13 de mayo de 2010 / 18:38 / hace 8 años

ANALISIS-Argentina sin apremio para emitir bono 1.000 mln dlrs

* Argentina podría retrasar emisión bono 1.000 mln dlrs

* Dinero nuevo no es esencial para finanzas

* Gobierno puede usar reservas Banco Central, agencias

Por Hilary Burke

BUENOS AIRES, mayo 13 (Reuters) - Las finanzas de Argentina no se verán afectadas si el Gobierno se ve forzado a retrasar la emisión de un nuevo bono por 1.000 millones de dólares la próxima semana, tal como esperan muchos inversores, gracias principalmente al uso de reservas del Banco Central.

La presidenta Cristina Fernández impulsó un decreto para usar 4.400 millones de dólares de las reservas del Banco Central este año para pagar a acreedores privados, una decisión respaldada por el Senado mediante un proyecto de ley aprobado la semana pasada.

El Gobierno puede usar otros 2.200 millones de dólares en reservas para cumplir compromisos con organismos multilaterales. Y podría continuar accediendo a los fondos de la ANSES, el administrador del sistema estatal de pensiones, y otras entidades públicas, si fuese necesario, dijeron analistas.

“La realidad es que el Gobierno tiene las cajas necesarias como para cubrir la brecha”, dijo Federico Cohen, economista de Fundación Capital.

Argentina había planeado emitir 1.000 millones de dólares con el nuevo bono global 2017 para retornar a los mercados internacionales de crédito, junto con una oferta para canjear nuevos bonos y efectivo por 18.300 millones de dólares en deuda incumplida.

Pero el objetivo del Gobierno de emitir el bono a una tasa por debajo de 10 por ciento se complicó por la aversión al riesgo asociada a la crisis de deuda europea, y la emisión podría ser demorada, dijo esta semana el ministro de Economía, Amado Boudou.

El precio del papel iba a ser fijado el viernes, pero la fecha fue extendida al martes de la próxima semana.

Boudou describió el nuevo bono global de 1.000 millones de dólares como “simbólico” y reiteró que Argentina no necesita ese dinero.

Economistas privados en general están de acuerdo con eso, pero dicen que las cuentas fiscales están empeorando por el elevado gasto público, cuyo ritmo de crecimiento está muy por encima del incremento de los ingresos, a pesar de un fuerte repunte de la economía.

El Gobierno enfrenta al menos 13.000 millones de dólares en cumplimientos de deuda este año, y las estimaciones privadas de la brecha de financiación varían ampliamente entre los 3.000 y los 7.000 millones de dólares.

Carola Sandy, del Credit Suisse, dijo que el Gobierno ni siquiera debería necesitar los 6.600 millones de dólares en reservas del Banco Central para cumplir con sus obligaciones, agregando que estaría “sobrefinanciado” por aproximadamente 1.000 millones de dólares si lo hiciera.

Argentina no publicó este año ni en el 2009 un programa financiero, detallando las necesidades de préstamos anuales y cómo planea cubrirlas.

Cohen dijo que además de las reservas, el Banco Central también transferirá al Tesoro hasta 23.500 millones de pesos, o casi 6.000 millones de dólares, en ganancias que obtuvo el año pasado.

Con eso, “la brecha cierra y los compromisos de deuda de este año se pagan”, dijo.

El Banco Central tiene aproximadamente 48.000 millones de dólares en reservas. El plan de Fernández de usar una parte de las reservas para pagar deuda disparó un enfrentamiento que duró semanas con el ex presidente del Banco Central, que fue despedido en enero.

SUPERAVIT EN RIESGO

El presupuesto elaborado por el Gobierno en septiembre del año pasado estima que el superávit primario del 2010 será de 2,17 por ciento del producto interno bruto, por encima de la estimación de 1,38 por ciento del PIB en el 2009.

Pero en el primer trimestre de este año, el superávit primario se achicó en un 23 por ciento comparado con el mismo período del 2009.

Los analistas esperan que el superávit primario anual -que mide cuánto dinero el Gobierno tiene para pagar deuda después de cumplir con otros gastos- será más chico que el objetivo del Gobierno por el aumento del gasto social en un año previo a las elecciones generales.

Algunos economistas dicen que el país ya tiene un déficit presupuestario primario, pero esto es tapado por “contabilidad creativa”, tal como la inclusión como ingresos de algunos fondos manejados por el administrador estatal de pensiones, ANSES.

El doble superávit -comercial y primario- ha sido un punto de orgullo para la presidenta Fernández y para su marido y predecesor, Néstor Kirchner.

El ex presidente del Banco Central Javier González Fraga dijo al diario Ambito Financiero que el déficit fiscal de este año, “bien calculado”, debería ser de entre uno o dos puntos del PIB.

“Habrá un hueco fiscal que va a haber que cubrir, entonces se va a necesitar más crédito privado (...) Y si no se puede salir a los mercados internacionales colocarán deuda en la ANSES, en el Banco Nación”, dijo González Fraga.

La ANSES ha sido una de las principales fuentes de financiamiento para el Gobierno desde la estatización de pensiones privadas a fines de 2008.

Con el gasto público creciendo fuerte antes de las elecciones presidenciales de octubre del 2011, las expectativas para el año próximo son menos optimistas.

“El financiamiento en 2010 no debería ser una gran preocupación”, escribió Javier Kulesz del banco UBS esta semana.

“Sin embargo, un aumento en el déficit fiscal en 2011, un año de elecciones, junto con un aumento en las obligaciones de deuda en dólares (...) podría hacer que el financiamiento sea más complicado”, dijo.

Traducido por Juliana Castilla, Editado por Luis Azuaje

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