ANALISIS-Brasil cambia de canciller, política exterior sigue en segundo plano

martes 27 de agosto de 2013 17:26 ART
 

Por Esteban Israel

SAO PAULO, 27 ago (Reuters) - La caída del canciller Antonio Patriota no cambiará el rumbo de la política exterior brasileña, que según analistas continuará relegada a un segundo plano debido al foco de la presidenta Dilma Rousseff en la crisis económica y las elecciones del 2014.

Patriota -símbolo del proverbial "soft power" de la diplomacia brasileña- renunció del lunes después que su encargado de negocios en La Paz admitió haber ayudado en la fuga de un senador acusado de corrupción, abriendo una crisis con Bolivia.

Y su sustituto Luiz Alberto Figueiredo, embajador de Brasil ante las Naciones Unidas, tendrá poco tiempo para hacer cambios significativos en la política exterior antes de que el Gobierno concentre todas sus energías en las elecciones de octubre del 2014, cuando se espera que Rousseff busque la reelección.

"Cambia el ministro, pero continúa la misma línea política", dijo Rubens Barbosa, un ex embajador brasileño en Estados Unidos y asesor de asuntos internacionales del poderoso lobby industrial brasileño Fiesp.

"La política exterior seguirá en segundo plano, porque la prioridad de Dilma es la crisis económica y la reelección", añadió.

Desde que asumió el poder en enero del 2011, Rousseff fue percibida como menos preocupada por la política exterior que su antecesor y mentor Luiz Inácio Lula da Silva.

Y el interés disminuyó a medida que aumentaron sus problemas domésticos como el violento frenazo de la economía y una ola de masivas protestas contra la corrupción y la mala calidad de los servicios públicos que derrumbaron la popularidad de Rousseff en los últimos meses.

Diplomáticos brasileños hablan de un creciente descontento en los pasillos de Itamaraty, el elegante palacio modernista de la cancillería en Brasilia, por lo que describen como una falta de firmeza de Patriota.   Continuación...