Cadáver del nazi Priebke, en un aeropuerto italiano tras detenerse su funeral

miércoles 16 de octubre de 2013 08:48 ART
 

ROMA, 16 oct (Reuters) - El cadáver del criminal de guerra nazi Erich Priebke se encuentra en un aeropuerto militar cerca de Roma y su destino final seguía siendo desconocido el miércoles, un día después de que grupos de manifestantes obligaran a suspender su funeral.

Priebke, ex oficial de las SS alemanas, murió a los 100 años la semana pasada en Roma, donde cumplía una condena de cadena perpetua bajo arresto domiciliario por su participación en la muerte de 335 civiles en 1944 en unas cuevas cerca de la capital, una de las peores masacres de la guerra en Italia.

Priebke nunca se disculpó por sus acciones durante la guerra.

El alcalde de Roma, Ignazio Marino, dijo que las autoridades italianas podrían buscar ahora ayuda del Gobierno alemán.

"Sé que la gente está considerando qué decisiones tomar y no descarto contactos entre nuestro gobierno y el gobierno de Alemania", dijo a la televisión estatal RAI.

Marino dijo que el cadáver había sido trasladado al aeropuerto militar Pratica di Mare desde la localidad de Albano Laziale, donde se produjeron enfrentamientos entre residentes airados y visitantes neonazis que impidieron que se celebrara el funeral.

Un grupo ultraderechista marginal, la Sociedad Católica de San Pio (SSPX), había organizado el funeral pese a las protestas locales. Los tradicionalistas del SSPX se oponen a la enseñanza católica general y sus relaciones con el Vaticano son tensas.

El diario Il Messaggero citó al abogado de Priebke Paolo Giachini diciendo que había ordenado la suspensión del funeral después de que los neonazis intentaran sumarse al servicio, desafiando el acuerdo de que la ceremonia sería privada.

Priebke estaba a cargo de las tropas de las SS en marzo de 1944, cuando ejecutaron a civiles en las Fosas Ardeatinas en venganza por la muerte de 33 soldados alemanes por parte de un grupo partisano.

Después de la guerra Priebke escapó a Argentina, pero fue deportado a Italia tras ser entrevistado en televisión y admitir su participación en la masacre, que dijo fue llevada a cabo contra "terroristas".

En Italia fue condenado a cadena perpetua en 1998. (Reporte de James Mackenzie; Traducido por Inmaculada Sanz en Madrid; Editado por Lucila Sigal)