Lluvias navideñas traen nuevas dificultades a agricultores de Argentina

miércoles 26 de diciembre de 2012 16:54 ART
 

* Tierras inundadas del núcleo agrícola aún sin siembra
    * Pronóstico de semana soleada trae esperanza a productores

    Por Hugh Bronstein
    BUENOS AIRES, 26 dic (Reuters) - Las tormentas que azotaron
Argentina durante las fiestas navideñas provocaron nuevas
demoras en la siembra de la soja y el maíz 2012/13 y generaron
incertidumbre en los mercados, que ahora dudan de que la oferta
del país sudamericano ayude a bajar los precios mundiales de
alimentos.
    Argentina es el principal exportador internacional de aceite
y harina de soja y el segundo de maíz. Sin embargo, la siembra
de cultivos sufre graves demoras, de cerca de 20 puntos
porcentuales con respecto al año pasado, dijo Tomás Parenti,
ingeniero agrónomo de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
    Hasta 100 milímetros de lluvias cayeron en las últimas horas
del lunes y a inicios del martes, obligando a algunos
agricultores a guardar su maquinaria agrícola debido a la falta
de estabilidad del suelo en los campos.
    Nuevas precipitaciones intensas -luego de meses de lluvias
superiores a las habituales por el fenómeno climático El Niño-
provocarán nuevos retrocesos en la siembra de los dos
principales cultivos locales, dijo Parenti.    
    "Hay zonas bajas con exceso de humedad donde no se puede
sembrar" en partes de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y
Córdoba, señaló Parenti. Esas tres provincias, junto con Entre
Ríos, conforman el corazón agrícola de Argentina. 
    "Los campos en las mismas regiones, pero a un nivel más
alto, están en buenas condiciones. El pronóstico para la
próximas semana es que no habría grandes lluvias", dijo el
ingeniero agrónomo. Añadió que, si caen más de 40 o 50
milímetros de agua, "empeorará la situación".
    Las condiciones húmedas en la región pampeana argentina son
malas noticias para los países importadores de alimentos, en una
temporada en que gigantes como Rusia, Estados Unidos y Australia
sufrieron graves pérdidas en sus cosechas.
    En el influyente mercado de futuros de Chicago, los precios
de la soja subieron un 20 por ciento en el último año, mientras
que en el caso del maíz y el trigo treparon un 9 y un 22 por
ciento, respectivamente.
   
 
    La ciudad maicera y sojera de General Villegas, ubicada en
el noroeste de Buenos Aires, recibió entre 50 y 100 milímetros
de lluvias entre el 24 y el 25 de diciembre, dijo Dante Romano,
analista agrícola de la consultora Liberty Foundation, con sede
en la ciudad de Rosario, el mayor mercado de granos del país.
    "Esto empeoró las situaciones anegadas y harán falta unos
días para que la siembra vuelva a normalizarse", señaló.
    "Se esperan varios días soleados. Sin embargo, si vuelven a
caer lluvias fuertes, los trabajos de siembra podrían volver a
detenerse. Muchos lotes que normalmente ya estarían sembrados a
esta altura de la campaña todavía no han sido tocados", dijo. 
    Otras ciudades agrícolas como Marcos Juárez y General Pinto
-de Córdoba y Buenos Aires, respectivamente- aún no han recibido
los suficientes días de sol como para que los suelos de los
campos puedan soportar el paso de las máquinas sembradoras, que
pueden llegar a pesar 30 toneladas.
    Las precipitaciones también han retrasado la recolección del
trigo 2012/13, mientras que Romano y otros analistas comenzaron
a ajustar sus pronósticos para la producción de la soja y el
maíz 2012/13, incluyendo los daños generados por las lluvias
excesivas.
    
    PRONOSTICOS
    El Ministerio de Agricultura de Argentina el jueves recortó
su estimación de la cosecha de trigo 2012/13 a 10,5 millones de
toneladas, desde los 11,1 millones previos. 
    La Bolsa de Cereales de Buenos Aires calculó la producción
del trigo 2012/13 en 9,8 millones de toneladas, mientras que la
BCR lo hizo en 9,5 millones de toneladas.
    Por otro lado, la Bolsa rosarina prevé que las cosechas de
la soja y el maíz argentino 2012/13 serán de 53 millones y 24
millones de toneladas, respectivamente.

 (Traducida al español por Maximilian Heath; Editada por Nicolás
Misculin y César Illiano)