Muerte de fiscal argentino, final de una oscura trama que envuelve a espías y acuerdo con Irán

jueves 29 de enero de 2015 20:31 ART
 

Por Nicolás Misculin y Brian Winter

BUENOS AIRES, 29 ene (Reuters) - Los servicios de inteligencia de Argentina han sido acusados por años de estar al margen de la legalidad y de operar en las sombras con total independencia, pero ahora es el propio Gobierno el que los culpa de la muerte de un reconocido fiscal.

El escándalo estalló cuando Alberto Nisman fue hallado el 18 de enero sobre un charco de sangre y con un disparo en la sien en su lujoso departamento de Buenos Aires, días después de haber acusado a la presidenta Cristina Fernández de encubrir a los autores de un trágico atentado antisemita que investigaba.

El Gobierno acusó a ex espías de la Secretaría de Inteligencia (SI) de haber impulsado la denuncia del fiscal y de estar involucrados en su muerte. Fernández dijo que pudo haber sido asesinado, aunque los investigadores sospechan de un suicidio.

En medio de la conmoción que desató la muerte en Argentina, Fernández anunció esta semana que disolverá la Secretaría de Inteligencia para crear una nueva central que estará bajo control de la procuradora general, en un intento por acabar con los turbios métodos de espionaje de la agencia ubicada a sólo metros de la casa de gobierno.

Pero la trama de la historia es compleja y muchas preguntas sobre los servicios de inteligencia siguen sin respuesta.

¿Por qué un sector de los servicios de inteligencia habría buscado golpear a la presidenta? ¿Cómo pudo operar con semejante impunidad?

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