Condenan a ex presidente argentino Carlos Menem a 7 años de prisión por tráfico armas

jueves 13 de junio de 2013 16:30 ART
 

BUENOS AIRES, 13 jun (Reuters) - El ex presidente argentino Carlos Menem fue condenado el jueves a siete años de prisión por la venta ilegal de armas a Ecuador y Croacia ocurrida durante su gestión al frente del Poder Ejecutivo en la década de 1990, pero no irá preso porque goza de fueros como senador.

La pena dictada por la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal es la primera que recibe el controvertido dirigente político, que ya había sido encontrado culpable por el tribunal a inicios de marzo pero que aún no había fijado la condena.

Menem había sido condenado como coautor del delito de contrabando agravado por tratarse de material bélico, por contar con participación de funcionarios públicos y por haber sido cometido por más de tres personas, dijo la agencia de noticias del Poder Judicial CIJ.

Por la misma causa la justicia condenó a cinco años y medio de prisión a Oscar Camilión, quien era ministro de Defensa de Argentina cuando se concretó el envío de las armas.

Menem, de 82 años y quien gobernó Argentina durante dos períodos consecutivos entre 1989 y 1999, fue acusado por el tráfico ilegal de armamento entre 1991 y 1995 por el que la fiscalía pedía una pena de ocho años de prisión.

El ex mandatario, que puede apelar la condena ante la Corte Suprema de Justicia, ha dicho que es inocente y que no sabía que las armas que salieron de Argentina con destino a Venezuela y Panamá terminaron en Ecuador y Croacia.

Argentina tenía prohibido venderle material bélico a Ecuador por su rol de garante de paz tras la breve guerra que libró ese país con Perú en 1995.

Sobre Croacia pesaba en ese entonces un embargo armamentístico de las Naciones Unidas por el conflicto bélico en la ex Yugoslavia.

Los pertrechos bélicos salieron de la estatal Fabricaciones Militares y del arsenal del Ejército, según la acusación.

El ex presidente es actualmente senador por el gobernante peronismo, lo que le otorga fueros parlamentarios que impiden apresarlo si no es previamente destituido por el voto de dos tercios de la Cámara alta. (Reporte de Alejandro Lifschitz y Guido Nejamkis. Editado por Javier Leira)