29 de septiembre de 2011 / 20:54 / hace 6 años

COLUMNA-Avance en ayuda clima podría disipar tensiones por Kioto

(Gerard Wynn es un analista de mercados de Reuters. Las opiniones expresadas son personales)

Por Gerard Wynn

LONDRES, sep 29 (Reuters) - Las negociaciones de Naciones Unidas sobre cambio climático se reanudarán la semana próxima en Panamá, pero se esperan más acciones en Ciudad del Cabo diez días después, donde un panel informal esbozará los detalles de un fondo que superaría el financiamiento del Banco Mundial.

Inversores del sector medioambiental están interesándose en el fondo, que aún no tiene efectivo, lo que brinda algunas luces sobre el reducido mercado de carbono que ahora es sólo una parte de su tamaño de hace cuatro años.

Pero aún deben abordarse complicados temas en Panamá: la primera ronda de actual Protocolo de Kioto expira a fines del 2012, sin posibilidades a la vista de encontrar un sucesor.

Las negociaciones están a punto de colapsar y es posible que un esperado acuerdo en la próxima conferencia ministerial en Durban en noviembre y diciembre llegue a ser, en el mejor de los casos, un débil compromiso.

La Unión Europea podría destacarse con nuevas metas de emisiones a partir del 2013, permitiendo la sobrevivencia del mercado de carbono de 1.500 millones de dólares hasta que los dos grandes contaminantes del mundo, China y Estados Unidos, alcancen un acuerdo sobre objetivos vinculantes en una fecha cercana al 2015.

Un acuerdo a largo plazo apuntalaría las acciones mundiales, pero estaría lejos de abordar las advertencias de los científicos respecto al riesgo de que las emisiones de gases de efecto invernadero sigan subiendo hasta el 2015, tal como se espera que suceda.

Caben destacar las labores de la Comisión Transitoria (TC por sus siglas en inglés) para el Diseño de un Fondo de lucha contra el Cambio Climático (GCF, por sus siglas en inglés), establecido a fines del año pasado.

El TC tiene previsto acordar el mes próximo las reglas de un fondo que los gobiernos esperan colocar en el centro de los esfuerzos globales y a largo plazo por entregar ayuda financiera a las naciones en desarrollo.

Ese financiamiento debería llegar a 100.000 millones de dólares para el 2020, en comparación con el presupuesto para préstamos de 43.000 millones de dólares del Banco Mundial dado a conocer el año pasado. No todos los 100.000 millones de dólares irían para el GCF.

De hecho, el GCF aún no existe y tampoco cuenta con el dinero. Y las propuestas del panel deberían ser aprobadas por la conferencia en Durban.

Pero, en un hecho importante, el TC acordará el mes próximo que el fondo debería ser del todo independiente, dando lugar a una nueva institución separada de la ONU y los bancos de desarrollo multilaterales.

También brindará autoridad directa de financiamiento a la junta del GCF. El Banco Mundial, un fiduciario, actuará como banquero, revisando las decisiones desde una perspectiva administrativa y redactando los contratos.

FONDOS

No obstante. Los problemas operativos persisten: ¿Cuándo contribuirán grandes economías como China? ¿Qué naciones deberían beneficiarse? ¿Cómo se dividirán los fondos entre el sector público y el privado? ¿Cómo serán concedidos los créditos?

También hay asuntos en torno al financiamiento: los países ricos ya están recaudando una ayuda para el cambio climático de alrededor de 10.000 millones de dólares para el 2012: un décimo del total de 100.000 millones de dólares necesarios para el 2020.

Por largo tiempo las negociaciones globales de la ONU se han centrado en el proceso y el mandato del TC sostiene este enfoque, que pone énfasis en las reglas operativas e ignora el financiamiento.

Pero recientemente el Banco Mundial ofreció algunas alternativas para recaudar fondos a través de los ministros de Finanzas del grupo G-20, que coinciden directamente con el proyecto del GCF.

Una nota de la ONU menciona temas por resolver del documento deL G-20. Dice que el texto no detalla cómo se recaudará el dinero del 2013 al 2020, no examina si el fondo de 100.000 millones de dólares es adecuado ni compara opciones, y apenas menciona un impuesto a las transacciones financieras.

Pero el documento del G-20 sí entrega una lista de opciones concretas para recaudar fondos hasta el 2020.

Recomienda derivar subsidios por combustibles fósiles (10.000 millones de dólares anuales), vender de derechos de emisiones a la industria (25.000 millones de dólares anuales) y aplicar un impuesto mundial a los aviones y cargueros (10.000 millones de dólares), entre otras medidas.

INTERES

Inversores están explorando tentativamente el nuevo mundo del GCF, que posiblemente sería altamente capitalizado.

En comparación, los mercados de intercambio de carbono están en un limbo: hasta ahora la Unión Europea es el mayor mercado para créditos generados por recortes de emisiones en países en desarrollo en el esquema trazado por el Protocolo de Kioto.

Harta de ser la única gran fuente de financiamiento para combatir el cambio climático - Estados Unidos ni siquiera ha ratificado el Protocolo de Kioto - la UE cerró sus fronteras a nuevos proyectos de intercambio de carbono a partir del 2013, excepto para aquellos originados en los países menos desarrollados.

Climate Change Capital, uno de los mayores inversores del mundo en el sector, sugirió aplicar “un mecanismo financiado de recorte de emisiones” en el cual el GCF pague a inversores privados por implementar reducciones de gases de efecto invernadero en naciones en desarrollo.

Un aporte mayor del sector privado dependerá del nivel de compromiso político para entregar fondos y un esquema de inversión.

Links a propuesta de CCC:

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