Falta de lluvias comienza a afectar desarrollo trigo de Argentina: Gobierno

viernes 6 de septiembre de 2013 15:45 ART
 

BUENOS AIRES, 6 sep (Reuters) - La falta de lluvias en la principal región agrícola de Argentina comienza a deteriorar las condiciones del trigo del ciclo 2013/14, dijo el viernes el Ministerio de Agricultura en su informe semanal de granos.

A su vez, si bien en algunas importantes regiones productoras el trigo se encuentra en buen estado, necesita precipitaciones en el corto plazo para mantener su condición, agregó la cartera.

El Gobierno de Argentina -un importante exportador mundial del cereal- estimó el área dedicada al trigo 2013/14, cuya siembra ya finalizó, en 3,9 millones de hectáreas, al igual que la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

"Comienzan a verse en Pergamino (en el norte de la provincia de Buenos Aires) los efectos de la falta de lluvias, principalmente en las zonas bajas de los lotes, donde los trigos ya amarillean", dijo el Ministerio.

En Bahía Blanca, en el sur de Buenos Aires -el principal centro triguero de Argentina-, el estado de los lotes aún es bueno, pero "son muy necesarias lluvias de al menos 10-15 milímetros dentro de la próxima semana", añadió en su informe.

Buenos Aires es el principal distrito agrícola argentino y produce cerca de la mitad del trigo del país.

Con respecto al maíz, el Gobierno dijo que la escasez de humedad en el suelo generaba demoras en el inicio de la siembra del ciclo 2013/14 y que sólo quedaban unos pocos lotes por trillar en la provincia de Santa Fe para completar la cosecha de la campaña 2012/13.

Argentina es el tercer exportador mundial de maíz.

El Ministerio de Agricultura estimó la cosecha de la temporada 2012/13 en un récord de 32,1 millones de toneladas -una cifra que sorprendió a analistas privados-, mientras que aún no realizó pronósticos para la nueva campaña.

En cambio, la Bolsa de Cereales calculó la cosecha del cereal 2012/13 en 24,8 millones de toneladas y la superficie del grano 2013/14 en 3,9 millones de hectáreas. (Reporte de Maximilian Heath, editado por Nicolás Misculin)