28 de marzo de 2012 / 17:28 / en 6 años

RPT-Acuerdo autos Brasil desinfla ambiciones armadores México

(Repite nota para llegar a más clientes. Texto sin cambios)

Por Luis Rojas

MEXICO DF, 28 mar (Reuters) - El límite que impuso Brasil a las importaciones de autos que hace desde México sacudirá los planes de las grandes ensambladoras, que se verán obligadas a sacar la calculadora para redistribuir sus envíos y cumplir con sus metas de producción de este año.

Una vez digerida la revisión de hace dos semanas del Acuerdo de Complementación Económica 55 (ACE 55) entre Brasil y México la situación es cruda: los grandes fabricantes instalados en suelo mexicano verán un freno drástico en sus envíos al mercado brasileño, una plaza jugosa que parecía no tener llenadero.

“Lamentablemente nosotros ya habíamos hecho la compra de las partes y la preparación de la capacidad para poder exportar 95,000 unidades”, dijo José Muñoz, presidente de la unidad en México de la japonesa Nissan. “Eso significa que no vamos a poder llevar a cabo nuestro plan del 2012”, agregó.

La gigante japonesa es la más afectada con la aceptación de México de pasar del libre comercio a limitar sus exportaciones de autos sin aranceles a Brasil a 1,450 millones de dólares en 2012, para subir a 1,560 y 1,640 millones de dólares en los siguientes dos años, respectivamente.

Nissan exportó en el 2011 a Brasil un nivel histórico de 45,000 unidades, lo que representó un 32 por ciento del total de los envíos de vehículos ligeros desde México.

Para compensar, Muñoz dijo a periodistas esta semana que en el transcurso del año tendrán que buscar la forma de elevar sus envíos hacia los más de 100 países a los que exportan desde México.

Y el mismo esquema es para la unidad en México de la alemana Volkswagen, cuya tajada exportadora a Brasil es del 15.5 por ciento, la tercera mayor después del 21 por ciento de la estadounidense Ford.

“Es lamentable que el libre comercio se vea inhibido (...) toda la exportación mexicana a Brasil se va a ver reducida este año”, dijo a Reuters Thomas Karig, vicepresidente de relaciones corporativas de VW en México.

“Pero tenemos la posibilidad de reasignar esas capacidades a otros mercados”, agregó el portavoz de la empresa que fabrica en México, en exclusiva para el mundo, el popular New Beetle.

EFECTO NEGATIVO

Según cálculos de Guido Vildozo, de la consultora IHS Automotive, debido a la revisión del acuerdo México exportará 93,500 unidades a Brasil en 2012, un desplome del 37 por ciento contra lo registrado el 2011.

La caída pondrá fin a los años de jauja en el mercado brasileño, que derivó en un aumento del 426 por ciento de las exportaciones hacia la mayor economía de América Latina entre el 2007 y el 2011, según datos de la Asociación Mexicana de la industria Automotriz (AMIA), el representante del sector.

La revisión del acuerdo llegó después de que Brasil amenazara con romperlo para contener un déficit comercial de 1,170 millones de dólares con México en el 2011 tras un aumento del 70 por ciento en sus importaciones de autos mexicanos.

La medida proteccionista busca frenar las importaciones de automóviles mexicanos más competitivos que los ensamblados en Brasil, uno de los mercados más dinámicos del mundo donde la apreciación de la moneda local, el real, ha restado fortaleza a la industria brasileña.

“Sin duda tendrá efectos negativos en los primeros años, pero lo que tiene valor para nosotros es que el acuerdo se rescata y regresamos al libre comercio en tres años”, dijo Eduardo Solís, presidente de la AMIA, en entrevista con Reuters.

Además del límite a las exportaciones, Brasil demandó a México elevar el contenido regional de la zona Mercosur en sus autos a 35 por ciento desde 30 por ciento el primer año, para dejarlo en 40 por ciento, algo fácilmente alcanzable según expertos.

Lo que es una incertidumbre para los ensambladores es si ahora podrán cumplir con sus objetivos de producción, después de que el 2011 fue un año récord para la industria mexicana, apoyada en Estados Unidos y Canadá, pero respaldada por el explosivo crecimiento a Sudamérica.

El Gobierno mexicano y las armadoras aún tienen que definir cómo será la distribución del cupo exportador a Brasil, en el que también están incluidas Chrysler, General Motors , Honda, Mazda y Toyota.

Karig, de Volkswagen, dice que buscan superar las 510,000 unidades producidas el año pasado, en tanto que Muñoz, de Nissan, es más optimista y cree que podrían fabricar al menos unas 640,000 unidades, un aumento del 5.4 por ciento frente al año pasado.

Nissan había pronosticado originalmente 700,000 unidades, pero sobre su revisión pesó de alguna manera la amenaza de que Argentina se sume a Brasil y también pida a México revisar su acuerdo automotor.

Argentina es el segundo mayor mercado sudamericano de México y entre el 2007 y 2011 las exportaciones crecieron un 327 por ciento.

“Obviamente esperamos que no haya una réplica de este tipo de situaciones en otros países”, dijo Muñoz. “Nosotros tenemos una base exportadora muy importante, a más de 100 países, con lo cual cualquier cambio en la situación de los tratados nos afecta enormemente”, concluyó.

Sin embargo, el secretario de Economía mexicano, Bruno Ferrari, ha descartado cualquier renegociación con Argentina y advertido que México acudiría a la Organización Mundial de Comercio (OMC) en caso de que ese país denunciara el acuerdo. (Reporte de Luis Rojas)

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