Maíz argentino necesita lluvias enero para alcanzar meta de cosecha récord

jueves 17 de enero de 2013 14:28 ART
 

* Pocas lluvias previstas en zona rural clave en corto plazo
    * Provincias Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, las más secas
    * Lotes de maíz cerca de iniciar período desarrollo clave

    Por Hugh Bronstein
    BUENOS AIRES, 17 ene (Reuters) - Argentina necesita recibir
lluvias en las próximas semanas para maximizar los rendimientos
de su maíz y cumplir con los pronósticos de un cosecha récord de
28 millones de toneladas en el actual ciclo 2012/13, dijeron
agricultores y analistas.
    Las precipitaciones en el núcleo agrícola de Argentina han
sido muy pocas en las últimas semanas y meteorólogos prevén sólo
algunas lluvias ligeras en el corto plazo, lo que ha despertado
temores a que el cultivo no reciba el agua necesaria para
atravesar de manera óptima etapas clave de su desarrollo.
    Países consumidores de alimentos, golpeados por los altos
precios internacionales de granos, esperan que la producción de
Argentina -el tercer exportador mundial de maíz- ayude a
compensar la limitada cosecha del cereal del año pasado de
Estados Unidos, el principal proveedor global del grano.
    Distintas estimaciones ubican la próxima cosecha de maíz de
la nación austral muy por encima de su producción histórica de
23,8 millones de toneladas, alcanzada en el ciclo 2010/11.
    El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) la
semana pasada elevó su pronóstico de la cosecha de maíz 2012/13
de Argentina a 28 millones de toneladas, desde los 27,5 millones
anteriores.
    "La cosecha (de maíz 2012/13) podría estar en cualquier
punto entre los 26 millones y 30 millones de toneladas", dijo
Melinda Sallyards, consejera agrícola en la embajada de Estados
Unidos en Buenos Aires.
    "Para alcanzar la marca de los 28 millones de toneladas,
idealmente debería comenzar a llover en los próximos ocho 
días", señaló.
    Mapas de lluvias indican condiciones secas en la provincia
de Córdoba, como también en el noroeste de la provincia de
Buenos Aires y el sur de la provincia de Santa Fe. Estos
distritos, junto a la provincia de Entre Ríos, conforman la
principal región agropecuaria de Argentina.
    El Gobierno argentino estima que la cosecha de maíz 2012/13
será de entre 28 millones y 30 millones de toneladas.
 
    Sin embargo, si estas zonas no reciben lluvias en lo que
queda de enero, productores coinciden que el desarrollo del maíz
sembrado de manera temprana se vería afectado. Esto alimentaría
los temores de que los precios globales de los alimentos
permanezcan altos en 2013 por bajos niveles de reservas, como
advirtió la Organización de las Naciones Unidas.
    El maíz es un grano ampliamente usado en la producción de
alimentos y también como alimento para animales.
    "Si para el 25 de enero no recibimos unas buenas lluvias,
ahí comenzaremos a preocuparnos por el clima seco", dijo
Santiago del Solar, que gestiona miles de hectáreas sembradas
con maíz y soja en Buenos Aires, el principal distrito agrícola
de Argentina.   
    
    Al inicio de la campaña 2012/13, el problema en el corazón
agrícola de Argentina era el opuesto: entre agosto y noviembre,
lluvias fuertes y constantes provocaron inundaciones en amplias
partes de las principales provincias rurales.
    El exceso de precipitaciones demoró la siembra del maíz y en
algunos casos obligó a productores a abandonar campos pensados
inicialmente para sembrar con el cereal.
    No obstante, el abundante agua también cargó los niveles de
humedad del suelo, dejando condiciones ideales en la zonas donde
se pudo implantar, lo que compensaría la superficie perdida.
    "El maíz temprano (sembrado en el inicio de la campaña) está
en estado óptimo y debería dar rendimientos récord", dijo del
Solar. "El costado negativo es que algunas zonas se inundaron y
no pudieron ser sembradas, mientras que otras partes lo fueron 
mucho más tarde de lo habitual", agregó.
    Tras una producción histórica en la temporada 2010/11, la
campaña 2011/12 sufrió una sequía de seis semanas en el medio
del período clave de desarrollo del maíz, lo que dejó una
cosecha de 21 millones de toneladas.
    "Esta temporada tenemos un buen nivel de humedad de suelo y
estamos recibiendo mucho sol, con temperaturas bajas a la noche,
es una situación ideal", Martín Fraguío, director ejecutivo de
la cámara Maizar, que agrupa a la cadena comercial del maíz.
    "En cuanto a rendimientos por hectárea, va a ser la campaña
más importante de nuestra historia", dijo Fraguío, que señaló
que este año los rindes estarían cerca de las 8 toneladas por
hectárea, por encima del récord de 7,8 toneladas por hectárea.
    Hace alrededor de tres semanas, las lluvias cedieron y las
nubes se disiparon en la mayor parte del núcleo agrícola local.
    "Hasta el momento, este proceso está siendo visto como
favorable, porque redujo los excesos hídricos que afectaban a
buena parte del área y es una de las causas de que se haya
levantado la estimación de producción", dijo Eduardo Sierra,
asesor climático de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
    "(Sin embargo) se necesitaría que llueva inmediatamente,
antes que los lotes empiecen a sufrir estrés termo-hídrico y
para que la estimación de 28 millones de toneladas se cumpla",
señaló.
    "El hecho es que los pronósticos dan pocas lluvias y
bastante calor hasta fines de enero y, tal vez, hasta los
primeros días de febrero", añadió Sierra.

 (Reporte de Hugh Bronstein, Traducido al español por Maximilian
Heath, Editado por Maximiliano Rizzi)