Brazo ortopédico argentino es el primero en la región en leer impulsos musculares

martes 23 de diciembre de 2014 18:54 ART
 

SANTA FÉ, Argentina, 23 dic (Reuters) - Un laboratorio en la provincia argentina de Santa Fé desarrolló lo que considera el primer brazo ortopédico en América Latina en usar sensores para responder a los impulsos nerviosos a un precio que podría propagar radicalmente el uso del dispositivo.

El esqueleto biónico de la prótesis tiene una mano que cuenta con pulgar, índice y dedo medio. Está cubierta de una especie de guante que permite usar anillos, brazaletes, esmalte de uñas, y con el dispositivo el usuario también puede escribir y lavar platos.

"Es una prótesis que basa su funcionamiento en detectar la señal eléctrica que generan los músculos al contraerse" en el punto de contacto entre el brazo y la prótesis, dijo el ingeniero Sebastián Vicario, quien trabaja en el proyecto para Bioparx Health Technology, con sede en la ciudad de Santa Fé, capital de la provincia del mismo nombre.

"Esa señal es luego enviada hacia un microcontrolador, quien decide o envía la señal a un motor que mueve el mecanismo que en definitiva abre o cierra la mano", añadió.

Vicario dijo que el precio de la prótesis, que llegará al mercado el próximo año, será de unos 22.000 dólares, contra un promedio de 47.000 dólares de dispositivos similares ya comercializados.

Bioparx espera que el costo relativamente bajo lleve a las compañías de seguros a incluir la prótesis en sus planes de cobertura.

Tras años de usar una anticuada prótesis mecánica que le permitía poco movimiento, Stella Azambullo, de 53 años y quien perdió el brazo derecho en un accidente laboral, ha probado la prótesis diseñada por Bioparx durante los últimos dos años.

"Me siento feliz por volver a hacer un montón de cosas, principalmente cosas en mi casa", comentó.

"Poder volver a trabajar me ayuda en todo. Tengo libertad de movimiento y por eso me siento bien para poder salir adelante con la vida y volver a hacer lo mismo que hacía antes", afirmó la mujer. (Reporte de Miguel Lobianco, escrito por Hugh Bronstein; editado en español por Patricia Avila)