1 de diciembre de 2012 / 12:32 / hace 5 años

ENFOQUE-Bajo el brillo, siguen los problemas en "recuperada" Ciudad Juárez

8 MIN. DE LECTURA

* Violencia ha bajado significativamente en el 2012

* Chihuahua dice ha batido récord en captura de criminales

* Tráfico de drogas sigue fluyendo por frontera con EEUU

Por Dave Graham y Julián Cardona

CIUDAD JUAREZ, 1 dic (Reuters) - En una prisión mexicana en donde reos armados deambulaban libremente vendiendo drogas y decidiendo quién entraba, el Estado ha retomado el control, los presos han vuelto a sus celdas y el antes atestado complejo brilla de limpio.

Pero en las polvorientas calles de Ciudad Juárez, los propietarios de tiendas se encierran tras puertas y cerrojos, temerosos de la policía y escudriñando a sus clientes para evitar ser las siguientes víctimas del todavía galopante crimen.

Por cuatro años, Ciudad Juárez fue azotada por masacres diarias, convirtiéndose en la capital mundial de los homicidios y en un estremecedor símbolo del fracaso del Gobierno mexicano para contener la violencia de los cárteles de la droga.

Una vez famosa como destino de estadounidenses en busca de emociones, Ciudad Juárez cayó en el caos. Cerca de una de cada seis víctimas de las 60,000 de la sangrienta guerra del narcotráfico en México en los últimos seis años murieron aquí.

Este año, sin embargo, la violencia en Ciudad Juárez ha caído dramáticamente, y líderes políticos lo destacan como un símbolo de progreso y esperanza para el presidente electo, Enrique Peña Nieto, en el combate al crimen.

"Ahorita es una ciudad completamente diferente", dijo el alcalde Héctor Murguía, quien asumió el cargo por segunda vez en octubre del 2010, justo cuando la violencia en Ciudad Juárez alcanzó su pico.

Los homicidios y los secuestros cayeron más de un 60 por ciento en los primeros 10 meses del año respecto al mismo lapso del 2011; la extorsión bajó en 12 por ciento, según cifras de la ciudad, que reportó 28 asesinatos en octubre frente a 253 del mismo mes del 2010.

El Gobierno del estado de Chihuahua, donde está Ciudad Juárez, muestra esos resultados como prueba de que el fortalecimiento policial funciona, y clama un nuevo récord de captura de criminales en el país.

También ha cambiado de prisión a cientos de pandilleros, rompiendo las estructuras de poder tras los barrotes.

Algunos expertos en la guerra del narco dicen que la seguridad también ha mejorado porque el cartel de Sinaloa, de Joaquín "el Chapo" Guzmán, controla ahora firmemente la plaza tras sacar del juego al cartel de Juárez, del que se sospechaba tenía vínculos con la policía.

Funcionarios del Gobierno refutan esos alegatos, y uno dijo que los carteles están tomándose su tiempo para ver qué hace el presidente Peña Nieto tras asumir el sábado.

Pero pese a la reducción de la violencia, el tráfico de drogas continúa floreciendo. Se sospecha que la policía colabora con los carteles, los reportes de abusos a los derechos humanos abundan y muchos negocios pagan impuestos de facto a las pandillas en la forma de extorsión.

Datos oficiales muestran que la incidencia de crímenes contra la propiedad, que incluyen la extorsión, el fraude y el saqueo, se encamina a su peor año en Chihuahua desde que el presidente saliente, Felipe Calderón, tomó el poder en el 2006.

La demanda estadounidense sigue alimentando el tráfico de drogas y un reporte del Congreso de ese país dijo recientemente que los carteles aún tienen el "firme control" de las rutas del tráfico transfronterizo.

La consultora mexicana Risk Evaluation dice que el volumen de cocaína y marihuana que cruzó la frontera estadounidense este año fue al menos 20 por ciento mayor que el del 2010, y las metanfetaminas aumentaron en 40 por ciento.

Pagar O Arder

En lugar de traer paz, el aumento de la seguridad causó más caos. Soldados y policías fueron corrompidos por el crimen, sumándose a las extorsiones, secuestros y asesinatos.

"Desgraciadamente hubo gente que traía uniformes con placas federales y con placas del ejército que solo venían aquí para lucrar", dijo el policía municipal Roberto Hernández, de 37 años.

Para el cierre del 2011, la mayoría de los soldados y policías federales habían sido retirados. Para retomar el control, Chihuahua fortaleció su mecanismos de inteligencia, investigación y los castigos penales.

El gobernador del estado, César Duarte, dijo que desde que asumió el poder hace dos años, Chihuahua ha cumplido un récord de 98 por ciento de las órdenes de arresto y llevado a juicio a 95 por ciento de los sospechosos.

"Cuando en las noticias una vez había muertos, muertos y más muertos, hoy son detenidos, detenidos, detenidos y sentenciados", dijo a Reuters. Su gobierno ha puesto tras las rejas a 8,000 personas y enviado a 2,000 a otras cárceles para romper las redes de poder dentro de los penales.

Dentro de la mayor prisión de la ciudad, los pasillos y patios que antes estaban llenos de convictos en ropa civil y charlando al sol están vacíos. Cuando los reclusos salen de sus celdas, lo hacen en uniformes grises.

"Hace un año no podrías haber andado aquí, los internos tenían las llaves de las celdas y ellos tenían el control, era el penal más peligroso del mundo", dijo el director de Reinserción Social de Chihuahua, Gonzalo Díaz.

Pero el control de los criminales sigue siendo palpable en las calles, que suelen verse desiertas y plagadas de negocios cerrados, abandonados o quemados.

En la avenida 16 de septiembre, la principal de Ciudad Juárez, la mayor parte de las tiendas que siguen operando lo hacen tras puertas cerradas, que sólo abren a extraños una vez que están satisfechos de que no hay peligro.

Un hombre de unos 30 años, quien trabaja en un salón de belleza, dijo que "todos los que están abiertos aquí pagan 'cuota'. Si no pagas se quema la tienda".

Un sábado reciente, el salón tuvo cuatro clientes en un lapso de cuatro horas y media. Antes de que estallara la violencia, normalmente hubiese tenido unos 60 clientes, dijo el hombre que solicitó el anonimato.

De las dos docenas de personas con las que Reuters habló en la ciudad sobre extorsión, casi todos dijeron que la pagan, que conocen a alguien que la paga, o declinaron comentar.

Los pagos varían desde 100-150 pesos (cerca de 10 dólares) a la semana para un taxi, hasta 5,000 pesos para un taller mecánico o 6,000 pesos para una casa funeraria con 15 empleados.

Los autobuses pagan hasta 5,000 pesos mensuales, y policías dicen que los criminales usan niños para cobrar.

Y algunos hasta buscan la "seguridad" de la cuota, como el dueño de una tienda que, cansado de los pequeños robos de jóvenes, comenzó a pagar. Y los robos cesaron, narró el director de una casa funeraria.

Agotamiento

El torrente de robos, balaceras y desapariciones ha drenado la economía de Ciudad Juárez y llevado a muchos a emigrar. Un estudio local estimó que unas 240,000 personas -de una población de 1.3 millones- había dejado la ciudad al cierre del 2011.

En el 2006, Ciudad Juárez representaba casi un 2 por ciento de la economía mexicana, según el banco local Banamex. Para el 2010 había bajado a 1.2 por ciento.

"Juárez está exhausta de sangre, pobreza, terror y salida de negocios", dijo Charles Bowden, autor de libros sobre la ciudad.

En el distrito de Riberas del Bravo, muchas calles están casi abandonadas tras meses de peleas y tiroteos. Las casas lucen vacías, pintarrajeadas con grafiti y sucias. En una calle, sólo 12 de las 39 casas estaban ocupadas.

"Uno se siente bien solito", dijo Antonio, un peluquero de 38 años de la zona, quien recordó peleas cotidianas entre pandillas y haber visto un hombre apedreado a muerte frente a su puerta. Pero desde hace unos meses, las cosas se han calmado.

Los residentes dicen que la ciudad es mucho más segura desde la salida de los federales y el ejército, pero la corrupción de la policía local sigue siendo un problema.

Hugo Almada, miembro de un panel de seguridad de la ciudad, dijo que la violencia está más vinculada a disputas "dentro del estado" sobre el control del dinero.

"Lo que vimos era policía, militares, políticos, empresarios, narcos y sicarios por un lado; y otro grupo por el otro lado en los mismos términos". (Traducido por Tomás Sarmiento, editado por Ana Isabel Martínez)

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below