Lluvias en Argentina solo favorecen soja y maíz 2012/13 sembrada tarde: bolsa

jueves 7 de marzo de 2013 16:11 ART
 

BUENOS AIRES, 7 mar (Reuters) - Las lluvias que cayeron en las últimas semanas en Argentina beneficiaron a la soja y el maíz sembrados tardíamente, pero no llegaron a tiempo para los lotes implantados de manera temprana, que fueron los más golpeados por una sequía, dijo el jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

El país sudamericano, el principal exportador mundial de aceite y harina de soja y el tercero de maíz, sufrió una importante escasez de lluvias entre enero y la primera mitad de febrero.

A partir de la segunda quincena de febrero hubo amplias precipitaciones en las principales zonas agrícolas, lo que trajo alivio a muchos lotes que en la campaña 2012/13 fueron dedicados a la oleaginosa y al cereal, aunque en algunas campos llegaron tarde para evitas pérdidas.

Según la Bolsa de Cereales, las cosechas de soja y maíz 2012/13 serán de 48,5 millones y 25 millones de toneladas, respectivamente.

"Si bien las lluvias de la última semana continuaron reponiendo humedad en el perfil (de los campos de soja) sobre la franja central del área agrícola nacional, las precipitaciones (...) se dieron de forma tardía para la soja de primera".

Las precipitaciones favorecen "la mejoría de los materiales implantados en fechas tardías del mes de diciembre que se encuentran en pleno periodo crítico (de desarrollo)", aunque no logran revertir los efectos que tuvo la falta de agua en los lotes de primera, dijo con respecto al maíz 2012/13 la entidad en su reporte semanal de granos.

Hasta el jueves, los agricultores habían recolectado el 8,4 por ciento del área dedicada al maíz 2012/13, en un avance intersemanal de 2,2 puntos porcentuales y 0,6 puntos por delante del ritmo del año previo, mientras que la cosecha de la soja 2012/13 comenzó recientemente, señaló la Bolsa.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos estimó la producción de la soja y el maíz argentino de la actual campaña en 53 millones y 27 millones de toneladas, respectivamente. (Reporte de Maximilian Heath, editado por Nicolás Misculin)