SUMMIT-USDA Argentina prevé gran cosecha soja y maíz 12/13

miércoles 30 de mayo de 2012 15:25 ART
 

* Soja y maíz 2011/12 fueron dañados por sequía, luego
inundaciones
    * Rendimientos de los granos mejorarían en próxima campaña
    * Estimación de área de trigo podría sufrir recortes

    Por Hugh Bronstein	
    BUENOS AIRES, 30 mayo (Reuters) - Argentina podría alcanzar
amplias cosechas de soja y maíz en el próximo ciclo gracias a
las abundantes lluvias previstas, luego de sufrir una grave
sequía en la campaña 2011/12, dijo el miércoles la representante
local del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA,
por sus siglas en inglés).	
    La falta de precipitaciones -como consecuencia del fenómeno
La Niña- azotó al corazón agrícola del país en diciembre y
enero, lo que afectó los rendimientos y recortó la producción
del país austral, que es el tercer exportador mundial de soja y
el segundo de maíz.	
    A este golpe se le sumó el que llegó en mayo, cuando lluvias
más fuertes que las habituales causaron inundaciones en los
campos, lo que obligó a demorar la recolección -que todavía no
concluyó- en la provincia clave de Buenos Aires, con el
consiguiente riesgo para los cultivos.	
    Esos embates climáticos han disparado una serie de recortes
en las previsiones de cosecha de soja y maíz 2011/12 de
Argentina, cuya abundante producción agrícola es clave para
cumplir con la creciente demanda global de alimentos.	
    No obstante, el panorama luce alentador para el ciclo
2012/13, que comienza entre octubre y noviembre, dijo Melinda
Sallyards, consejera agrícola en la embajada estadounidense en
Buenos Aires, en el Foro de Reuters sobre Inversión en América
Latina. 	
    Los meteorólogos prevén amplias lluvias hacia el final de
este año debido a la influencia del fenómeno El Niño, que es la
contracara de La Niña y que llegaría a la región justo a tiempo
para favorecer la siembra 2012/13.	
    "Podrían tener cosechas muy abundantes de soja y maíz en la
temporada 2012/13 si las precipitaciones de El Niño llegan en el
momento indicado, luego de la siembra y también durante el
período de floración en diciembre y enero", explicó Sallyards.	
    El Niño, que es una aceleración de los vientos alisios
(ecuatoriales), tiende a provocar lluvias en Sudamérica,
mientras que La Niña suele generar un recorte de las
precipitaciones.	
    El clima húmedo impulsaría al sector agrícola e
incrementaría los ingresos estatales por impuestos a la
exportación, en momentos en que la economía argentina se está
desacelerando bajo la presión de la crisis financiera de Europa
y por la menor demanda de Brasil, el principal socio comercial
del país.	
    De modo que no solamente las compañías que operan en
Argentina -como Cargill, Bunge y Noble
 - están interesadas en el pronóstico de cosecha, sino
también los mercados financieros internacionales.	
    "Usualmente, El Niño significa más producción y rendimientos
más altos para Argentina. Ahora estamos viendo una reducción del
área de maíz en 2012/13, a 3,5 millones de hectáreas, pero
esperamos que la cosecha suba a 23,6 millones de toneladas",
agregó Sallyards.	
    Para el ciclo 11/12, el Gobierno argentino pronostica una
producción de maíz de 20,1 millones de toneladas y una cosecha
de soja de 41,5 millones.	
    "Estamos viendo un número estable de hectáreas sembradas con
soja el 2012/13, pero con una producción mucho mayor", señaló
Sallyards, cuya oficina espera una cosecha de 52 millones de
toneladas, con 19 millones de hectáreas plantadas con la
oleaginosa.	
    Las estimaciones de la oficina local del USDA son tenidas en
cuenta por la sede principal de la agencia en Washington para
elaborar sus previsiones oficiales, que actualmente proyectan 55
millones de toneladas para la soja 12/13 de Argentina y 25
millones de toneladas para el maíz.	
    Mientras que la mayor parte del impacto de la sequía de
diciembre-enero ya fue incorporada en las estimaciones de
cosecha, los posibles daños por las inundaciones que afectan a
muchos de los campos más fértiles del país aún no han sido
calculados, dijo Sallyards.	
    "Todavía no hemos tomado en consideración el daño causado
por la inundación, pero cuando lo hagamos, seguramente el mes
que viene, esperamos encontrar que es un daño pequeño en
comparación con que el produjo la sequía", anticipó.	
    Alrededor de 500.000 hectáreas, principalmente en el oeste
de Buenos Aires, han quedado cubiertas de agua durante las
últimas semanas. 	
    Pero considerando que toda la región pampeana, incluidas las
zonas de pastoreo, abarca unos 60 millones de hectáreas, el
impacto de las inundaciones sobre las exportaciones debería ser
limitado.	
        	
    TRIGO	
    La oficina argentina del USDA calcula que el área de siembra
de trigo será de 4 millones de hectáreas en la campaña venidera,
un pronóstico equivalente al del Gobierno local. Pero Sallyards
dijo que la cifra del USDA podría caer.	
    "Esta es nuestra estimación inicial, basada en las
intenciones de siembra de los productores de trigo", afirmó. La
Bolsa de Cereales de Buenos Aires también prevé que se dedicarán
4 millones de hectáreas al trigo en el país sudamericano, cuya
siembra ya comenzó en este exportador mundial clave del cereal.	
    Los agricultores, que en 2011/12 implantaron 4,6 millones de
hectáreas con trigo, se han volcado hacia otros cultivos debido
a las restricciones gubernamentales a la exportación, que
dificultan la venta del cereal y perjudican la rentabilidad de
la actividad.	
    Las recientes reformas en las reglas de exportación de
cereales de Argentina no lograron revivir el interés en la
siembra de trigo, en momentos en que crecen los temores de que
una caída de la inversión en el sector esté afectando la
competitividad del país. Argelia rechazó el mes pasado una
oferta de trigo argentino, argumentando problemas de calidad.	
    "Lo que hemos visto en los últimos dos años es un pasaje de
la producción de trigo hacia la producción de cebada", dijo
Sallyards. "En el área final de siembra van a influir factores
tales como el clima, los precios, los costos de producción y
cualquier cambio en las políticas gubernamentales", agregó.	
	
 (Traducido en español por Maximiliano Rizzi, editado por
Nicolás Misculin)