January 15, 2019 / 1:30 AM / 10 months ago

México agiliza transporte terrestre de combustibles para aliviar cuellos de botella de distribución

CIUDAD DE MÉXICO, 14 ene (Reuters) - La cámara mexicana de transporte terrestre de carga espera que un plan para acelerar el reparto de combustibles ayude a aliviar los cuellos de botella en las terminales donde se han acumulado inventarios en las últimas semanas.

Una ofensiva del presidente Andrés Manuel López Obrador para acabar con el robo de combustible ha provocado largas filas de conductores que esperan llenar sus tanques desde que se cerraron algunos poliductos del país para evitar mayores pérdidas.

El cambio a una distribución a través de camiones cisterna ha ralentizado las entregas a las gasolineras en varias regiones, mientras que las terminales de importación y almacenamiento de la estatal Pemex se están congestionando, lo que ha causado demoras en la descarga de combustible importado en varios puertos.

La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) espera que la distribución por autotanques se eleve a un 50 por ciento de los 1,27 millones de barriles por día (bpd) de gasolina, diésel y combustible de avión que consume México frente a la proporción actual de cerca de un 30 por ciento.

“Este es un plan de contingencia, para con los mismos activos poder tener una mayor capacidad de traslado de hidrocarburos”, dijo a Reuters el presidente de la cámara, Enrique González.

Los transportistas han solicitado a Pemex que reduzca los tiempos de carga en las terminales a un máximo de cuatro horas desde las 8 a 18 horas actuales. Antes del plan antirrobo de López Obrador, cada camión pasaba hasta 72 horas cargando en los puertos y centros de distribución de Pemex, explicó González.

La cámara representa compañías con una flota conjunta de 3,500 camiones de combustible de doble tanque capaces de cargar hasta 62,000 litros cada uno para su entrega a estaciones de servicio y aeropuertos.

El plan de contingencia también contempla el suministro directo de combustible desde las terminales a las estaciones, sin pasar por los centros de distribución.

ALINEADOS

Los grandes convoyes de camiones que transportan gasolina ahora son visibles a lo largo de las carreteras mexicanas. Los vehículos son escoltados por oficiales militares desde que López Obrador destinó a miles de soldados y policías para supervisar las refinerías y proteger el traslado de combustible.

La cámara registró 186 incidentes de robo de combustible relacionados con autotanques el año pasado.

La región central de México ha sido la más afectada desde que se cerró en diciembre un poliducto desde la refinería Salamanca.

Las filas de conductores llegaron la semana pasada a la Ciudad de México, lo que llevó a funcionarios locales a implementar un plan voluntario para racionar el combustible en estaciones de servicio de acuerdo con los números de placas de automóviles.

Alrededor de 150,000 bpd de gasolina se pierden debido al robo, según cálculos de Reuters basados ​​en datos oficiales. El problema causa un agujero de 3,000 millones de dólares en las arcas de Pemex cada año.

El Gobierno ha dicho que las cadenas de gasolineras que compran regularmente combustible robado serán sancionadas. Las tuberías afectadas por tomas clandestinas están siendo vigiladas y reparadas.

La ofensiva de López Obrador contra los delincuentes marca su primer intento de abordar la arraigada corrupción desde que asumió el cargo el 1 de diciembre. Pero su plan no ha estado exento de dolores de cabeza para los ciudadanos.

El 14 de enero, el número de buques que esperaban para descargar combustible importado en los puertos mexicanos había aumentado a 48 en comparación con los 39 de fines de la semana pasada, según datos de Refinitiv Eikon. Eso representa un atasco de unos 14 millones de barriles pendientes de descarga.

México reduce usualmente en enero sus importaciones de gasolina, que representan tres cuartas partes del consumo total del país de 800,000 bpd debido a una menor demanda, pero las compras han disminuido aun más en lo que va del año debido a que la reducción de inventarios se ha desacelerado.

Las importaciones de gasolina de México cayeron a 370,000 bpd en los primeros nueve días de enero, una baja de un 25 por ciento frente a enero del 2018, según ClipperData. Las compras de gasolina de la costa estadounidense del Golfo de México se redujeron aun más, a 299,000 bpd en el mismo lapso, un retroceso de un 34 por ciento.

El declive ha sido motivado por menores compras por parte de Pemex, que intenta desalojar gasolina desde sus puertos, pero también por menores importaciones privadas, ya que los impuestos al combustible se ajustaron al alza a principios de año, según intermediarios.

Reporte de Marianna Párraga y Sharay Angulo, con reporte adicional de Adriana Barrera. Editado por Carlos Aliaga

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below