ANALISIS-Reservas argentinas para pago deuda en cero

miércoles 14 de diciembre de 2011 18:57 ART
 

* Reservas libre disponibilidad se acaban
    * Gobierno debe buscar alternativas
    * Pago cupón PIB el miércoles consumió más reservas

    Por Hilary Burke	
    14 dic (Reuters) - Los 5.674 millones de dólares en
reservas internacionales que Argentina tiene previsto destinar
al pago de su deuda en el 2012 se han evaporado.	
    En los últimos dos años, el Gobierno del país sudamericano
recurrió a las reservas de su Banco Central que rebasaban lo
necesario para respaldar la base monetaria para pagar deuda a
los acreedores privados.	
    Pero esas reservas excedentarias, llamadas de libre
disponibilidad, se han reducido a la nada desde 11.200 millones
de dólares en enero, luego de que el Banco Central pagó deuda y
vendió dólares para sostener el valor del peso. 	
    Paralelamente, el dinero circulante se ha expandido con
velocidad, creciendo incluso a un ritmo mayor que la inflación,
estimada por analistas privados en torno al 25 por ciento anual.	
    Esta situación genera dudas sobre cómo el Gobierno podrá
cerrar la brecha financiera estimada para el próximo año, de
unos 6.000 millones de dólares.	
    Una fuerte desaceleración de la economía en 2012 puede
recortar los ingresos estatales, lo que haría más difícil
apartar dinero para pagar obligaciones.	
    Entre las alternativas está la de cambiar las normas sobre
el uso de reservas de libre disponibilidad, elevar el superávit
primario, pedir prestado más fondos a los organismos estatales o
regresar a los mercados globales de los que el país se alejó
hace una década tras la declaración de cesación de pago de
deuda.	
    La brecha es vista como manejable, pero Argentina tiene
menos opciones para financiarse que la mayoría de los países.	
    El acceso del país a los mercados financieros globales está
limitado por demandas presentadas tras el histórico default del
2002.	
    "El país no está habilitado para obtener crédito externo,
así que nos vamos a tener que arreglar con lo nuestro", dijo el
economista Rodolfo Rossi, un expresidente del Banco Central.	
    La posibilidad de quedarse sin reservas para pagar deuda
puede sonar alarmante visto desde afuera, pero los economistas
locales confían que el Gobierno hallará una solución creativa,
como cuando nacionalizó los fondos de pensiones para cubrir
baches fiscales.	
    "Yo creo que van a encontrar algún fondeo (...) donde el
Estado tenga esa liquidez que actualmente es administrada por
los particulares", afirmó Rossi, que mencionó como ejemplo el
fondo de 30.000 millones de pesos (7.000 millones de dólares)
que garantiza depósitos bancarios o planes de salud gerenciados
por sindicatos.	
     La tercera mayor economía de América Latina está
expandiéndose a un ritmo cercano al 9 por ciento anual, uno de
los mayores ritmos de la región y en el mundo.	
    Pero un deteriorado panorama mundial -debido a la crisis de
deuda europea y señales de desaceleración en China- junto con
una elevada inflación local marcarán un crecimiento cercano al 4
por ciento de Argentina en el 2012.	
    Las reservas internacionales del Banco Central han caído
desde enero unos 6.000 millones de dólares, a 46.600 millones. 
Y caerán más esta semana, después de que refleje el pago de unos
2.500 millones de dólares en cupones ligados al crecimiento
económico.	
    El Banco Central vendió mas de 4.000 millones de dólares en
el mercado cambiario local para mantener el valor del peso antes
de las elecciones del 23 de octubre, en los que la presidenta
Cristina Fernández fue reelecta con un abrumador apoyo.	
    Los inversionistas estaban apostando que el Gobierno dejaría
que el peso se depreciara más rápido tras los comicios para
frenar el impacto de los crecientes costos de producción. Pero
en su lugar, impuso controles para limitar la demanda de dólares
y de este modo proteger las reservas.	
    Esa medida al comienzo disparó un retiro importante de
depósitos en dólares, pero la salida ha disminuido.	
    Los controles a la compra de monedas han reducido los flujos
salientes de capitales, permitiendo que el Banco Central compre
dólares en el mercado nuevamente para reponer sus reservas.	
    Los precios a cinco años de los Credit Default Swaps
argentinos, que miden cuánto cuesta asegurar la deuda contra una
cesación de pagos, han caído a cerca de 960
puntos básicos tras tocar los 1.200 puntos básicos a principios
de octubre. 	
    Esto significa que los compradores pagan 960.000 dólares por
año para asegurar bonos argentinos por un valor de 10 millones
contra el riesgo de default, colocando a Argentina en la misma
categoría que el Gobierno de Venezuela.	
   "El riesgo de incumplimiento es extremadamente limitado pero
Argentina tiene desafíos. No estamos ya en tiempos de auge",
dijo Boris Segura, estratega para América Latina en Nomura
Securities International.	
    	
    	
    CUESTIONES LEGALES	
    No está previsto que las reservas retomen con facilidad su
nivel perdido, en vista de que el superávit comercial se ha
estrechado y la cuenta corriente se dirige al déficit.	
    La masiva entrada de dólares en marzo proveniente de las
ventas de las cosechas de soja y maíz puede generar un excedente
de reservas de nuevo, aunque podría ser insuficiente para
compensar un crecimiento rápido del dinero en circulación.	
     En la medida en que el peso se deprecia, la base monetaria
se encoge en términos de dólares, lo que también libera más
reservas para pagar deuda. Pero los argentinos, ya atemorizados
por la crisis de hace una década, entrarían en pánico si el peso
cae con fuerza.    	
    Funcionarios del Ministerio de Economía no respondieron las
peticiones sobre la falta de reservas de libre disponibilidad.	
    "Si hay reservas se paga la deuda, no importa las cuestiones
legales que luego se modifican con algún decreto", dijo Ramiro
Castiñeira, un economista del grupo de consultoría Econométrica.
   	
    Otros analistas creen que el Gobierno apunta a aumentar el
próximo año su superávit presupuestario primario.	
    Algunos citaron los recientes anuncios de recortes de
subsidios a servicios públicos como la evidencia de que el
Gobierno busca ahorros fiscales, aunque funcionarios han dicho
que el dinero irá a obras públicas.	
    "En el corto plazo, creo que ellos harán más de lo mismo,
usando reservas y usando (el ente estatal de pensiones) Anses y
Banco Nación y todos estos organismos controlados por el
Gobierno para obtener fuentes de liquidez", dijo Segura.	
	
 (Reporte de Hilary Burke, Escrito por Magdalena Morales,
Editado por Inés Guzmán)