RESUMEN 1-Chávez y Capriles copan calles Venezuela en cierre campaña

jueves 4 de octubre de 2012 21:42 ART
 

* Para ver una versión en PDF: link.reuters.com/qac23t
    * Cientos de miles arroparon a Chávez y Capriles en cierre
campaña
    * Candidatos dicen que en elecciones se juega destino del
país
    * Venezuela se debate entre socialismo sin retorno o giro al
centro

 (Agrega citas Chávez, Capriles, detalles, color)
    Por Mario Naranjo y Diego Oré
    CARACAS/BARQUISIMETO, 4 oct (Reuters) - El presidente Hugo
Chávez y su rival Henrique Capriles cerraron el jueves la
campaña de la que podría ser la elección más reñida en tres
décadas en Venezuela, arrastrando a cientos de miles de personas
a las calles del polarizado país petrolero para seducir a los
indecisos, que pueden ser clave en las urnas.
    Chávez afronta el domingo su mayor desafío electoral en 14
años cuando su polémica revolución socialista, alimentada con
petrodólares y un innegable carisma, se midan al joven aspirante
y sus promesas de más seguridad, mejor empleo y menos ideología.
    Ambos candidatos han dibujado la elección como la "batalla
definitiva" por el destino de la nación sudamericana, que
decidirá entre la vía socialista de no retorno que encarna el
mandatario o el giro hacia una economía más amigable con el
sector privado.
    Por primera vez, las encuestas no arrojan un panorama claro
antes de la votación. La mayoría de los principales sondeos dan
ventaja al "Comandante", pero dos reconocidos estudios dibujan
un escenario de empate técnico con oportunidad para el "flaco".
    Una torrencial lluvia sobre Caracas no impidió que los
seguidores de Chávez, ataviados con camisas rojas y el logo del
"corazón venezolano" de la campaña oficialista, inundaran el
centro capitalino en respuesta a la marcha de Capriles que
abarrotó el mismo lugar el fin de semana.
    El presidente, que tras declararse curado de cáncer en julio
arreció el paso en los últimos compases de campaña, apareció
enfundado en una chaqueta militar bajó el intenso aguacero.
    "Nos estamos jugando la vida de Venezuela. En nuestras manos
no se va a perder la vida de la patria", clamó el militar
retirado de 58 años, en un emotivo mensaje en el que volvió a
reconocer errores de su Gobierno, un giro en su discurso con el
que sorprendió en el último tramo de la carrera.
    Mientras tanto, los simpatizantes de Capriles se congregaron
en Barquisimeto, donde el gobernador de 40 años puso fin a un
extenuante periplo de más de seis meses a lo largo y ancho del
país caribeño para erosionar la base de apoyo de su contendor en
los barrios pobres y las áreas rurales.
    Vestido con una camisa y una gorra con el tricolor azul,
rojo y amarillo de la bandera nacional, Capriles atravesó las
abarrotadas avenidas de la ciudad occidental en un auto
descapotable haciendo la señal de victoria jaleado por sus
entusiasmados simpatizantes.
    "Presidente Chávez: desde aquí, en nombre de nuestro pueblo,
le doy las gracias por lo que usted haya podido hacer bien. Y
por lo malo, la historia se encargará de juzgarlo", sentenció
Capriles, quien logró una unidad sin precedentes en la oposición
al ganar unas concurridas primarias en febrero.
 
    SIN NEUTRALES
    Estos comicios presidenciales serán la decimocuarta vez que
los venezolanos pasan por las urnas en 14 años, una vorágine
electoral que ha alimentado una frontal división entre quienes
ven al líder bolivariano como el defensor de los pobres y
quienes lo acusan de ser un autócrata peligroso.
    El agrio debate político ha dividido familias, roto
amistades y enrarecido el ambiente en muchas empresas y
organismos públicos, en un país cuyo principal tema de
conversación desde 1998 es "Chávez" y donde permanecer neutral
se ha tornado casi imposible.
    Miles de partidarios del mandatario lo ovacionaron cuando
surcó el atestado centro capitalino en lo alto de un camión
desde el que lanzaba besos, saludaba y bailaba al son de la
pegadiza canción de campaña "Chávez, corazón del pueblo".
    "Chávez es el poder del pueblo, es el que mete corriente a
este proceso para que avance. La oposición no entiende el
momento histórico que está viviendo el país y su sujeto es sin
duda nuestro Comandante", dijo Samuel Ponce, ingeniero mecánico
de 45 años, con una gorra con el lema "Uh, ah, Chávez no se va".
    En las últimas semanas Capriles ha mostrado un estilo más
confrontativo, acusando al Gobierno de "corrupto e ineficiente"
y prometiendo rápidas soluciones a los problemas que azotan al
país de 29 millones de habitantes reactivando la confianza del
sector privado y la inversión foránea.
    "Tengo 19 años y al único presidente que recuerdo es a
Chávez. Eso no es normal. En la democracia debe haber
alternancia", contó Juan Ramírez, vestido como su líder con los
colores de la bandera venezolana.
    
    CONFIANZA VS INCERTIDUMBRE
    Un triunfo del "Comandante" le abriría las puertas para
blindar y profundizar su proyecto socialista en un tercer
mandato de seis años, en el que incrementará el control sobre el
sector privado y continuará con las nacionalizaciones que han
convertido al Estado en el principal agente de la economía.
    Sin embargo, la incertidumbre y principal riesgo para el
chavismo seguiría siendo la espinosa sucesión del líder
bolivariano, porque el cáncer podría reaparecer en el futuro.
    Un éxito del abogado opositor, en tanto, abriría un compás
de incertidumbre, con todos los ojos puestos en la reacción de
Chávez, quien tiene mayoría en el Parlamento y controla
instituciones clave del Estado, como la petrolera estatal PDVSA,
el sistema de justicia y los cuerpos de seguridad.
    Capriles, que se define de centroizquierda, ha prometido un
enfoque pragmático al estilo brasileño, con políticas de libre
mercado con fuerte acento social, al tiempo que revisará los
controles de precios y de cambio, las nacionalizaciones y los
polémicos acuerdos energéticos de Chávez con países aliados.
    Chávez asegura que su revolución redujo la pobreza, impulsó
multimillonarios planes sociales en educación, salud y
alimentación y visibilizó a los excluidos del país sudamericano.
    Capriles replica que ese resultado es magro tras la mayor
bonanza petrolera en la historia de un país que sigue azotado
por una criminalidad alarmante, una inflación desbocada y
constantes fallas en servicios básicos como luz y agua.

 (Escrito por Enrique Andrés Pretel y Marianna Párraga; Reporte
adicional de Sebastián Rocandio, Eyanir Chinea; Editado por
César Illiano y Silene Ramírez)