Sentido Común-En México, presión sobre Senado para revocar recorte a impuesto de bebidas crece

miércoles 28 de octubre de 2015 14:40 ART
 

28 oct (Sentido Común) - A dos años de que el Congreso aprobara un impuesto especial a las bebidas azucaradas, como una medida para combatir la obesidad y los padecimientos relacionados con ella, la Cámara de Diputados aprobó recientemente una disminución de 50% a ese gravamen para ciertos refrescos.

Si bien hasta antes de esa aprobación la sociedad mexicana desconocía la propuesta del recorte impositivo por no haber formado parte del paquete inicial de medidas fiscales que envió el presidente Enrique Peña Nieto al Congreso de la Unión, tras la aprobación de los diputados, casi de manera subrepticia, la oposición a tal decisión ha crecido de forma súbita e importante.

En los últimos días diversas organizaciones civiles nacionales e internacionales a favor de los consumidores y protectoras de la salud, como American Heart Association, Coalición Latinoamérica Saludable y World Cancer Research Fund International, han comenzado a protestar la reducción del impuesto.

Desde su perspectiva, la decisión de los diputados da marcha atrás a una política pública que había tenido los efectos deseados: bajar el consumo de algunos productos que contribuyen, junto con otros muchos factores, como el sedentarismo, a la epidemia de obesidad que enfrenta México.

Esos grupos, entre quienes están también otras asociaciones como Fundar, Al Consumidor y El Poder del Consumidor, han comenzado incluso una campaña mediática --impresa y radiofónica-- para presionar al Senado a no ratificar la medida que aprobaron los miembros de la Cámara Baja.

"Reducir el impuesto es un retroceso, que no se justifica desde ninguna perspectiva", escribieron las organizaciones, alianza por la salud alimentaria y ContraPeso, en un desplegado de plana entera. "El impuesto funciona: redujo el consumo de bebidas azucaradas en 6%, y aumentó el consumo de agua potable en 4%, en 2014".

Sin embargo, para los defensores de la decisión, la medida tiene diversos aspectos que la justifican. En primer lugar, dicen, la reducción del impuesto sólo aplica a aquellas bebidas que ya contienen bajos niveles de azúcar, es decir, las bebidas saborizadas que tienen hasta 5 gramos de azúcar por cada 100 mililitros, lo que excluye a la mayoría de los refrescos como aquellos que producen los embotelladores de refrescos Coca-Cola o Pepsi-Cola.

En segundo lugar, consideran que al reducir el impuesto se generará un estímulo para que más compañías productoras de bebidas azucaradas reduzcan los niveles de azúcar de sus productos para obtener la ventaja fiscal de pagar la mitad del impuesto especial, que es de alrededor de 10%.

Esos argumentos, sin embargo, no convencen a quienes se oponen a la reducción del impuesto porque las bebidas que podrían verse beneficiadas de la medida serían principalmente aquellas dirigidas al público infantil.   Continuación...