Nuevas lluvias golpean área ganadera de Argentina

lunes 1 de octubre de 2012 15:00 ART
 

Por Hugh Bronstein

BUENOS AIRES, 1 oct (Reuters) - La región ganadera de Argentina se vio golpeada por precipitaciones que agravaron la situación tras las inundaciones que produjeron las lluvias de agosto, pero la excesiva humedad no producirá inconvenientes severos a los productores de granos.

Los anegamientos que afectan a Buenos Aires, la principal provincia agropecuaria del país, podrían agravarse tras las lluvias previstas para el lunes y el martes, lo que llevaría a los agricultores a posponer la siembra de soja y maíz, los principales cultivos del país, explicaron meteorólogos a Reuters.

Argentina es uno de los mayores exportadores mundiales de los dos granos y también de trigo, un cultivo que fue sembrado en el invierno austral y que ya sufrió algunos perjuicios por las inundaciones.

"El riesgo para los granos es bajo porque las inundaciones son en gran parte en áreas ganaderas", señaló Eduardo Sierra, asesor climático de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

"Los (productores) ganaderos son los que van a pagar las consecuencias esta vez, no los de granos", dijo el experto, que añadió que las lluvias que empezaron el domingo podrían incrementarse el lunes y el martes y afectar a las áreas anegadas.

Los agricultores argentinos iniciaron hace semanas la implantación del maíz del ciclo 2012/13, para el que el Gobierno espera una cosecha récord de 24,5 millones de toneladas, mientras que aún no iniciaron la siembra de la soja de la misma campaña, que podría llegar a 55 millones de toneladas según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).

Los expertos esperan que la primavera sea muy lluviosa en Argentina, como consecuencia del fenómeno climático El Niño.

Si bien las lluvias podrían demorar la siembra de la soja y el maíz, la abundante humedad crea condiciones muy propicias para los cultivos en distintas zonas del área productora central del país. Pero si las abundantes precipitaciones continúan, podrían generar inconvenientes para esos granos.

"No hay punto intermedio entre la sequía del año pasado (provocada por el fenómeno La Niña) y toda esta lluvia que tenemos ahora", afirmó Miguel Ángel Martín, que gestiona unas 300 hectáreas de su familia en la ciudad de Smith, en Buenos Aires.

"El clima siempre está contra nosotros", agregó. (Traducido por Nicolás Misculin; Editado por Javier López de Lérida)