TEXTO-Banco de México mantiene tasa referencia en 4.0 pct

viernes 12 de julio de 2013 11:11 ART
 

MEXICO DF, 12 jul (Reuters) - Anuncio de Política Monetaria del 12 de julio del 2013

La Junta de Gobierno del Banco de México ha decidido mantener en 4.0 por ciento el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día. La economía mundial ha seguido desacelerándose, como se ve en el menor dinamismo del comercio internacional y, en consecuencia, de la producción industrial de numerosos países. En Estados Unidos, los pronósticos de crecimiento económico para el año se han continuado revisando a la baja, a pesar de que ha sido notoria una mayor creación de empleos en meses recientes. La perspectiva de que la recuperación del empleo se consolide en dicho país ha llevado a las autoridades de la Reserva Federal a considerar una posible disminución en su ritmo de compra de activos. Ello se ha traducido en un incremento en sus tasas de interés de largo plazo, debido a la descompresión de primas de riesgo, y ha propiciado un incremento en la volatilidad en los mercados financieros internacionales. En la zona del euro la actividad económica sigue mostrando señales de debilidad en respuesta al proceso de desendeudamiento de los sectores público y privado, a la persistente fragilidad del sistema financiero y a un lento avance en la agenda estructural. Por su parte, el crecimiento de las economías emergentes se ha desacelerado más de lo previsto, en particular en Asia, como resultado de un menor dinamismo de la demanda interna y del comercio mundial. En balance, prevalecen riesgos a la baja para el crecimiento económico mundial.En este contexto, y aunado a menores precios de las materias primas, se anticipa un panorama de inflación mundial baja. La información más oportuna acerca de la economía mexicana sugiere que la desaceleración que se ha venido registrando desde la segunda mitad de 2012 se acentuó de manera importante en el segundo trimestre de 2013 como reflejo de una considerable desaceleración de las exportaciones y de la debilidad en el gasto interno. Lo anterior ha dado lugar a que diversos indicadores de holgura se hayan ampliado. Ante la expectativa de los cambios en la política monetaria de Estados Unidos, el peso se depreció y las tasas de interés, en particular las de largo plazo, aumentaron considerablemente. Hay que advertir que ambos ajustes se dieron de manera ordenada y no han afectado las expectativas de inflación ni la prima por riesgo inflacionario. Se espera que el ritmo de actividad económica aumente en la siguiente mitad del año. No obstante, a la luz de la rapidez y profundidad con la que se ha dado la desaceleración de la economía, los riesgos a la baja para la actividad económica en México se han elevado. A partir de mayo la inflación general anual comenzó a disminuir, lo que se intensificó en junio, tal como se había previsto. Ello obedece, fundamentalmente, a la evolución de la inflación no subyacente anual, la cual después de alcanzar en la primera quincena de mayo su registro más elevado en casi una década, se redujo fundamentalmente como resultado del desvanecimiento de parte de los efectos de los choques transitorios que propiciaron su aumento en los meses previos. Por su parte, la inflación subyacente anual continuó con una ligera tendencia descendente, manteniéndose en niveles inferiores a 3 por ciento. La política monetaria ha propiciado que las expectativas de inflación permanezcan estables y que no se hayan presentado efectos de segundo orden derivados de los ajustes recientes en precios relativos. Además, teniendo en consideración el grado de holgura en la economía y el bajo traspaso de variaciones del tipo de cambio a la inflación, no se anticipa que la reciente depreciación de la moneda nacional genere presiones inflacionarias. Es por eso que se prevé que la inflación general anual consolide su tendencia a la baja en los siguientes meses, anticipándose que se ubique entre 3 y 4 por ciento en el tercer y cuarto trimestres del año en curso y que para 2014 se sitúe en un nivel muy cercano a 3 por ciento. Por su parte, se estima que la inflación subyacente anual se mantendrá por debajo de dicho nivel en lo que resta de 2013 y 2014. Por lo que se refiere a los riesgos para la inflación en el corto plazo, al alza prevalece la posibilidad de que ocurran nuevos cambios en precios relativos. Sin embargo, sería de esperarse que su efecto fuese transitorio, dado el claro antecedente que existe de la negativa del Instituto Central de acomodar los efectos de segundo orden de dichas perturbaciones. Por otra parte, la posibilidad de que el debilitamiento de la actividad económica se prolongue podría dar lugar a presiones a la baja sobre la inflación. Se considera que el balance de riesgos para la inflación ha mejorado. Considerando la evolución reciente de la inflación y sus perspectivas, la importante desaceleración que ha mostrado la economía mexicana, la fragilidad del entorno externo y la volatilidad en los mercados financieros internacionales, la Junta de Gobierno ha decidido mantener sin cambio el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 4 por ciento. La Junta estima que la postura de política monetaria es congruente con un escenario en el que no se anticipan presiones generalizadas sobre la inflación y en el que se prevé que el ritmo de expansión del gasto en la economía sea acorde con la convergencia de la inflación en el mediano plazo hacia el objetivo permanente de 3 por ciento. En todo caso, la Junta estará atenta a las implicaciones que sobre las previsiones para la inflación tengan tanto la evolución de la actividad económica, como la postura monetaria relativa de México frente a otros países. También vigilará que los cambios en precios relativos continúen sin tener efectos de segundo orden que afecten la dinámica de la inflación. Todo lo anterior con el fin de estar en condiciones de responder, en su caso, para alcanzar el objetivo permanente de inflación ya señalado.