Papa Francisco lava pies de prisioneros en tradicional evento de Jueves Santo

jueves 2 de abril de 2015 16:00 ART
 

Por Philip Pullella

ROMA, 2 abr (Reuters) - El papa Francisco presidió una ceremonia de Jueves Santo en la que lavó y besó los pies de 12 hombres y mujeres en una cárcel de Roma, afirmando que quería ser un servidor de los más necesitados de la sociedad.

Las doce personas elegidas para representar a los 2.100 prisioneros son ciudadanos de Italia, Nigeria, Congo, Ecuador y Brasil, que están en la cárcel de Rebibbia, en las afueras de Roma.

Por tercer año seguido, Francisco no realizó el tradicional servicio en una basílica y en cambio fue hacia las personas más marginadas de la sociedad, incluyendo mujeres en la ceremonia.

Sus predecesores sólo habían compartido con hombres en el servicio, que emula el gesto de humildad de Jesús hacia sus apóstoles, en la noche previa a su crucifixión.

Antes de Francisco, siempre se había realizado la ceremonia en el Vaticano o en la Basílica de San Juan de Letrán. Pero el Papa, siguiendo la tradición que inició cuando era arzobispo de Buenos Aires, la realiza en los barrios más pobres de Roma con personas comunes.

Francisco se arrodilló ante seis hombres y seis mujeres, presos, vertió agua en el pie derecho de cada uno de ellos, lo secó con un paño y lo besó.

Una de las internas, una mujeres de África, sostuvo a su hijo y el Papa también lavó los pies del pequeño.

La decisión de Francisco de incluir a mujeres y a veces a personas que no profesan la fe católica -hace dos años había una mujer musulmana en el grupo, en una centro de detención juvenil- ha irritado a sectores más conservadores del catolicismo.

En su homilía en la capilla de la cárcel, el Papa le dijo a los internos que como los esclavos lavaban los pies de sus amos en los tiempos de la Biblia, el evento simbolizaba el servicio a otros y la limpieza espiritual.

Francisco les dijo a los prisioneros que él también necesitaba limpiarse y que quería "llegar a ser un más como un esclavo al servicio de la gente". (Reporte de Philip Pullella; Editado en español por Janisse Huambachano)