27 de junio de 2012 / 15:08 / hace 5 años

ACTUALIZA 3-Trabajadores desafían presidenta Argentina con huelga

5 MIN. DE LECTURA

* Poderosos gremios paran por 24 horas contra impuesto a ganancias

* Miles de trabajadores se concentraron frente a Casa de Gobierno

* Protesta representa un desafío a la autoridad de presidenta Fernández (Actualiza con cita y detalles)

Por Nicolás Misculin

BUENOS AIRES, 27 jun (Reuters) - Con una huelga y una masiva manifestación frente a la Casa de Gobierno, sindicatos clave de Argentina exigieron una baja de impuestos a la presidenta Cristina Fernández, en el mayor desafío político a su gestión desde las feroces protestas rurales del 2008.

El paro de un día fue convocado por el líder camionero Hugo Moyano, que se convirtió en un poderoso opositor tras años de cercanía al Gobierno y ahora reclama la baja del impuesto a las ganancias, que, al no actualizarse por la inflación, grava los sueldos de una amplia franja de trabajadores.

En medio de la tensión generada por declaraciones cruzadas entre funcionarios -que acusaron al sindicalista de tener motivaciones exclusivamente políticas para la protesta- y dirigentes gremiales, Moyano fue el único orador de un acto multitudinario.

"Pareciera que un paro general (...) fuera un golpe de Estado. ¿Cómo puede ser que los funcionarios, por capricho, no quieran dar respuesta a los legítimos reclamos de los trabajadores?", dijo Moyano, titular también de la Confederación General del Trabajo (CGT), la central sindical más importante del país.

El sindicalista peronista contó el miércoles con el respaldo de numerosos gremios y organismos que reclaman un cambio en el gravamen que afecta principalmente a la clase media.

Moyano sumó poder gracias a la alianza que durante años mantuvo con la presidenta peronista Fernández y antes con su marido y predecesor, Néstor Kirchner, lo que lo convirtió en un importante líder que actualmente controla millones de dólares de los gremios y tiene la capacidad de movilizar a una gran cantidad de trabajadores.

Si se agrava la disputa con el Gobierno, el dirigente tiene el poder para paralizar la economía con medidas de fuerza, un arma fundamental que en el pasado jaqueó a gestiones enfrentadas políticamente a la CGT.

La semana pasada, un paro de camioneros bloqueó la distribución de combustibles y generó graves trastornos en la actividad del país.

Multitud

Con banderas argentinas y de sus sindicatos, miles de trabajadores se concentraron el miércoles en la Plaza de Mayo, un lugar emblemático para las protestas en el centro de Buenos Aires.

"No al impuesto al trabajo", decía un inmenso cartel ubicado sobre el escenario desde el que habló Moyano.

Si bien la actividad del país no se paralizó, hubo muchos contratiempos por la adhesión a la protesta de gremios de docentes, empleados estatales, pilotos y trabajadores portuarios, además de los camioneros, entre otros.

Sin embargo, en medio de fuertes disputas gremiales, varios sindicatos de la CGT no respaldaron la protesta liderada por Moyano, que deberá revalidar su cargo en las elecciones que la central celebrará en julio.

En un discurso desde la Casa de Gobierno, la presidenta Fernández defendió el martes el impuesto, que dijo que es aplicado sólo sobre una porción minoritaria de trabajadores, los de mayores ingresos.

"La verdad que no lo entiendo. Salvo que haya algo más que cuestiones gremiales, salvo que haya más que cuestiones políticas", señaló la mandataria, quien destacó los logros de su gestión en materia laboral.

Tras una desaceleración de la economía, la recaudación fiscal atraviesa un momento delicado, que vuelve difícil cualquier baja impositiva que pudiera restar fondos para el pago de la deuda pública.

Según algunos medios, la estrategia del Gobierno es dividir el poder gremial mediante el apoyo a dirigentes opositores a Moyano, de modo de diluir la hegemonía que el sindicalista seguiría ostentando si es reelecto al frente de la CGT.

Mercados

Como consecuencia de la huelga, todos los mercados financieros argentinos operaron con un muy acotado número de negocios, de acuerdo con operadores.

"El paro no es un tema menor ya que afecta el volumen de los negocios, pero habrá que medirlo", dijo Augusto Fariña, de la firma bursátil Amirante Gallitis.

Los reclamos salariales son habituales durante la primera mitad del año en Argentina, donde una elevada inflación golpea los ingresos y genera tensión a la hora de las negociaciones entre sindicatos y empresas.

Fernández, cuya gestión vivió una grave crisis en el 2008 por una prolongada protesta del sector agrario, fue reelecta en el 2011 con el 54 por ciento de los votos. (Reportes adicionales de Walter Bianchi y Helen Popper. Editado por Silene Ramírez)

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below