FÚTBOL-Justicia argentina cierra estadio Boca Juniors tras agresiones a jugadores de River Plate

viernes 15 de mayo de 2015 12:27 ART
 

Por Luis Ampuero

BUENOS AIRES, 15 mayo (Reuters) - La justicia argentina ordenó cerrar el famoso estadio de Boca Juniors después de que jugadores de su archirrival River Plate fueran agredidos el jueves durante un partido por la Copa Libertadores de América, un episodio que volvió a generar un debate sobre las medidas de seguridad en el fútbol argentino.

El ataque con gas pimienta a los cinco jugadores de River se produjo en la manga que conduce a los futbolistas visitantes al campo de juego durante el entretiempo. Cuatro deportistas resultaron con quemaduras en el rostro y en el cuerpo y fueron trasladados a un hospital, según medios locales.

"La Bombonera", como se conoce al estadio, fue cerrado para preservar las pruebas y la manga fue incautada, dijo el viernes el fiscal Martín Ocampo. Además aseguró que las camisetas de los jugadores, manchadas con un líquido naranja, serán analizadas.

"Se hará una inspección ocular a La Bombonera, que está clausurada, a efectos de preservar la prueba", dijo el fiscal argentino al canal de televisión local C5N.

Después de la agresión, el partido en cuestión por octavos del final del torneo fue suspendido cuando estaba empatado. El viernes se espera que la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) anuncie algún tipo de medida después de calificar el ataque como "grave".

De acuerdo con el club River Plate, los estudios realizados a los futbolistas Leonardo Ponzio, Ramiro Funes Mori, Matías Kranevitter y Leonel Vangioni revelaron que sufrieron quemaduras en sus cuerpos y queratitis química, una inflamación que afecta la córnea.

El fiscal que investiga la agresión dijo que aún no tiene mucha información sobre el episodio y que apenas están en las pesquisas para reconstruir la situación con testigos.

"No podría decir que fallaron los controles, por la escasa información que tengo, hay un montón de cosas que hay que investigar", sostuvo. (Editado por Maximiliano Rizzi y Pablo Garibian)