JUEGOS-Escandalosos aficionados brasileños hacen oídos sordos a espíritu olímpico

domingo 7 de agosto de 2016 18:16 ART
 

Por Paulo Prada y Drazen Jorgic

RÍO DE JANEIRO, 7 ago (Reuters) - Se le podrá perdonar a los atletas y visitantes olímpicos si sienten que accidentalmente entraron en los escandalosos estadios de fútbol de Brasil, donde los insultos, abucheos y directa hostilidad contra los equipos rivales son comunes.

Ya sea boxeo, judo, esgrima o incluso tenis, los aficionados brasileños están tratando a varios deportes olímpicos como si fuera un partido de Flamengo vs. Fluminense, un rivalidad que atraviesa Río en la que las pasiones, además de las escupidas y los ocasionales puñetazos, con frecuencia dominan.

El sábado, mientras el esgrimista brasileño Ghislain Perrier esquivaba estocadas de Ma Jianfei, el público local abucheaba al rival chino pese a que ganó. En el tenis de Río, lejos de la seriedad de torneos como Wimbledon, los aficionados brasileños se burlaron del alemán Dustin Brown, número 86 del mundo, cuando no llegó a una fácil devolución.

"Los aficionados brasileños no tienen modales", dijo Juca Kfouri, un destacado periodista deportivo y comentarista brasileño. "No se verá ningún respeto por los rivales o nada del espíritu olímpico que se pudo haber visto en Londres", agregó.

La cultura deportiva brasileña, en buena parte definida por el éxito del pasado en fútbol, es dominada por una actitud con frecuencia patriotera contra cualquiera que no use el amarillo local.

"La gente parece pensar que es un partido de fútbol", dijo Guilherme Toldo, un esgrimista brasileño que el domingo se sorprendió por el abucheo y los sonidos del público local dirigido a los rivales extranjeros en lo que tradicionalmente es un deporte más apagado.

En un evento como los Juegos Olímpicos, en los que las personas que compraron las entradas son en su mayoría de una clase media alta y alta que está acostumbrada a ser consentida, los golpes en el pecho pueden desentonar, incluso hasta para muchos aficionados locales.

"Eso no fue elegante", afirmó Thiago Pereira, un brasileño que se sintió avergonzado cuando algunos de sus compatriotas abuchearon cuando atletas del archirrival Argentina desfilaron durante la ceremonia de apertura el viernes.

Para muchos atletas, por supuesto, el ambiente puede ayudar.

"Cuando uno juega en Europa, la gente es más tranquila", dijo Thomaz Bellucci, el tenista brasileño que avanzó de ronda luego de que Brown, el alemán, se torció un tobillo en el partido. "En Brasil, la gente se pone como loca y es muy bonito", agregó. (Reporte adicional de Rodrigo Viga Gaier, Pedro Fonseca, Brad Haynes y Nick Mulvenney, Editado en español por Patricia Avila)