30 de julio de 2014 / 18:49 / en 3 años

OBITUARIO-Grondona, el polémico y poderoso "mandamás" que marcó al fútbol argentino

Por Javier Leira

BUENOS AIRES, 30 jul (Reuters) - Convirtió a la selección argentina en una exitosa marca y llegó a la cima de la FIFA, pero Julio Grondona nunca pudo desligarse de una imagen oscura y de acusaciones de corrupción en sus tres décadas como mandamás del fútbol local, un puesto del que solo la muerte pudo apartarlo.

No llegó a jugar al fútbol profesionalmente, pero “Don Julio” amasó un poder tan grande desde la platea que cuando estaba enfermo o lejos del país, la actividad de la federación quedaba virtualmente paralizada. Le gustaba calificarse como el “vicepresidente del mundo” por ser el número dos de la FIFA.

Grondona murió el miércoles a los 82 años, pocas horas después de haber sido internado por un problema cardiaco en un hospital de Buenos Aires.

Durante plena dictadura militar llegó a la presidencia de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en 1979, después de haber comenzado una corta y truncada carrera como futbolistas coqueteando en las divisiones menores de clubes argentinos. Pero era un joven al que correr no le gustaba tanto como fumar y disfrutar de unos tragos.

“Empecé en los potreros con Arsenal y llegué hasta la cuarta de River, también estuve en Defensores de Belgrano. Pero evidentemente lo mío era otra cosa”, dijo Grondona en una entrevista con la revista argentina El Gráfico en el 2006.

Grondona fue uno de los fundadores en 1956 de Arsenal, un modesto club de Buenos Aires que fue creciendo con el correr de las décadas, y poco antes de asumir las riendas de la AFA estuvo al frente del poderoso Independiente.

De hablar cansino pero catalogado por muchos como un hombre soberbio e intransigente, Grondona ingresó al Comité Ejecutivo de la FIFA en 1988. Desde ese momento comenzó a escalar en el organismo hasta convertirse en el segundo a cargo de la entidad y en un vital negociador dentro de su estructura.

Y todo sin hablar en inglés.

“Hablo español solo, es cierto, pero tengo una ventaja: hablo muy bien el idioma del fútbol. Y ese idioma no todos lo saben hablar”, dijo entonces a El Gráfico.

Durante sus tres décadas al frente de la federación local logró importantes contratos para Argentina, construyó un inmenso predio para la selección y logró dar continuidad a los técnicos de la “albiceleste”.

Pero su estilo también le ganó muchos enemigos. Su figura solía generar rechazo en la opinión pública y algunos medios lo acusaron de haber amasado una fortuna personal.

Grondona, nacido el 18 de septiembre de 1931, convivió con la dictadura y con cuatro presidentes democráticos, muchas veces manteniendo relaciones poco claras con los poderes de turno.

Por ejemplo, Grondona insinuó que meses antes que Argentina ganara el Mundial de 1986 el gobierno democrático de Raúl Alfonsín quería sacar del cargo al entrenador Carlos Bilardo.

Pero también protagonizó encontronazos mediáticos con el astro Diego Maradona, que llevó al equipo de Bilardo a levantar la Copa Mundial.

Bajo su mando, la selección también conquistó la Copa América en 1991 y 1993, así como el oro en los Juegos Olímpicos del 2004 y del 2008. Además, perdió las finales de los Mundiales de 1990 y 2014.

Grondona siempre parecía tener un paraguas para las críticas y los problemas de trabajo. Durante décadas llevó un anillo con la inscripción “todo pasa”, pero se lo sacó cuando falleció su esposa Nélida en el 2012.

“Lo primero que hice fue eliminar el anillo del todo pasa porque esto no pasa más”, dijo poco después de perderla.

“EL FERRETERO”

Grondona siempre se defendió de las acusaciones de corrupción. Decía que su dinero provenía de una ferretería propiedad de su familia y eso le ganó el apodo en Argentina de “El ferretero”.

Sus coqueteos con el poder de turno fueron más claros con el actual gobierno de la presidenta Cristina Fernández. En 2009, el Estado y la AFA firmaron un convenio para crear “Fútbol para Todos”, una medida considerada como populista que le quitó el negocio de las transmisiones televisivas al sector privado.

En los últimos años Grondona vivió una agria enemistad con Maradona, exacerbada luego de que la selección quedara eliminada en los cuartos de final del Mundial 2010 con el ex astro como entrenador. Maradona dijo que una “mano negra” lo había alejado de la “albiceleste”, apuntando al veterano dirigente.

Los críticos de Grondona acuñaron la frase “AFA rica, clubes pobres” para explicar su gestión en el poder. En los últimos años, el dirigente dio avales de la asociación para que las instituciones argentinas siguieran funcionando pese a deudas millonarias.

Esta decisión, vital para la supervivencia de los clubes, fue vista también como un pesada mochila, ya que las instituciones nunca tuvieron que preocuparse por el buen manejo de los fondos debido a que la AFA siempre estaba presente para arreglar cualquier desmanejo. (Editado por Juana Casas y Pablo Garibian)

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