1 de julio de 2016 / 15:32 / hace un año

Empresarios argentinos demoran inversiones a la espera de reactivación económica

Por Eliana Raszewski

LA PLATA, Argentina, 1 jul (Reuters) - La fábrica Cerámica Fanelli, ubicada en la ciudad de La Plata, a 50 kilómetros de Buenos Aires, trabaja a media máquina. Una de sus líneas de producción de ladrillos está detenida hace meses en medio de una contracción del mercado que afecta a muchas empresas de Argentina.

La situación es preocupante porque la construcción es considerada una actividad clave para la generación de empleo y la reactivación de una economía estancada desde hace años, que aún no ha podido despegar pese a las expectativas generadas por el liberal Mauricio Macri tras asumir el Gobierno en diciembre.

Macri tomó varias medidas, como la liberación de mercados, con el fin de atraer los capitales necesarios para que la actividad repunte en la segunda mitad del año pero, paradójicamente, los empresarios locales están a la espera de una mejora en la economía para concretar sus inversiones.

"Hay una sensación de espera. Hay optimismo en el mediano y largo plazo, pero en el mientras tanto, se prefiere esperar", explicó Ignacio De Mendiguren, vicepresidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, un sector en el que las ventas cayeron entre un 18 y un 20 por ciento en el año.

Las altas tasas de interés, el peso a un valor considerado alto y el aumento de las importaciones, que crecieron un 45 por ciento en mayo respecto al mismo mes del año anterior, generan incertidumbre en el empresariado a la hora de invertir, agregó.

Cerámica Farelli tiene previsto invertir al menos 11 millones de dólares en nuevas maquinarias, aunque solo concretará el desembolso cuando se observe una recuperación del país.

"Venimos analizando una inversión para poner en funcionamiento una tercera línea de producción", dijo a Reuters Claudio Moretto, gerente de la empresa, pero explicó que para ello esperarán que haya signos de reactivación.

Sin embargo, la recuperación de la economía que el Gobierno preveía para la segunda mitad del año ahora se estima que, con suerte, llegará para fin de año. La inflación sigue siendo alta y el consumo está estancado.

En medio de una caída del 10,5 por ciento en la construcción, las ventas de Cerámica Fanelli empresa se contrajeron un 13,5 por ciento en lo que va del año.

La escasez energética que sufre el país es otro problema que ha aumentado costos y ha obligado a reducir la producción. La firma de Moretto pasó de fabricar 1.750 toneladas de ladrillos por día a solo 1.300 por la falta de gas que muchas empresas sufren durante el invierno.

"Necesitamos previsibilidad para poder invertir", dijo Alberto Sellaro, presidente de la Cámara de la Industria del Calzado y dueño de una fábrica que cuenta con 50 empleados.

EXPECTATIVAS POSITIVAS

Apenas asumió, Macri desbarató gran parte de las medidas intervencionistas establecidas por el anterior Gobierno de centroizquierda para sanear la economía. Eliminó controles de cambio, moderó restricciones a la importación, devaluó la moneda y redujo millonarios subsidios energéticos y de transporte.

Esas reformas, que eran demandadas por el mercado, golpearon el bolsillo de los argentinos, generaron una aceleración de la inflación y aumentaron los costos de las empresas.

La mayoría de los empresarios argentinos, de todos modos, no duda que la situación mejorará, pero lo que nadie se atreve a asegurar es cuándo. Tanto Moretto como Sellaro consideran que podría haber señales positivas en los próximos meses.

Las encuestas sobre expectativas coinciden.

Según el analista Raúl Aragón, casi un 80 por ciento de la población está preocupada por la coyuntura económica del país, pero un 66 por ciento cree que Macri liderará la recuperación.

Con el objetivo de conseguir capitales frescos, el Gobierno impulsó una ley de exteriorización de capitales para que los argentinos inyecten al sistema el dinero que tienen sin declarar, que se calcula que podría llegar a los 400.000 millones de dólares.

Pero es clave que los fondos se destinen a inversión productiva y no a la financiera, que ya está llegando atraída por las altas tasas de interés que se obtienen.

"Hay una lluvia de dólares, pero financieros. Soy optimista que pronto va a haber inversiones reales", dijo Gabriel Martino, presidente ejecutivo del banco HSBC Argentina, a periodistas.

Algunas grandes empresas ya muestran interés en ampliar su producción, como Unilever y la automotriz Fiat, que anunciaron inversiones de 320 y 500 millones de dólares, respectivamente.

Desde la asunción de Macri se anunciaron inversiones por 16.000 millones de dólares y el Gobierno dijo que hay otros 4.000 millones de dólares pendientes.

Juan Procaccini, director de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional afirmó que el país aspira en los próximos años a lograr inversiones por 100.000 millones de dólares, que es el monto que se precisa para que la economía sea competitiva.

Según el Fondo Monetario Internacional, la economía de Argentina cerrará este año con una contracción del 1 por ciento y recién crecerá un 2,8 por ciento en el 2017. (Editado por Juana Casas/Nicolás Misculin. Con reporte adicional de Nicolás Misculin.)

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below