RESUMEN-Chávez y Capriles copan calles Venezuela en cierre campaña

jueves 4 de octubre de 2012 18:01 ART
 

* Para ver una versión en PDF: link.reuters.com/qac23t
    * Cientos de miles de activistas colman ciudades de
Venezuela
    * Candidatos dicen que en elecciones se juega destino del
país

 (Las leyes venezolanas prohíben la difusión de encuestas dentro
del país una semana antes de los comicios)
    Por Mario Naranjo y Diego Oré
    CARACAS/BARQUISIMETO, 4 oct (Reuters) - Cientos de miles de
seguidores de los venezolanos Hugo Chávez y Henrique Capriles,
los dos hombres que se enfrentarán el domingo en unas decisivas
elecciones presidenciales, colmaban las calles en los actos de
cierre de sus agotadoras campañas con las que intentaron seducir
a votantes en un país altamente polarizado.
    El presidente Chávez afrontará su mayor desafío electoral en
14 años cuando su polémica revolución socialista alimentada con
petrodólares y un carisma incontestable se midan en las urnas
con el opositor Capriles y sus promesas de más seguridad, mejor
empleo y menos ideología.
    Ambos candidatos han dibujado la elección como la "batalla
definitiva" por el destino del polarizado país petrolero, que
decidirá entre la vía socialista de no retorno que encarna el
mandatario o el giro hacia una economía más amigable con el
sector privado que propone el joven aspirante.
    Por primera vez en Venezuela, las encuestas no arrojan un
panorama claro para los electores antes de la votación. La
mayoría de los principales sondeos dan ventaja a Chávez, pero
dos reconocidos estudios dibujan un escenario de empate técnico
con oportunidad para el candidato opositor.
    Una torrencial lluvia no impidió que los seguidores de
Chávez, ataviados con camisas rojas y emblemas del "corazón
venezolano" que caracterizó su campaña, inundaran el jueves una
amplia avenida de Caracas, en una sólida respuesta a la marcha
de Capriles que abarrotó el mismo lugar el fin de semana.
    Chávez, que a mediados de año se declaró curado de cáncer
para dedicar todos sus recursos físicos a la campaña, apareció
enfundado en una chaqueta militar bajó el intenso aguacero.
    "¡Viva la lluvia, llegó la avalancha bolivariana a
Caracas!", bramó el presidente desde una enorme tarima dispuesta
al final de la avenida Bolívar, en donde animó a la audiencia y
cantó como ha acostumbrado a hacer en sus últimas apariciones.
    "Nos estamos jugando la vida de Venezuela. En nuestras manos
no se va a perder la vida de la patria", dijo en un emotivo
mensaje en el que volvió a reconocer errores de su gobierno, un
giro en su discurso con el que sorprendió en el último tramo de
la carrera.
    Tras esperarlo durante horas, sus seguidores lo ovacionaron
antes del inicio de una caravana que prevé culminar con otro
discurso a pocas cuadras.  
    "Estamos para darle apoyo al proceso y para que todas las
misiones continúen, para que todos los beneficios lleguen a
todos los venezolanos como debe ser", dijo Hungría Díaz en las
calles de la capital.
    
    ALTERNANCIA
    Mientras tanto, los simpatizantes de Capriles se congregaron
desde temprano en la occidental ciudad de Barquisimeto para
asistir a su último acto, tras un extenuante periplo que comenzó
antes de unas primarias opositoras de febrero que contaron con
la participación de más de 3 millones de personas. 
    "Tengo 19 años y al único presidente que recuerdo es a
Chávez. Eso no es normal. En la democracia debe haber
alternancia", contó Juan Ramírez, vestido con los colores de la
bandera venezolana, en la concentración en Barquisimeto.
    En las últimas semanas, Capriles ha cambiado su discurso de
reconciliación por uno más confrontacional en el que ha buscado
dejar al desnudo los puntos débiles del Gobierno de Chávez,
prometiendo rápidas soluciones si llega a la silla presidencial.
    "Sólo nos falta ir a votar por el futuro, por una causa
justa, porque la vida de cada uno de ustedes mejore", dijo
Capriles horas antes de comenzar el acto de cierre de campaña.
    
 
        
    CONFIANZA VS INCERTIDUMBRE
    Un triunfo del "Comandante" le abriría las puertas para
blindar y profundizar su proyecto socialista en un tercer
mandato de seis años, en el que incrementará el control sobre el
sector privado y continuará con las nacionalizaciones que han
convertido al Estado en el principal agente de la economía.
    Sin embargo, la incertidumbre y principal riesgo para el
chavismo seguiría siendo la espinosa sucesión del líder
bolivariano, porque el cáncer podría reaparecer en el futuro.
    Un éxito del abogado opositor, en tanto, abriría un compás
de incertidumbre, con todos los ojos puestos en la reacción de
Chávez, quien tiene mayoría en el Parlamento y controla
instituciones clave del Estado, como la petrolera estatal PDVSA,
el sistema de justicia y los cuerpos de seguridad.
    El "flaco", que se define de centro-izquierda, ha prometido
un enfoque pragmático al estilo brasileño, con políticas de
libre mercado con fuerte acento social, al tiempo que revisará
los controles de precios y de cambio, las nacionalizaciones y
los polémicos acuerdos energéticos de Chávez con países aliados.
    "No es una elección simplemente entre dos personas, se trata
de una elección entre el futuro o el pasado", dijo esta semana
Capriles, remarcando también la importancia de los comicios para
el destino del país.
    Chávez asegura que su revolución redujo la pobreza, impulsó
multimillonarios planes sociales en educación, salud y
alimentación y visibilizó a los excluidos del país sudamericano.
    Capriles replica que ese resultado es magro tras la mayor
bonanza petrolera en la historia de un país que sigue azotado
por una criminalidad alarmante, una inflación desbocada y
constantes fallas en servicios básicos como luz y agua.    
   Estos comicios presidenciales serán la decimocuarta vez que
los venezolanos pasan por las urnas en 14 años, una vorágine
electoral que ha alimentado una frontal división entre quienes
ven a Chávez como el defensor de los pobres y quienes lo acusan
de ser un autócrata peligroso.

 (Escrito por Enrique Andrés Pretel y Marianna Párraga; Reporte
adicional de Sebastián Rocandio, Eyanir Chinea; Editado por
César Illiano y Silene Ramírez)