8 de febrero de 2016 / 16:32 / hace un año

Fosa de la Guerra Civil española abierta por orden de jueza argentina desentierra doloroso pasado

6 MIN. DE LECTURA

* Desenterrados 22 cadáveres a petición de una jueza argentina

* Una nonagenaria quiere dar a su padre un entierro digno

* Cientos de personas buscan justicia en tribunales extranjeros

* Caso ilustra la difícil reconciliación de España con su pasado

Por Sonya Dowsett

GUADALAJARA, España, 8 feb (Reuters) - Una anciana española de 90 años, envuelta en un abrigo de piel y una bufanda de lana, se mantuvo de pie ante una profunda tumba abierta y murmuró "mi padre" al ver un esqueleto desenterrado en el fondo de la fosa.

Timoteo, el padre sindicalista de Ascensión Mendieta, recibió un disparo en 1939 en los meses posteriores a la Guerra Civil española y fue enterrado en una fosa común en una de las esquinas del cementerio de la ciudad de Guadalajara, Castilla La Mancha, unos 60 kilómetros al este de la capital, Madrid.

La fosa común fue la primera en ser excavada por orden de una jueza argentina en una demanda presentada en busca de justicia por los crímenes cometidos durante la Guerra Civil (1936-1939) y la dictadura del general Francisco Franco.

La demanda presentada por Mendieta para dar a su padre un entierro apropiado podría desencadenar una serie de exhumaciones similares.

El caso ilustra las dificultades que tiene España para afrontar un pasado que está desapareciendo de la memoria viva, pero que sigue dejando sus marcas en la actualidad.

La ley de amnistía aprobada para allanar el camino de la dictadura a la democracia perdonó los crímenes políticos cometidos en el pasado. Pero el hecho de que nunca se hizo un registro de las atrocidades cometidas significa que las hostilidades nunca fueron enterradas del todo.

Los historiadores estiman que al menos 500.000 combatientes y civiles murieron en el bando republicano y el nacional durante la Guerra Civil. Tras el final de la contienda, decenas de miles de enemigos de Franco fueron asesinados o encarcelados en una campaña para eliminar a los disidentes.

Mendieta, quien tenía 13 años cuando murió su padre, viajó a Buenos Aires en el 2013 para aportar pruebas sobre su muerte.

Esta mujer fue una de los cientos de personas que recurrió a la legislación internacional en materia de derechos humanos para acudir a un tribunal argentino en busca de justicia.

"Ya podemos hacerle un entierro digno como todas las personas merecen. No tirado allí como un perro", dijo a Reuters.

"Pacto De Olvido"

España, al igual que muchos países de América Latina en su paso de la dictadura a la democracia, aprobó una la ley de amnistía en 1977 para poner punto final a su pasado violento.

Las Naciones Unidas y diversas organizaciones de derechos humanos han instado a España a revocar esta ley. Pero España ha defendido el llamado "pacto de olvido", que muchos ven como el precio necesario pagado para que la transición fuera un éxito.

La jueza argentina María Servini de Cubría quiere dejar sin efecto la ley de amnistía para buscar justicia por los crímenes del franquismo, que abarcan desde la tortura hasta ejecuciones extrajudiciales, en un pleito abierto en 2010.

A petición suya, un tribunal de Guadalajara autorizó la exhumación de la tumba, que contenía 22 cuerpos de personas que se cree fueron asesinadas por las fuerzas de Franco en los meses posteriores al final de la contienda bélica.

"aquí están Los Abuelos"

Los arqueólogos empezaron a excavar el 19 de enero, trabajando a partir de un archivo del ayuntamiento, que registraba con una cuidada caligrafía los nombres, edades y posición de los enterrados en el cementerio de la ciudad.

Las personas que trabajan en el proyecto están convencidas de que alrededor de 200 cuerpos en total están enterrados en fosas en este rincón del cementerio, que fue aislado por un muro hasta después de la muerte de Franco en 1975.

Mientras los arqueólogos trabajaban desenterrándolos, decenas de familias llegaban al lugar para preguntar por familiares que podrían estar sepultados en ese lugar.

Más de 80 familias se registraron en la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), un grupo sin ánimo de lucro que trabaja para la identificación de las víctimas. La ARMH ha documentado 114.226 casos de hombres y mujeres enterrados en fosas comunes en toda España.

Pablo Rodríguez, un jubilado de 63 años, dejó a sus datos de contacto en una carpa montada por la asociación cerca de la excavación.

"Yo vine con mi madre de pequeño a dejar flores el Día de los Santos. 'Aquí están los abuelos', me decía. Había una tapia antes. Había que pedir una llave para pasar dentro", dijo.

Rodríguez llevaba una bolsa de plástico que contenía documentos antiguos y cartas, incluyendo una orden de 1940, emitida por un tribunal militar, para ejecutar a su abuelo por unirse a una rebelión.

"A mí me gustaría que estuvieran con su hija", dijo, señalando la tumba de su madre a 20 metros de distancia, en la sección principal del cementerio.

Las muestras de los huesos y los dientes de los esqueletos se enviarán a Argentina junto con muestras de saliva de los familiares para realizar las identificaciones. Argentina llevará a cabo las pruebas de forma gratuita, un servicio que España no ha ofrecido, dijo el arqueólogo René Pacheco.

"Nos gustaría que fuera lo más rápido posible porque aquí tenemos una mujer de 90 años esperando", dijo.

Traducido al español por Tomás Cobos y Robert Hetz en la Redacción de Madrid; editado por Carlos Serrano en la Redacción de Santiago

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