Espías, mentiras y muerte: crece el escándalo político en Argentina

jueves 22 de enero de 2015 20:48 ART
 

Por Nicolás Misculin y Sarah Marsh

BUENOS AIRES, 22 ene (Reuters) - Alberto Nisman trabajaba sin descanso en la denuncia que presentaría al Congreso sobre un supuesto plan de la presidenta de Argentina para encubrir la participación de Irán en un atentado que dejó 85 muertos, un paso que marcaría un antes y después en su carrera como fiscal.

Después de adelantar su acusación públicamente la semana pasada, Nisman, de 51 años, estaba en el centro de la escena y necesitaba plantear un caso convincente en el parlamento. El fiscal había trabajado durante una década con agencias de inteligencia de distintos países y dedicó meses a la elaboración de su denuncia.

El sábado trabajó horas extra en su departamento de Buenos Aires. Sus conocidos dijeron que se veía optimista de cara a su reunión en el Congreso. Incluso acordó entrevistas con la prensa en sus últimas horas y hasta habría escrito una lista de compras para que su empleada fuera al supermercado la semana siguiente.

Pero Nisman no llegó a su cita el lunes. Su cuerpo fue hallado en el baño de su departamento el domingo por la noche sobre un charco de sangre y con un balazo en la sien.

En un principio, funcionarios del Gobierno argentino dijeron que Nisman aparentemente se había matado con un arma calibre 22 que le prestó un colaborador. Una fuente cercana a la investigación que estuvo en la escena del crimen dijo a Reuters que todo tenía el aspecto de un suicidio.

"Había tanta sangre en el baño que llegaba hasta el vestidor. Es muy difícil que alguien haya salido del baño sin dejar marcas. Y si fue un suicidio inducido va a ser muy difícil de probar", sostuvo, bajo condición de anonimato.

Pero la mayoría de los argentinos -incluidos su familia y sus amigos- se resiste a creer que el fiscal se suicidó: el momento de su muerte era demasiado sospechoso, las circunstancias misteriosas y quienes lo conocían estaban convencidos de que simplemente no era ese tipo de persona.

"Nadie cree en la hipótesis del suicidio", dijo un miembro del equipo de investigación de Nisman, que declinó ser nombrado y prefirió no usar su teléfono móvil por miedo a que estuviera intervenido.   Continuación...