COLUMNA-El coqueteo de Irán con América Latina: Bernd Debusmann

viernes 30 de diciembre de 2011 10:11 ART
 

Por Bernd Debusmann

WASHINGTON, 30 dic (Reuters) - Durante décadas, la política exterior estadounidense en América Latina ha pasado por ciclos de negligencia y preocupación. Está en un ciclo de preocupación una vez más, impulsada por una campaña iraní para hacer amigos e influir en el patio trasero de América.

El mensaje de Washington a los amigos latinos de Irán -que no se acerquen demasiado- no parece impresionar.

La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, en un lenguaje inusualmente fuerte, emitió el primer aviso el 11 de diciembre: "Creo que si la gente quiere coquetear con Irán, deberían ver cuáles podrían ser las consecuencias. Y esperamos que lo piensen dos veces ". El presidente Barack Obama siguió ocho días después con un mensaje centrado en Venezuela, cabeza de lanza de Irán en América Latina.

Los vínculos con Irán no han servido a los intereses de Venezuela y su pueblo, dijo en una entrevista con un periódico venezolano. "Tarde o temprano, la gente de Venezuela tendrá que determinar qué posible ventaja le brinda tener relación con un país que viola los derechos humanos universales y que está aislado de la mayor parte del mundo."

Desde esas advertencias, los amigos en América Latina de Irán han dejado en claro que no están pensando dos veces, como Clinton sugirió. En cambio, los líderes de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Ecuador se están preparando para recibir al presidente Mahmoud Ahmadinejad en la segunda semana del 2012.

En otra iniciativa para hacerle un piquete de ojos a el "Gran Satanás", el apodo de Irán a Estados Unidos, en su propio patio trasero, Teherán lanzó un canal de televisión en español, HispanTV, para romper el predominio de las emisoras internacionales que están "amordazadas por el imperialismo, ocultando la verdad y tergiversando los hechos."

Así lo dijo el ejecutivo Mohamed Sarafraz cuando lanzó el nuevo canal el 21 de diciembre.

Hay un poco más que ironía en esta afirmación, dado que los medios estatales iraníes no son ajenos a ocultar la verdad y tergiversar los hechos, por no hablar de que el Gobierno encarcela a los periodistas, bloquea las emisiones de los extranjeros y censura en Internet.   Continuación...