Sequía seguirá en zonas agrícola argentina hasta próxima semana

jueves 5 de enero de 2012 12:39 ART
 

BUENOS AIRES, 5 ene (Reuters) - El clima seco que afecta a las grandes regionales agrícolas de Argentina, una potencia exportadora de granos, permanecería hasta la próxima semana, para cuando se pronostican lluvias en Buenos Aires, la principal provincial productora de maíz y soja, dijo el jueves un meteorólogo.

La sequía relacionada con el fenómeno La Niña ha llevado a los analistas a recortar sus predicciones de producción para el ciclo 2011/2012, mientras los agricultores de soja esperan que las lluvias pronosticadas para fines de enero y febrero revivan sus campos resecos.

"No habrán lluvias sustanciales hasta por lo menos el martes de la semana que viene," dijo Ezequiel Marcuzzi, un meteorólogo de la consultora local Clima Campo.

Buenos Aires y la provincia de La Pampa recibirán la mayor parte de las lluvias la semana próxima, dejando a Santa Fe y Entre Ríos, dos provincias agrícolas importantes, mayormente secas, dijo Marcuzzi.

Los futuros estadounidenses de soja y maíz en el mercado de Chicago han sido apuntalados por las preocupaciones sobre la cosecha debido clima seco en Argentina.

El país sudamericano es uno de los mayores proveedores globales de maíz, harina de soja -usada en la alimentación del ganado- y aceite de soja, utilizado para cocinar y para producir biocombustibles.

En su pronóstico diario, el Servicio Meteorológico Nacional de Argentina (www.smn.gov.ar) dijo que espera temperaturas altas sin precipitaciones sustanciales esta semana.

La mayor parte de la cosecha de soja argentina del ciclo 2011/2012 ya fue sembrada y enfrenta problemas para desarrollarse por la falta de lluvias. La siembra tardía de maíz ha sido demorada debido al clima seco.

Las lluvias regulares son críticas para la germinación de la soja, el cultivo que sirve como la principal fuente de proteína en el mundo. Argentina es el tercer mayor productor y exportador de soja, detrás Estados Unidos y Brasil. (Reporte de Hugh Bronstein, Editado por Juan Lagorio)