RESUMEN4-Paraguayo Lugo enfrenta juicio político, denuncia golpe

viernes 22 de junio de 2012 00:21 ART
 

* Diputados aprueban juicio contra Lugo por mal desempeño
    * Senado dice sentencia del juicio se sabrá este viernes
    * Opositores y la Iglesia piden renuncia antes de final
juicio
    * Lugo dice se someterá a proceso pero no renunciará
    * Mandatario asegura es un "golpe de Estado express"
    * Presidentes sudamericanos apoyan a Lugo

 (Actualiza con citas de presidente Lugo, detalles)
    Por Daniela Desantis
    ASUNCION, 21 jun (Reuters) - El presidente paraguayo,
Fernando Lugo, quedó el jueves al borde de ser destituido en un
juicio político impulsado por aliados y opositores, luego de que
un sangriento choque entre policías y campesinos envolviera a su
Gobierno en una vertiginosa crisis.
    Minutos después de que la Cámara de Diputados aprobara casi
por unanimidad el inicio del proceso, Lugo dijo que no planeaba
renunciar y que defendería su posición ante el Senado, donde
tampoco cuenta con el apoyo necesario para evitar su salida.
    El juicio, un proceso inéditamente rápido de dos días que
concluirá este viernes, busca determinar si el mandatario
incumplió sus funciones al permitir una mayor conflictividad
social en el país, que tocó su punto máximo el viernes pasado
cuando un choque entre campesinos y policías dejó 17 muertos.
    "Me están haciendo un golpe de Estado express porque lo han
hecho entre noche y madrugada, se han puesto de acuerdo,
nosotros decimos que es incluso anticonstitucional porque no se
respeta el debido proceso", denunció Lugo, de 61 años, en
entrevista con la cadena de televisión Telesur.
    "Mañana ojalá que reine la racionalidad en los
parlamentarios y que el presidente Lugo realmente pueda salir
airoso de este juicio político injusto que es sometido hoy por
el Congreso Nacional", dijo, detallando que se presentará el
viernes en el parlamenteo acompañado de un equipo de abogados.  
 
 
    Los legisladores aseguran que Lugo, a quien le falta poco
más de un año para terminar su mandato, no reaccionó como debía
ante la masacre de la semana pasada, lo que erosionó rápidamente
su base de apoyo político.
    Pero también lo acusan de temas menos rotundos durante su
gobierno como haber apoyado un mitin de jóvenes socialistas en
un predio de las Fuerzas Armadas o no haberse mostrado decisivo
en combatir al pequeño grupo armado Ejército del Pueblo
Paraguayo, responsable de asesinatos y secuestros durante la
última década, la mayor parte de ellos antes de que asumiera.
    A pesar de lo expedito del juicio, las presiones para que
Lugo renunciara de inmediato crecían desde distintos sectores.
    Obispos católicos que se reunieron el jueves por la tarde
con el presidente en el palacio presidencial le pidieron que se
aparte del cargo, pero el mandatario no cedió a los reclamos.
 
    
    UNA HISTORIA CONOCIDA
    Paraguay, uno de los mayores productores mundiales de soja,
tiene una larga historia de crisis políticas.
    El último juicio político a un mandatario fue en 1999 cuando
Raúl Cubas fue acusado de mal desempeño tras el asesinato del
vicepresidente Luis Argaña y la muerte de siete jóvenes
manifestantes. Cubas renunció antes de que el juicio concluyera.
    "Ojalá Dios le ilumine de una vez a Fernando Lugo y deje el
cargo para que Paraguay progrese, los niños vayan a la escuela y
los paraguayos vivamos en paz", dijo el diputado Carlos Liseras,
uno de los fiscales acusadores en el juicio.
    Cientos de manifestantes a favor y en contra del presidente
se concentraron en la plaza del Congreso y hubo incluso algunos
enfrentamientos a golpes entre ellos. 
    Fuerzas especiales de la policía y efectivos antimotines
resguardaban el parlamento. Algunos pedían identificaciones a
los manifestantes y revisaban que no tuvieran armas.  
    "Los ciudadanos también deben ser escuchados. No creo que el
juicio político sea un camino, no creo que sea necesario", dijo
bañada en llanto Amalia Allende, una docente de unos 40 años que
llegaba a la plaza con una bandera paraguaya en mano.
    Las Fuerzas Armadas emitieron un comunicado para aclarar que
siguen operando en sus funciones constitucionales a las órdenes
del mandatario.
    Y el Banco Central, junto a la Ministerio de Hacienda,
dijeron que de ser necesario recurrirán a todo un arsenal de
instrumentos para que la estabilidad económica no sea
comprometida por la situación política.

    CONFLICTOS CON ALIADOS
    Ahora el proceso de juicio político contra Lugo está en
manos del Senado, que en una sesión extraordinaria este jueves
aprobó las reglas del proceso.
    En el reglamento se le concede a la defensa de Lugo sólo dos
horas para presentar argumentos en contra de la destitución y
los senadores decidieron que la sentencia se conocerá el viernes
por la tarde.
    Los legisladores quieren acelerar el proceso porque dicen
temer que las protestas populares no los dejen concluir el
procedimiento.
    "Esto estuvo a todas luces preparado (...) no hay argumentos
serios para fundamentar el juicio político a un presidente y
romper un proceso que está a nueve meses de unas elecciones
nacionales", dijo el secretario general de la Presidencia,
Miguel López Perito, en entrevista con Reuters. 
    "Este juicio es una aberración", agregó. 
    En la Cámara alta se necesitan 30 votos de un total de 45
miembros para destituir al presidente. Lugo tendría solamente
dos votos a favor asegurados.
    "Después de la contundencia que se dio en la Cámara de
Diputados y teniendo el Senado la representación de los mismos
partidos, no veo ninguna razón para que los números varíen. Hay
una amplia mayoría que apoya el juicio político", dijo el
senador Marcelo Duarte.
    Si Lugo es hallado culpable y separado del cargo, el
vicepresidente Federico Franco debe asumir la presidencia de
inmediato, según la Constitución. Lugo y Franco, del Partido
Liberal, mantienen una relación tensa desde hace años.
    Lugo perdió apoyo de sus propios aliados del Partido Liberal
cuando designó un nuevo ministro del Interior vinculado a un
partido opositor tras los choques entre campesinos y policías.
    En respuesta, los cuatro ministros liberales que formaban
parte de su gabinete presentaron su renuncia.
    "El Partido Liberal deslinda cualquier responsabilidad
política respecto al Gobierno del presidente Lugo", dijo el
presidente de la agrupación, Blas Llano.
    Los diputados dijeron, durante la sesión en la que se votó
el inicio de un juicio político, que Lugo mantuvo en la cartera
del interior a una persona inepta e incapaz para ocupar el
cargo, en referencia al ex ministro Carlos Filizzola.
    Además lo acusaron de tener una actitud cómplice con los
campesinos que propiciaron la masacre.
    "Lugo ha sumergido al país en un caos, con una ausencia
total de liderazgo para resolver los problemas del Paraguay",
dijo Fernando Moreno, un militante del Partido Liberal de 35
años que se manifestaba frente al Congreso.
        
    RESPALDO REGIONAL
    Las reacciones de la región a la situación en Paraguay no se
hicieron esperar.
    Presidentes de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur)
se reunieron para abordar el tema en Brasil al margen de la
cumbre Río+20 sobre desarrollo sustentable a la que asistían en
Río de Janeiro.
    Brasil, la mayor economía latinoamericana, seguía la
situación con "preocupación", dijo a Reuters una fuente del
Palacio de Planalto.
    "Los presidentes expresarán su convicción de que debe
preservarse la estabilidad y el pleno respeto al orden
democrático en Paraguay", dijo la Unasur en un comunicado leído
por el canciller brasileño, Antonio Patriota, a periodistas en
Río de Janeiro. 
    Los cancilleres de Argentina, Brasil, Chile, Colombia,
Ecuador, Perú, Uruguay y Venezuela, junto al ministro de
Desarrollo Rural y Tierras boliviano, llegaron el jueves por la
noche a Asunción y estaban reunidos con Lugo en la residencia
presidencial.
    Los funcionarios tienen previsto reunirse con el presidente
del Congreso dos horas antes de que inicie la sesión en la que
la defensa de Lugo presentará sus alegatos.
    "Las naciones del continente no van a aceptar una segunda
Honduras", dijo el secretario de la Presidencia paraguaya, López
Perito, antes de que llegaran los cancilleres.

 (Reporte adicional de Didier Cristaldo en Asunción y de Hugo
Bachega en Rio de Janeiro.; Escrita por Pablo Garibian; Editado
por César Illiano)