RESUMEN 2-Congreso de Paraguay destituye a presidente Lugo

viernes 22 de junio de 2012 22:09 ART
 

* Parlamento destituye al mandatario por mal desempeño
    * Condenado en juicio político de dos días, Lugo acepta
decisión Congreso
    * Simpatizantes de Lugo chocan con fuerzas de seguridad
    * Vicepresidente jura como nuevo mandatario
    * Argentina, Venezuela, Ecuador y Bolivia no reconocen nuevo
Gobierno

 (Actualiza con juramento de nuevo presidente, reacción de
países sudamericanos y detalles)
    Por Daniela Desantis y Guido Nejamkis
    ASUNCION, 22 jun (Reuters) - El presidente de Paraguay,
Fernando Lugo, fue destituido el viernes por el Congreso en un
vertiginoso juicio político que sacudió la estabilidad
institucional del país y llevó a sus vecinos sudamericanos a
rechazar al nuevo Gobierno.
    En un polémico proceso de dos días, el Congreso halló
culpable al ex obispo socialista Lugo de incumplir sus funciones
al dejar que creciera la conflictividad social, que alcanzó su
cenit el viernes pasado cuando un choque entre campesinos y
policías dejó 17 muertos.
    Lugo recibió el apoyo de sus socios de la región hasta
último momento, cuando el proceso para apartarlo del poder se
hizo inevitable y dio por tierra con las negociaciones
contrarreloj que realizó en Asunción un nutrido grupo de
cancilleres sudamericanos.
    "Como siempre he actuado en el marco de la ley, aunque ésta
haya sido torcida por una frágil rama al viento, me someto a la
decisión del Congreso y estoy dispuesto a responder siempre con
mis actos como ex mandatario nacional", dijo Lugo, en su último
discurso en el palacio presidencial.
    "Esta noche salgo por la puerta más grande de la patria, por
la puerta del corazón de mis compatriotas", agregó tras la
resolución del Congreso por 39 votos a favor de la destitución y
4 en contra.
    El mismo viernes, los legisladores tomaron juramento como
nuevo mandatario al vicepresidente Federico Franco, un médico d e
derecha de 49 años que mantiene buena relaciones con los
sectores empresariales y que estaba enfrentado con Lugo.  
    Franco, del Partido Liberal y afín a los agroindustriales
del país, gobernará por poco más de un año para luego pasarle la
banda presidencial al candidato que resulte electo en los
comicios generales de abril del 2013.   
 
    "Vamos a continuar todo lo que se hizo en este período que
se haya hecho bien (...) Vamos a dar un énfasis especial a la
industrialización", dijo Franco, tras asumir la presidencia en
la sede del Congreso. 
    "Quiero que me ayuden y quiero el 15 de agosto del año que
viene al paraguayo o paraguaya electa democráticamente entregar
un país organizado, sin más muertes, con tolerancia, sin
discusión, con la participación de todos los sectores", acotó.
    Franco ordenó al nuevo canciller, José Fernández
Estigarribia, a tomar contacto con los países vecinos para
explicar el abrupto cambio de Gobierno y prometió respetar los
acuerdos internacionales y dijo que priorizará la atención
social.
    A pesar de lo controvertido del juicio político y de las
crítica de países vecinos a Paraguay, las fuerzas armadas
dijeron que respetarán la decisión del Congreso, impulsada por
partidos de centroderecha opuestos a Lugo.          
    Después de la destitución y mientras caía la noche en la
capital paraguaya, manifestantes a favor de Lugo concentrados
fuera del Congreso arrojaron proyectiles y derribaron vallas,
furiosos por el veloz juicio y su resolución. La policía los
dispersó con balas de goma y gases lacrimógenos. 
    Pero poco a poco, las plazas iban quedando vacías.
    
    "GOLPE DE ESTADO"
    Cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur)
dijeron que con el juicio político a Lugo quedó amenazada la
democracia y que la situación en Paraguay podría quedar
comprendida en las cláusulas democráticas del bloque, que abren
la puerta a la posibilidad de no reconocer al nuevo Gobierno, o
aplicarle sanciones..
    Los presidentes sudamericanos no tardaron en reaccionar. El
ecuatoriano Rafael Correa, el venezolano Hugo Chávez, el
boliviano Evo Morales y la argentina Cristina Fernández dijeron
que le darán la espalda al nuevo gobierno paraguayo.
 
    "La Argentina no va a convalidar el golpe de Estado que se
acaba de consumar en la República de Paraguay", dijo Fernández a
periodistas.
    La delegación de cancilleres había mantenido reuniones con
el mandatario ahora destituido, legisladores, el vicepresidente
y la Corte Suprema, pero dijo que no logró obtener un compromiso
para garantizar una defensa apropiada al presidente.
    "Apenas a nueve meses de unas elecciones (...) de manera
apresurada, se ha violado todo el debido proceso a la defensa y
los derechos elementales democráticos", dijo el canciller
venezolano, Nicolás Maduro, a la prensa después de la decisión
del Congreso.
    El entorno del nuevo presidente ahora tendrá que trabajar
para normalizar las relaciones con sus vecinos.
    "Vamos a esperar a que se enfríen las cosas, tenemos que
esperar la comunicación oficial (de la Unasur) para estudiarlo
con mucha calma y seguramente iremos respondiendo estas
cuestiones para buscar solucionar todo", dijo a Reuters Enrique
Buzarquis, uno de los colaboradores más cercanos de Franco.
      
    UNA VIEJA HISTORIA
    Paraguay, uno de los mayores productores mundiales de soja,
tiene una larga historia de crisis. 
    Antes de la destitución Lugo, el último juicio político a un
mandatario en Paraguay había sido en 1999, cuando Raúl Cubas fue
acusado de mal desempeño tras el asesinato del vicepresidente
Luis Argaña y la muerte de siete jóvenes manifestantes. Cubas
renunció antes de que el juicio concluyera.
    Los abogados del destituido mandatario tuvieron sólo dos
horas el viernes para defender al presidente y aseguraron que
todo el proceso era inconstitucional.
    Lugo, de 61 años, hizo historia cuando resultó electo en el
2008 y rompió seis décadas de hegemonía del conservador Partido
Colorado al frente de Paraguay. Pero durante su Gobierno
estallaron escándalos de paternidad y tuvo que luchar para
superar un cáncer linfático.
    Las cosas se oscurecieron más en la última semana, cuando
perdió el respaldo político interno por el manejo de la crisis
provocada por el enfrentamiento entre campesinos y policías.
Senadores que votaron su destitución lo acusaron de favorecer
sectores izquierda radical, especialmente en el sector rural.

 (Reporte adicional de Didier Cristaldo en Asunción, de Lauren
French en Washington y de Hugo Bachega en Rio de Janeiro;
Escrita por Pablo Garibian; Editado por César Illiano y Silene
Ramírez)