29 de enero de 2014 / 1:12 / hace 4 años

ACTUALIZA 4-Líderes de América Latina discuten en Cuba asignaturas pendientes

(Agrega citas de secretario general OEA, del presidente de Ecuador y de mandataria brasileña)

Por Rosa Tania Valdés y Nelson Acosta

LA HABANA, 28 ene (Reuters) - Líderes de América Latina discutieron el martes en Cuba cómo enfrentar las desigualdades sociales que persisten en la región pese a una década de vigoroso crecimiento económico, en una cumbre vista como un espaldarazo a la isla ante el aislamiento de Estados Unidos.

El encuentro de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) reunió en torno a la misma mesa a mandatarios con visiones políticas muy distintas como la brasileña Dilma Rousseff, el mexicano Enrique Peña Nieto, la argentina Cristina Fernández y el venezolano Nicolás Maduro.

“Hemos ido acercando nuestras posiciones y, a pesar de inevitables diferencias, se fomenta un espíritu de mayor unidad en la diversidad”, dijo el presidente cubano Raúl Castro en un discurso inaugural.

Vestido de traje azul oscuro y una corbata dorada, Castro dijo que los pueblos de América Latina reclaman empleo, mejor distribución de sus riquezas naturales y una educación y salud públicas de calidad.

Pero el presidente cubano recalcó que hace falta voluntad política para enfrentar esos desafíos en una región que creció enormemente durante la última década gracias a las exportaciones de materias primas, pero continúa arrastrando una enorme brecha entre ricos y pobres.

Castro aprovechó además para recordarle a sus colegas lo que considera dos de los mayores logros de su sistema socialista: la salud y educación gratuitas.

Limar las desigualdades sociales figura alto incluso en la agenda de líderes de centro, como el mexicano Peña Nieto.

RECADO PARA EEUU

Pero más allá de las discusiones, la cumbre lleva implícito un mensaje de apoyo a la integración regional de Cuba.

“Este momento aquí, en Cuba, es muy importante porque es el reconocimiento de que no existe integración en América Latina incompleta”, dijo la brasileña Rousseff a periodistas. “Sería incompleta si no estuviese Cuba”.

La participación como invitado del secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, el primer jefe del organismo en pisar la isla de gobierno comunista desde que fue expulsada hace más de medio siglo por presiones de Washington, rompió otro tabú de la Guerra Fría.

Insulza dijo en una entrevista con Reuters que su visita es un gesto de “aproximación” entre la isla y el organismo, y que intentaría reunirse con Raúl Castro. Pero subrayó que no planeaba convencer al Gobierno cubano de regresar al sistema que encabeza durante su visita a La Habana.

“No vamos a resolver acá el tema de la pertenencia o no de Cuba a la OEA y ese tipo de cosas, pero es bueno estar en una reunión como esta”, sostuvo.

La reunión de la Celac llega tras algunos tímidos gestos de acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, como un apretón de manos entre Barack Obama y Raúl Castro durante el funeral de Nelson Mandela en diciembre.

Pero en una señal del difícil camino para la normalización de las relaciones, Washington criticó el acoso de disidentes durante la cumbre, denunciado por grupos cubanos de oposición.

En su discurso, Raúl Castro también aludió a su histórico enemigo en duros términos. “Los llamados ‘centros de poder’ no se resignan a haber perdido el control de esta rica región”, dijo el general de 82 años, “ni renunciarán a los intentos de cambiar el curso de la historia en nuestros países para recuperar la influencia perdida y beneficiarse”.

UN TEMA POLEMICO

La Comisión Cubana de Derechos Humanos, un grupo ilegal pero tolerado por el Gobierno, denunció que decenas de personas fueron detenidas temporalmente durante la última semana u obligadas a quedarse en sus casas hasta que termine la cumbre.

“Condenamos esas acciones y urgimos al gobierno de Cuba a permitir a los ciudadanos cubanos expresar sus opiniones libremente y permitirles reunirse de forma pacífica en el ejercicio de sus derechos”, dijo un portavoz del Departamento de Estado estadounidense.

Fuentes del Gobierno cubano no estuvieron disponibles para comentar sobre los reportes. Las autoridades describen a los disidentes como “mercenarios” financiados por Estados Unidos para intentar derrocar el sistema socialista.

De visita en La Habana para la cumbre, el secretario general de la Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo que abordó el tema de los derechos humanos con las autoridades cubanas.

“Les he pedido que ratifiquen los pactos internacionales sobre derechos civiles y políticos y sobre derechos económicos, sociales y culturales que ya han sido firmados”, sostuvo en conferencia de prensa. “Espero sinceramente que el Gobierno cubano siga trabajando estrechamente con la comunidad internacional para fortalecer aún más los derechos humanos”.

La cumbre de la Celac ocurre en momentos de cambios en Cuba, donde Castro intenta aflojar el control del Estado sobre la economía, permitir pequeños negocios privados y relajar restricciones como la de viajar al extranjero.

La presidenta brasileña Rousseff y la argentina Fernández aprovecharon el viaje a La Habana para reunirse en privado con el veterano líder Fidel Castro, que en el 2006 transfirió el poder a su hermano Raúl tras gobernar por casi medio siglo.

ESTRECHANDO LAZOS

La integración regional de Cuba no se ha quedado sólo en palabras.

Rousseff inauguró el lunes la primera fase del puerto de contenedores de Mariel, un proyecto de 900 millones de dólares financiado en gran medida por Brasil y clave para el desarrollo económico de la isla.

“Brasil tiene un gran respeto por Cuba y nosotros creemos que cuba es un país que esta en una fase muy importante. Esta transitando por un proceso por el que nosotros apostamos”, dijo la presidenta brasileña en una conferencia de prensa.

Funcionarios de Brasil creen que la normalización del comercio entre Estados Unidos y Cuba sucederá tarde o temprano. Y el proyecto podría despertar el interés de otras empresas latinoamericanas.

“La integración latinoamericana avanza, avanza rápido y a paso firme. Esas son buenas noticias para la región”, dijo el presidente ecuatoriano Rafael Correa a periodistas.

La Habana fue maquillada para recibir a los líderes de la región. Las principales avenidas fueron iluminadas y reparadas y la seguridad policial reforzada.

La cumbre terminará el miércoles con una declaración de condena al embargo económico que Estados Unidos aplica a hace más de medio siglo a Cuba. También apoyará el reclamo de Argentina frente al Reino Unido por las islas Malvinas.

El encuentro de la Celac serviría además de escenario para que el presidente de Chile, Sebastián Piñera, y el de Perú, Ollanta Humala, sostengan su primera reunión tras un fallo internacional que zanjó el lunes una vieja disputa marítima.

Al final la cumbre las autoridades cubanas traspasarán la presidencia pro tempore del foro regional a Costa Rica. (Reporte adicional de Daniel Trotta y Marc Frank en La Habana, y Lesley Wroughton en Washington; Editado por Pablo Garibian y Esteban Israel)

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