PERFIL-Con carisma y ambiciosas promesas de reformas, Bachelet regresa a la presidencia de Chile

domingo 15 de diciembre de 2013 19:33 ART
 

Por Alexandra Ulmer

SANTIAGO, 15 dic (Reuters) - Cuando Michelle Bachelet fue nombrada ministra de Salud en el 2000, el entonces presidente Ricardo Lagos le dio una desafiante tarea: terminar en tres meses con las largas filas en los abarrotados centros de atención primaria.

Bachelet se esforzó para cumplir con el plazo, pero no lo logró. Sin embargo, cuando Lagos visitó un centro médico para evaluar la situación, una mujer se le acercó para elogiar a su ministra y pedirle que la mantuviera en el cargo.

"No recuerdo que me hayan dicho en mi período presidencial: no vaya a echar a su ministro", dijo Lagos, entre risas, en una reciente entrevista con Reuters. "En este período corto (...) estableció una relación, una empatía (con la gente)", explicó.

Sus esfuerzos por mejorar e incrementar los centros de salud y su estilo ameno le abrieron las puertas para suceder a Lagos y convertirse en la primera mujer en ocupar la presidencia chilena, que ejerció entre el 2006 y el 2010.

Ese mismo carisma y sus promesas de políticas más ambiciosas para reducir la amplia brecha entre ricos y pobres llevaron a la socialista a ganar un segundo mandato tras vencer el domingo con comodidad a su rival conservadora en un balotaje.

Torturada durante la dictadura de Augusto Pinochet y madre soltera de tres hijos, Bachelet fue uno de los presidentes más inusuales en el conservador Chile desde el retorno a la democracia en 1990.

Es amada por gran parte de las mujeres de clase media y baja desencantadas con la elite política chilena, que se jacta de la estabilidad y del crecimiento de la economía de un país que tiene la peor tasa de distribución del ingreso entre los socios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Sus críticos dicen que su popularidad depende demasiado de su personalidad, y muchos votantes de izquierda desilusionados con su primer mandato por sus políticas moderadas son escépticos de sus promesas de cambio.   Continuación...