17 de abril de 2013 / 18:35 / en 4 años

ACTUALIZA 6-Oposición venezolana teme represalias, Gobierno busca culpables de crisis postelectoral

* Capriles acusa al Gobierno de “buscar muertos”, insiste en que ganó elecciones

* Su equipo solicita formalmente ante la autoridad electoral recuento de votos

* Presidente electo responsabiliza a su rival por violencia tras comicios

* Mandatarios sudamericanos se reunirán por crisis postelectoral

* Washington aún no decide si reconoce a Maduro como presidente electo (Actualiza con reunión presidentes de Unasur y entrega de documentos ante el CNE de la oposición)

Por Enrique Andres Pretel y Eyanir Chinea

CARACAS, 17 abr (Reuters) - El candidato opositor venezolano Henrique Capriles dijo el miércoles temer por su seguridad, luego de que el Gobierno lo acusara de incitar violentas protestas tras las reñidas elecciones que consagraron al oficialista Nicolás Maduro, a quien Washington aún no decide si reconocerá como presidente.

La oposición exigió formalmente el miércoles ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) un recuento total de los votos de los comicios en el que Maduro, el heredero político de Hugo Chávez, resultó ganador con una pequeña ventaja de 265.000 sufragios.

Capriles había anunciado que encabezaría una gran marcha el miércoles para presentar ante el árbitro electoral las miles de pruebas de irregularidades que asegura tener sobre los comicios y exigir un recuento de todos los votos.

Pero una noche antes canceló la movilización argumentando temores a que el Gobierno infiltrara personas para generar violencia. Miembros de su comando de campaña presentaron los documentos ante el CNE en su nombre, dijo Capriles.

El joven opositor denunció que la residencia oficial de la gobernación del central estado Miranda, que él encabeza, fue asediada el martes por la noche. “¡Cualquier cosa que me pase en la residencia oficial en Los Teques hago responsable a Nicolás Maduro!”, escribió Capriles en su cuenta de Twitter.

Las cercanías del inmueble amanecieron pintadas con leyendas como “Capriles fascista, asesino y golpista”. Seguidores de los dos bandos se congregaron el miércoles en el lugar.

El dirigente opositor Leopoldo López denunció que el Gobierno ha emitido órdenes de captura para él y Capriles.

Aunque el oficialismo no hizo comentarios sobre la denuncia, Maduro ha repetido que Capriles tendrá que responder ante la justicia por los actos vandálicos de sus seguidores, en los que según el Gobierno murieron ocho personas y dirigentes socialistas fueron acosados.

Imágenes transmitidas por los canales estatales de televisión mostraron sedes del partido oficialista y centros médicos en llamas.

Los mandatarios del cono sur decidieron programar una reunión el jueves en Lima para tratar la situación del país caribeño en el marco de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), según una fuente del gobierno peruano y otra del gobierno venezolano.

El bloque había enviado una delegación para acompañar los comicios que avaló los resultados electorales. Hasta el momento, estaba confirmada la presencia de las presidentas de Brasil y Argentina y del jefe de Estado de Uruguay, pero no la de Maduro.

ACUSACIONES CRUZADAS

Ambos bandos se acusan de infiltrar mercenarios en las manifestaciones del otro para provocar el caos y ninguno ha mostrado señales de querer ceder a los reclamos.

Capriles ha dicho que no reconocerá a Maduro como presidente y Maduro insiste en que los resultados son certeros y no harán el conteo manual de la votación, lo que ha trancado el juego político en un país completamente polarizado.

“Soy un hombre de paz y de palabra, ordené al Sebin (servicio de inteligencia) mantener la protección al ex candidato de la derecha, a pesar de que botó a quienes lo protegían”, escribió Maduro en su cuenta de Twitter.

“Llamo al pueblo a aislar los fascistas y violentos donde estén, y a la justicia a castigar los crímenes cometidos y los destrozos. Paz, paz”, agregó en otro tweet.

Maduro, ungido públicamente por Chávez para liderar la revolución socialista tres meses antes de morir, tiene previsto jurar el cargo el viernes tras imponerse con el 50,8 por ciento de los votos frente al 49 por ciento de su rival.

WASHINGTON INDECISO

John Kerry, secretario de Estado de Estados Unidos, dijo que Washington no ha decidido si reconocerá a Maduro como presidente electo y que todo dependerá de la resolución de la disputa sobre el recuento de votos.

“Esa evaluación tiene que hacerse y yo no la he hecho”, sostuvo Kerry ante la comisión de asuntos internacionales de la Cámara de Representantes. “Creemos que es aconsejable que haya un recuento”, insistió.

El presidente de la Asamblea Nacional y dirigente oficialista Diosdado Cabello ya había invitado el martes a Estados Unidos a “guardarse la lengua en el bolsillo”. Y Maduro, el miércoles, cargó directamente contra el secretario de Estado.

“Saque usted sus ojos de Venezuela John Kerry. Fuera de aquí, ya basta de intervencionismo”, disparó el presidente electo durante una reunión de trabajo televisada el miércoles.

“Estamos en una guerra de la burguesía contra el pueblo de Venezuela y la revolución bolivariana apoyada directamente como nunca antes por los factores del poder imperialista de los Estados Unidos”, agregó.

Las tensiones en el país petrolero han puesto en guardia a los mercados y a los analistas, que insisten en la necesidad de urgentes medidas para impulsar una economía golpeada tras una fuerte devaluación que está avivando la inflación y que enfrenta crecientes desequilibrios fiscales.

La deuda venezolana empezó a caer estrepitosamente desde principios de la semana tras los sismos políticos. El bono de referencia venezolano con vencimiento al 2027 perdió el miércoles un 2,5 por ciento de su valor.

Después de dispararse el martes, el índice de riesgo país retrocedió unas 18 unidades el miércoles para ubicarse en un diferencial de 869 puntos básicos sobre el bono comparable del Tesoro de Estados Unidos.

IRREGULARIDADES

La oposición seguirá adelante con su plan para impugnar el resultado, asegurando que existen inconsistencias entre los sufragios registrados en las máquinas de votación electrónica y los contabilizados efectivamente por el CNE.

“Dentro del sistema electoral venezolano no existe la posibilidad del conteo manual de la totalidad de un proceso”, dijo Luisa Morales, presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, un órgano que no ha fallado en contra del Gobierno en una década.

En un discurso luego del triunfo del domingo, Maduro dijo estar dispuesto a realizar el recuento, pero luego cambió el tono y amenazó con quitar los recursos a las tres gobernaciones en manos de la oposición que todavía no lo reconocen presidente.

Y el miércoles aseguró que acataría lo que finalmente defina la autoridad electoral sobre el reclamo opositor.

“Lo que el Poder Electoral decida en torno a la solicitud que haga la oposición venezolana, nosotros la apoyaremos total y plenamente”, dijo.

El jefe del Parlamento, Cabello, dijo el martes que retirará el derecho de palabra a los diputados que no acepten la victoria de Maduro, en una tensa sesión en la que entre gritos de “cobardes” y “asesinos” los dos bandos se insultaron y se acusaron mutuamente de buscar un baño de sangre. (Reporte adicional de Diego Oré, Marianna Párraga, Girish Gupta y Mario Naranjo en Caracas y Marco Aquino en Lima. Editado por Pablo Garibian)

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