REPORTE ESPECIAL-El problema "gringo" de Brasil: sus fronteras

jueves 19 de abril de 2012 16:15 ART
 

(Versión en PDF: link.reuters.com/fug77s)

Por Brian Winter

CACERES, Brasil, 19 abr (Reuters) - Durante los primeros 500 años de historia de Brasil, casi cualquier cosa que quisiera cruzar sus fronteras podía hacerlo con relativa tranquilidad, ya sea ganado, indígenas o intrépidos exploradores.

Esa era está llegando a su fin.

El crecimiento económico de Brasil está obligando al país a lidiar con un problema considerado por mucho tiempo como una mera preocupación de países ricos como Estados Unidos: sus fronteras. El país ahora necesita reforzarlas para combatir el tráfico de drogas, el ingreso de inmigrantes ilegales y el contrabando en general.

La presidenta Dilma Rousseff, bajo la presión política de una epidemia de "crack" en ciudades brasileñas, está gastando más de 8.000 millones de dólares y revisando la estrategia de defensa de Brasil para abordar un tema que tiene implicaciones en el comercio, la agricultura y toda la economía.

La prosperidad de Brasil ha creado una nueva clase de consumidores con mayor poder adquisitivo. Son decenas de millones de personas que viven justo al lado de los tres mayores productores de cocaína del mundo: Colombia, Bolivia y Perú.

Brasil es actualmente el segundo consumidor mundial de cocaína, sólo detrás de Estados Unidos, de acuerdo a datos gubernamentales del país norteamericano. También es un enorme consumidor de marihuana, éxtasis y otros narcóticos.

El intento de Rousseff por controlar el flujo de narcóticos podría significar grandes cantidades de dinero para compañías que van desde la manufacturera de aviones local Embraer , que planea fabricar una nueva línea de naves no tripuladas para patrullar la frontera, hasta firmas extranjeras como Boeing, Siemens y otras.   Continuación...