19 de mayo de 2016 / 16:11 / en un año

Sentido Común-Efecto Trump podría ya estar impactando mercados mexicanos

19 mayo (Sentido Común) - En días recientes, la depreciación del peso ha causado extrañeza entre varios analistas y operadores.

Tras varias semanas en que el desempeño de la moneda mexicana contra el dólar estuvo vinculado con la evolución de los precio del crudo (si subían los hidrocarburos se fortalecía el peso y si caían se debilitaba), la correlación parece haber perdido fuerza.

Antier, por ejemplo, mientras el precio de la mezcla del crudo de exportación mexicano alcanzó los 40.20 dólares por barril, su nivel más alto en siete meses, el peso descendió 0.7% para cerrar en 18.3 pesos por dólar, su nivel más débil en tres meses.

Muchos comienzan así a ponderar otros factores para explicar la debilidad reciente del peso, además de la obvia relación que ha existido de antaño entre el nivel de tasas en Estados Unidos y el valor de la moneda mexicana.

Uno de esos factores que podría estar moviendo al tipo de cambio es para algunos la victoria del empresario de bienes raíces estadounidense, Donald Trump, en las elecciones primarias del Partido Republicano.

Trump se convertirá muy probablemente en unos meses en el candidato a la presidencia de Estados Unidos por ese instituto político.

Aunque los especialistas ven aún remota una victoria de Trump por sus posturas anti-inmigrantes, raciales y contra las mujeres, la animadversión que el empresario neoyorkino expresó contra los mexicanos desde el inicio de su campaña electoral y su oposición al libre comercio, han generado desconcierto, nerviosismo y aparentemente ya impactos en los mercados financieros mexicanos, entre ellos el peso.

“El peso mexicano podría estar siendo afectado por la percepción de que una vez que Donald Trump se consolide como candidato Republicano, no será positivo para México”, dijeron los analistas del intermediario financiero Finamex, en un reporte en el que también agregaron que el empresario, convertido en político, ha sido muy enfático en su oposición a los tratados de libre comercio --en particular el que firmó su país con México y Canadá y que se conoce como Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Además, para Finamex, el hecho de que el peso no sólo se esté debilitando contra el dólar cuando el crudo ha subido de valor, sino que lo haya hecho cuando otras monedas emergentes han ganado terreno, es prueba de que el tipo de cambio está ya resintiendo el factor Trump.

“En lo que va del año, el peso mexicano no ha logrado una apreciación a diferencia de la mayoría de las monedas emergentes”, dijeron los expertos de Finamex en el reporte. “Hemos destacado tanto factores internos como externos para su explicación, pero claramente el mercado nos está diciendo que algo no anda bien”.

Para muchos analistas e inversionistas es claro que si Trump llegase a ganar la elección presidencial en noviembre uno de los países que más podría resentir la llegada del magnate a la Casa Blanca, desde un punto de vista económico y social, sería México.

Estados Unidos es para la segunda economía más grande de América Latina no sólo su principal socio comercial, el cual consume cerca de 80% de la totalidad de sus exportaciones, sino que representa además el lugar de residencia de cerca de 11 millones de mexicanos, muchos de los cuales viven en esa nación sin documentos.

Esa población podría ver amenazada su estancia en ese país si Trump gana la elección presidencial.

El inminente candidato republicano a la presidencia ha dicho que planea expulsar del territorio estadounidense a todos los trabajadores indocumentados, de México y de otras naciones.

Si bien falta aún ver la forma como Trump llevaría a cabo esa tumultuosa política, la amenaza contra esos grupos de trabajadores ilegales, que conforman una minoría sin representación en Estados Unidos, podría tener graves repercusiones para México, no solo por la llegada al país de millones de personas deportadas, sino porque además muchos de ellos, en caso de ser expulsados, dejarían de enviar recursos a sus parientes en México.

Algo que de ocurrir no sería insignificante, ya que esos recursos, mejor conocidos como remesas, representan ingresos para el país de más de 23 mil millones de dólares al año, una fuente de la divisa estadounidense superior a la que proporcionan hoy las exportaciones petroleras (18 mil millones) y a lo que recibe por turismo (17 mil millones).

De ahí que es entendible que la victoria de Trump en las elecciones primarias republicanas comience a generar nerviosismo y ciertas repercusiones en los mercados financieros mexicanos.

“A primera vista, las declaraciones de Trump durante las elecciones primarias implicarían que las relaciones bilaterales entre México y Estados Unidos se deterioren”, escribieron Sergio Luna y Joel Virgen, economistas de Banco Nacional de México en un reporte.

Claro que muchos aún ven lejana una victoria electoral de Trump. Además de que en caso de que ganara, sus medidas podrían enfrentar fuerte oposición de diversas instituciones, como el mismo Congreso de Estados Unidos, o incluso legales.

De ahí que para los analistas si bien es un hecho que el factor Trump comienza a generar ruido en los mercados financieros, el cual incluso podría aumentar de volumen a medida que se desarrollen las campañas, existen elementos que permiten prever una contención a las medidas que podría adoptar el magnate en caso de ganar la presidencia.

Por ejemplo, respecto a su postura comercial proteccionista, Trump enfrentaría restricciones legales.

Si bien, el artículo 2205 del TLCAN le permite a un miembro retirarse del tratado seis meses después de haberlo solicitado por escrito, el presidente de Estados Unidos no podría decretar que se incrementen a 35% las tarifas de bienes importados de México como ha sugerido que hará Trump en caso de ganar.

Esto se debe a que las tarifas límite promedio que impone la Organización Mundial de Comercio (OMC), la entidad internacional que controla el comercio internacional y en la que participa Estados Unidos y México, entre cientos de países más, a sus miembros es mucho menor: de 3.5% para todos los bienes y de 3.2% para los bienes no agrícolas, dijeron los economistas de Banamex en su reporte.

Claro que Trump, agregaron, podría imponer aranceles más altos para sectores o países específicos con el uso de barreras comerciales temporales por supuesta prácticas comerciales indebidas de otros socios comerciales como ocurre cuando se imponen tarifas punitivas antidumping.

Peso a ello, los expertos de Banamex calcularon un incremento en el arancel promedio ponderado de sólo 2.2% a las importaciones provenientes de México. Esto implicaría que aunque Trump retire a Estados Unidos del TLCAN, tendría todavía que cumplir con el requisito de OMC --a menos, claro, que no opte también por dejar esa organización internacional.

Para los expertos de Banamex, el elemento que tal vez más resentiría una presidencia adversa a México por parte de Trump, sería el tipo de cambio, que podría ser de nuevo la principal variable de ajuste para un escenario económico adverso proveniente del país vecino del norte.

“Manteniendo todo lo demás constante, un incremento en una tarifa proteccionista conlleva a una depreciación real multilateral. [Así que] en lugar de que anticipemos un tipo de cambio nominal al cierre de 2016 de 17.90 pesos por dólar”, hemos decidido modificar nuestro pronóstico a 18 pesos por dólar en ese caso extremo. (egarcia@sentidocomun.com.mx)

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