16 de mayo de 2013 / 14:14 / hace 4 años

Iliquidez y demandas ponen contra las cuerdas a varias constructoras mexicanas

7 MIN. DE LECTURA

* Constructoras podrían solicitar recurso de "concurso mercantil"

* Incumplimientos podrían activar pago anticipado de bonos

* Empresas cuentan aún con activos y cuentas con cobrar para responder

Por Gabriela Lopez

MONTERREY, 16 mayo (Reuters) - Las tres mayores constructoras mexicanas de viviendas, agobiadas por problemas de liquidez, podrían verse obligadas a recurrir a la protección de la justicia para reestructurar sus pesadas deudas si no llegan a un acuerdo privado con sus acreedores en el corto plazo.

Geo, Urbi y Homex vieron desplomarse sus ventas en el primer trimestre del año, lo que agravó sus persistentes problemas de iliquidez y las llevó a incumplir el pago de intereses de sus deudas, en algunos casos, y contratos de derivados, en otros.

Ahora, las atribuladas empresas están negociando sendas reestructuraciones, pero analistas coinciden en que al menos Geo y Urbi tienen el tiempo limitado de cara a sus próximos vencimientos, y podrían acudir a los tribunales mexicanos en busca de protección bajo un proceso judicial conocido como "concurso mercantil".

"Si bien esperamos que las empresas prefieran reestructurar sus deudas en base a consenso, fuera de cortes, siempre es posible que acreedores (....) decidan seguir un litigio y forzar a la compañías a entrar en concurso, como medida de protección", dijo Jim Harper, analista de BCP Securities en un reporte.

En México, las compañías pueden recurrir al concurso mercantil para suspender temporalmente el pago de sus deudas mientras negocian la reestructuración de los pasivos, lo que les permite continuar con sus operaciones y evitar el embargo de sus activos.

Sin Concurso, Por Ahora

Un portavoz de Urbi dijo a Reuters que la firma no está considerando ir a concurso y que está negociando la reestructuración de deudas en una forma ordenada y buscando dar un trato equitativo a todos sus acreedores.

Urbi incumplió en abril el pago de intereses por 3.9 millones de pesos de una emisión de deuda local, que de acuerdo con la agencia Moody's podría detonar el vencimiento anticipado del resto de la deuda de la compañía, algo que no podría enfrentar con su precaría liquidez.

Además, la constructora enfrenta demandas en México y Estados Unidos por el impago en créditos y contratos en derivados de parte de bancos, que suman casi 100 millones de dólares.

La compañía, la tercera mayor constructora de viviendas de México, cerró marzo con una deuda total de 20,112 millones de pesos (unos 1,640 millones de dólares) y efectivo en caja de apenas 116 millones de pesos, lo que según los analistas le impedirá cumplir con sus próximos vencimientos.

Geo también incumplió el mes pasado el pago de intereses de deuda local, lo que podría detonar el vencimiento anticipado del principal que asciende a 400 millones de pesos, luego de que el lunes los tenedores de los papeles condicionaron la firma de un acuerdo de espera hasta conocer el plan de reestructuración de la compañía.

El incumplimiento llevó a las agencias de riesgo crediticio a bajar hasta al sótano las calificaciones de ambas empresas, lo que ha su vez ha restringido la obtención de nuevos créditos para continuar con sus operaciones en un sector con requerimientos intensivos de capital.

Contra Reloj

"Las constructoras tienen una carga muy pesada (....) y lo que viene en los próximos 18 meses es el vencimiento de entre el 20 y 30 por ciento de la deuda total, en su mayoría bancaria", dijo Marco Medina, analista del banco Ve por Más.

"Necesitan de un arreglo inmediato, tienen el tiempo limitado", agregó.

Geo arrastraba una deuda de 13,808 millones de pesos al cierre de marzo y tenía en caja efectivo por 371 millones de pesos. Además, deberá enfrentar una solicitud de pago anticipado que acordaron recientemente tenedores de certificados bursátiles por casi 1,000 millones de pesos.

Los certificados fueron emitidos por un fideicomiso respaldado con activos de Geo, por lo que la deuda se considera fuera de balance.

Y aunque Homex goza de una situación más holgada tras vender su participación en la construcción de dos prisiones por 4,000 millones de pesos, esto no evitó que la semana pasada los bancos Credit Suisse y Barclays demandaran a la compañía mexicana en una corte en Nueva York por pérdidas en derivados.

Los bancos reclaman 26.7 y 44 millones de dólares, respectivamente, por la terminación anticipada de contratos que tenían con Homex, luego de que la constructora no lograra cubrir garantías adicionales requeridas para continuar con las transacciones de coberturas de tipo de cambios.

Con Espacio Para Pagar Deudas

Pero aunque el panorama se ve difícil, algunos analistas e inversores confían en que las constructoras podrán reestructurar sus deudas porque cuentan con activos para aligerar la carga y los fundamentos del sector permanecen sólidos.

En la última semana, las acciones de Geo y Urbi recortaron ligeramente sus pérdidas. Sin embargo, en lo que va del año, los papeles de Geo han perdido más de un 60 por ciento mientras que los de Urbi han retrocedido más del 70 por ciento.

"Las constructoras tienen capacidad y activos para respaldar una reestructuración de su deuda, sólo necesitan tiempo", dijo Carlos Hermosillo, analista de Banorte-Ixe.

"Aunque no estará fácil y sí hay una posibilidad significativa de irse a concurso mercantil", agregó.

Al cierre de marzo, Urbi tenía cuentas por cobrar por unos 12,169 millones de pesos e inventarios por 32,359 millones de pesos, mientras que Geo reportó casi 1,500 y 29,000 millones de pesos, respectivamente, en dichos renglones, lo que con el tiempo les ayudaría a pagar sus deudas.

Las empresas de vivienda han visto presionados sus resultados en los últimos dos años por sobreinvertir en grandes desarrollos y tierras fuera de las ciudades, donde los mexicanos aparentemente ya no quieren vivir y un cambio en las políticas gubernamentales para responder a la tendencia de la demanda.

Se espera que el Gobierno dé a conocer próximamente nuevas reglas para la entrega de subsidios y créditos a la vivienda que den más certidumbre al sector, en un país que tiene un déficit habitacional de alrededor de nueve millones de casas y una demanda creciente de 600,000 nuevos hogares al año. (1 dólar = 12.23 pesos) (Reporte de Gabriela López; Editada por Ana Isabel Martínez)

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