trato igualitario a los acreedores, una cláusula conocida como “pari passu”, al ignorar a los inversores que no aceptaron esas operaciones de canje.

El fallo generó una ola de ventas de bonos de la tercera economía latinoamericana, disparando el costo de asegurarlos contra un incumplimiento de pagos y provocando que Standard & Poor’s bajara la calificación soberana del país.

Funcionarios dijeron que los fondos “buitres”, como Argentina llama a los inversores que no aceptaron reestructurar la deuda, no cobrarán nada y aseguraron que el país se defenderá en todas las instancias judiciales que correspondan.

Ahora está pendiente que el juez Griesa, a pedido de la corte de apelaciones, expida pronto un dictamen sobre cómo compensar a los acreedores discriminados.

La presidenta argentina, Cristina Fernández, dijo que el país seguirá honrando sus deudas con el 93 por ciento de los acreedores que participaron en las reestructuraciones de deuda impaga producto del incumplimiento del 2001/2002.

Los acreedores detrás de la causa por la que se pronunció la corte estadounidense -los fondos NML Capital Ltd y Aurelius Capital Management- buscan recuperar unos 1.400 millones de dólares.

A continuación, escenarios posibles que, según expertos, Argentina puede enfrentar tras el fallo de la corte de apelaciones de Nueva York.

ARGENTINA APELA ANTE LA CORTE SUPREMA DE EEUU

El Gobierno argentino podría llevar al máximo tribunal estadounidense su reclamo de fondo sobre la cláusula “pari passu” argumentando que no cometió ninguna discriminación debido a que los fondos “buitres” podrían haberse presentado a los dos canjes de deuda.

Si aceptara estudiar el caso, la corte, que toma unas 70 u 80 causas de 10.000 peticiones anuales, debería aclarar si esta decisión tiene efectos suspensivos sobre el proceso, lo que implica que, hasta que emita una sentencia, el fallo del tribunal de apelaciones no entra en vigencia.

Pero, el país sudamericano está jugando una carrera contra el reloj.

La corte de apelaciones del Segundo Circuito en Manhattan le pidió a Griesa que defina en las próximas semanas una fórmula de pagos para resarcir a los tenedores de deuda no reestructurada. El tribunal podría revisar rápidamente la propuesta para llevarla adelante en diciembre.

Ese mes, Argentina enfrenta vencimientos de deuda bajo la ley de Nueva York por unos 3.300 millones de dólares.

Si la corte de apelaciones ordena al agente de pagos argentino en Estados Unidos, el Bank of New York Mellon, retener parte de estos fondos para resarcir a los “buitres”, los tenedores de deuda reestructurada recibirían menos de lo que les corresponde y Argentina entraría en una cesación de pagos.

Buenos Aires también podría apelar la decisión de Griesa para ganar tiempo. Como en el caso de la Corte Suprema, nuevamente la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Manhattan debería decidir si acepta revisar el caso con fines suspensivos como hizo en febrero pasado.

De lo contrario, la fórmula de pago de Griesa se aplicaría sin importar que las apelaciones hayan sido aceptadas.

Algunos expertos consultados por Reuters, como el abogado especializado Eugenio Bruno, del Estudio Garrido, que asesora a tenedores de bonos reestructurados, creen que el caso sería aceptado por la Corte Suprema debido a sus implicancias jurídicas para futuras reestructuraciones de deuda pública o privada.

Por esas implicancias son varios los expertos, como el ex secretario de Finanzas Guillermo Nielsen -uno de los arquitectos de la reestructuración del 2005-, que recomiendan a Argentina buscar más que un apoyo retórico del Gobierno estadounidense para lo que se espera sea una larga batalla legal.

Eso debido a que el Departamento de Justicia estadounidense consideró que la interpretación de Griesa del “pari passu” da demasiado poder a los inversores que no aceptaron los canjes y pone en riesgo las reestructuraciones de deuda soberana.

Pero el hecho de que Argentina se mantenga sin negociar por su deuda impaga con el Club de París, ni respete fallos del tribunal arbitral CIADI, ni haya entablado un diálogo con la petrolera española Repsol para compensarla por la expropiación de YPF, dan pocas oportunidades al país para que sume apoyos de gobiernos para su causa contra los fondos “buitre”.

En el camino de su defensa, Argentina podría suspender la llamada “ley cerrojo” y reabrir el canje de deuda para apoyar el argumento de que no discrimina a acreedores en forma impropia.

La norma impide al Gobierno lanzar un canje de deuda o negociar con tenedores de bonos no reestructurados sin la aprobación del Congreso, donde tiene mayoría con sus aliados.

Pero, esa opción, rechazada hasta el momento por el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, no asegura el fin de los litigios ya que posiblemente los tenedores de bonos incumplidos (“holdouts”) volverían a rechazar participar de un canje de deuda.

Un nuevo incumplimiento aumentaría la inseguridad jurídica en Argentina, cuyo Gobierno es criticado por inversores extranjeros por su control sobre la economía, al tiempo que se desvanecería aún más el alicaído financiamiento al sector privado.

También bloquearía cualquier acceso a fondos externos para proyectos de inversión, infraestructura y comercio exterior, y los balances de bancos e inversores institucionales se deteriorarían debido a sus tenencias de bonos locales.

Argentina no se fondea en los mercados internacionales de capitales desde su declaración de cesación de pagos.

ARGENTINA IGNORA LA DECISION DE LA CORTE

Si pierde su batalla tras las apelaciones, o la justicia no congela el proceso de pago mientras las estudia, Argentina podría negarse a aplicar la fórmula de compensación propuesta por Griesa.

Esta posibilidad es vista como posible dado que el país ha disputado sistemáticamente cada decisión judicial en favor de los fondos “buitres” y se ha negado a acatar algunas sentencias judiciales que dispusieron que se los compense por daños.

Si la corte de apelaciones establece que parte de los fondos transferidos por Argentina a Nueva York para pagar vencimientos de deuda deben ir a los inversores que no aceptaron los canjes, el país sudamericano se enfrenta a la alternativa de enviar más dinero o permitir que se dispare un “default”.

Otra opción sería cambiar la forma de pago de los bonos para abonarlos fuera de Estados Unidos. Entre las opciones está honrar sus servicios en Argentina.

Pero, varios expertos en deuda dicen que un cambio en el contrato de los bonos implicaría una cesación de pagos técnica. Argentina podría tratar entonces de obtener el apoyo de dos tercios de los acreedores para modificar los términos de los títulos, pero es difícil que éstos acepten cobrar en el país.

El Gobierno impuso un duro control de cambios el año pasado para frenar una fuga de capitales, lo que restringió las transferencias de divisas al exterior.

Los inversores también cederían garantías legales que tienen en Estados Unidos si aceptaran recibir los pagos en Argentina.

Otro elemento clave es si terceras partes como los bancos intermediarios o los agentes de pagos estarán obligados a cumplir con la orden de la corte.

Además del Bank of New York Mellon, en el proceso de pago de la deuda argentina participan entidades de clearing como DTCC, Euroclear y Clearstream, ninguna de las cuales debe estar entusiasmada de estar en el centro de una amarga disputa legal.

ARGENTINA PAGA LA DEUDA NO REESTRUCTURADA

Aunque luce improbable, Argentina podría terminar pagándole a los “holdouts”, ya sea cumpliendo con el fallo de la corte y haciéndoles desembolsos por sus tenencias, o llegando a alguna clase de acuerdo. Esto podría disparar demandas de acreedores que aceptaron participar de los canjes.

Para resarcir a los tenedores de bonos incumplidos, el Gobierno debería primero suspender la “ley cerrojo”.

Abogados vinculados a esos fondos consideran que Argentina está cerca de un punto de no retorno, ya que debería optar pronto por buscar un acuerdo con los litigantes o empezar a remunerar sus tenencias.

Ese punto de no retorno fue alcanzado por Perú en el 2000, cuando la firma matriz de NML, Elliott Associates, usó esta misma cláusula de “pari passu” para buscar bloquear un canje de deuda peruana.

En esa oportunidad, Elliott convenció a una corte belga de que bajo esa cláusula todos los acreedores deberían ser tratados con igualdad.

Perú finalmente llegó a un acuerdo con Elliot para evitar caer otra vez en “default”, pero los montos involucrados en la negociación eran mucho más bajos que los que se reclama a Argentina, que algunos analistas estiman en unos 11.000 millones de dólares por la deuda no reestructurada.

NML obtuvo el mes pasado un fallo favorable en una corte de Ghana para retener una fragata Argentina utilizada para viajes de estudios de la Marina, como parte de sus esfuerzos por cobrar bonos incumplidos por 300 millones de dólares. (Reporte de Guido Nejamkis y Hilary Burke. Con reporte adicional de Alejandro Lifschitz en Buenos Aires y Daniel Bases en Nueva York. Editado por Silene Ramírez)

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