ACTUALIZA 6-Venezuela atenta a elección, urnas siguen abiertas

domingo 7 de octubre de 2012 20:39 ART
 

* --Las leyes venezolanas prohíben la difusión de resultados
electorales antes del anuncio oficial--
    * Chávez busca seis años más desafiado por joven candidato
opositor
    * Asistencia masiva a los comicios; comienza cierre centros
de votación
    * América Latina pendiente de resultado

 (Actualiza con inicio cierre urnas)
    Por Enrique Andres Pretel y Ana Isabel Martínez
    CARACAS, 7 oct (Reuters) - Los venezolanos acudieron
masivamente el domingo a las urnas e n la potencia petrolera, que
define si se profundiza el polémico proyecto socialista del
presidente Hugo Chávez o apuesta por la opción moderada que
encarna el joven gobernador opositor Henrique Capriles.
    Los centros de votación comenzaron a cerrar a las 18.00 hora
local (2230 GMT), aunque algunos seguían abiertos por la
presencia de electores en las filas para sufragar en la
polarizada nación caribeña, durante una jornada que transcurría
sin incidentes y que podría arrojar una participación histórica.
    "Las mesas de votación permanecen abiertas mientras haya
electores en la cola", dijo Tibisay Lucena, presidenta del
Consejo Nacional Electoral (CNE), que anticipó que no publicará
resultados oficiales hasta que la tendencia sea "irreversible". 
  
    Fuentes de ambos comandos se mostraron confiadas en lograr
un triunfo aunque por estrecho margen. Analistas advierten, sin
embargo, que los sondeos a boca de urna no son precisos en un
escenario reñido, mientras que las encuestas tampoco arrojaron
un panorama definitorio en la campaña. 
    Tanto Chávez como Capriles pidieron "paciencia" y se
comprometieron a acatar el resultado, pero sigue latente el
riesgo de tensión en las calles si se demoran mucho en salir las
cifras oficiales o si alguno de los bandos las pone en duda.
    Cualquiera sea el resultado, el escenario a corto plazo está
plagado de incertidumbres, tanto por la incógnita sobre la salud
de Chávez -que se declaró curado de cáncer hace tan sólo cinco
meses- como por el desafío que supondría para Capriles gobernar
con instituciones controladas por aliados del presidente.
    El mandatario socialista votó en el barrio obrero 23 de
Enero, uno de sus bastiones electorales en Caracas, acompañado
de sus hijas y nietos, miembros de su Gabinete y personalidades
como el actor estadounidense Danny Glover y la premio Nobel de
la Paz guatemalteca Rigoberta Menchú.
    "Este proceso no depende ya de Chávez, es un colectivo. El
sucesor de Chávez, el impulsor de todo esto, más allá de este
humilde soldado campesino (es) un liderazgo colectivo, esto ya
no depende de un hombre", dijo el presidente, quien pidió que
una vez se conozcan los resultados "todos digamos amén".
    Los venezolanos participaron entusiasmados y muchos
eligieron hacer fila toda la noche pertrechados con sillas
plegables, sombrillas, comida y termos de humeante café negro
para aguantar la larga espera.       
    Ambas partes desplegaron testigos en los 13.810 centros de
votación para verificar la transparencia del proceso y han
llamado a sus seguidores a "defender" el voto en unos comicios
sin observadores internacionales pero con una misión electoral
del grupo regional Unasur y cientos de periodistas acreditados. 
    Poco después de Chávez, el aspirante opositor ejerció su
derecho a voto en la urbanización caraqueña de clase alta Las
Mercedes y aseguró que la decisión de los electores "es palabra
sagrada". 
    "Va a haber un ganador y un presidente electo, pero no va a
haber un pueblo derrotado. Desde aquí le digo a todo nuestro
pueblo, mañana seremos un solo país, una sola Venezuela", dijo
Capriles tras sufragar.
    
 
    
    UN PAIS, DOS VISIONES
    Tras una frenética gira "casa por casa" con la que cruzó
varias veces el país, Capriles es la mayor esperanza de la
oposición en 14 años para derrotar a Chávez quien, tras
declararse curado de cáncer en julio, fue subiendo el ritmo de
campaña para terminar con una fabulosa demostración de fuerza.
    El militar retirado de 58 años ha amasado una resistente
popularidad gracias a su innegable carisma y masivos planes
sociales para los más pobres.
    "Voté por Chávez porque garantiza la revolución, el apoyo a
los pobres. Si él pierde se acaba todo: nos van a quitar las
misiones y la esperanza", dijo Elida Pérez, un ama de casa de 50
años, tras sufragar en la parroquia Santa Mónica en Caracas.
    Pero la inversión de miles de millones de petrodólares en
las "misiones", desde casas gratuitas a tratamientos de salud en
Cuba, se topó esta vez con un duro rival que promete corregir
las fallas de un Gobierno ineficiente y corrupto que no da
soluciones a problemas graves como el crimen y el desempleo.
    "Si gana Chávez me voy de Venezuela. No quiero imaginar que
va a pasar aquí con este Gobierno seis años más. Van a terminar
de arrasar con todo, estatizar todo. Ya está bueno, tuvo su
oportunidad y el cheque se le acabó", dijo Germán Gómez, un
oficinista de 35 años, tras votar en una zona de clase media.
        
    FUTURO INCIERTO
    Chávez exhibió al final de la campaña una inusual dosis de
autocrítica, reconociendo fallas de gobierno y comprometiéndose
a ser "mejor presidente" y a dialogar con la oposición si gana.
    Pero su difusa promesa de pasar un "poderosos cerrojo" para
asegurar un viaje "sin retorno" hacia el estado socialista ha
levantado las sospechas de sus adversarios, que temen un posible
paquete de medidas o reformas radicales.    
    El líder bolivariano ha nacionalizado desde multimillonarios
proyectos petroleros hasta pequeños comercios, lo que según la
oposición destruyó al sector privado nacional y aumentó la
dependencia de las importaciones de casi todo tipo de bienes.
    Con su tono pausado y breves discursos, Capriles se ha dado
baños de multitudes en casi 300 pueblos y ciudades, desde las
remotas villas amazónicas a los peligrosos barrios capitalinos,
asegurando que su plan de más respeto a la empresa privada y
atraer mejores inversiones harán progresar al país.
    El político de 40 años insiste en que seguirá los pasos de
Brasil, que combina libre mercado con fuertes programas
sociales, pero no ha sido concreto sobre cómo desenredaría la
compleja maraña de controles económicos de cambio y de precios o
cuál será el destino de los cientos de empresas expropiadas.
    Su eventual triunfo abriría un compás de incertidumbre, ya
que no asumiría hasta enero de 2013, mientras Chávez seguiría
teniendo mayoría legislativa y el control de instituciones
clave, como la petrolera estatal PDVSA, el sistema de justicia y
los cuerpos de seguridad, dirigidas por cercanos aliados.
    Los comicios también son seguidos de cerca en Latinoamérica,
donde Chávez mantiene acuerdos petroleros en condiciones
preferenciales con cercanos aliados como Cuba, Bolivia y
Nicaragua, así como por países con multimillonarios intereses en
Venezuela como China y Rusia.
    Ante un nuevo triunfo, el mandatario también ahondará su
relación con líderes vigilados de cerca por la comunidad
internacional, como el iraní Mahmoud Ahmadinejad, el sirio
Bashar al-Assad y el bielorruso Alexander Lukashenko,
galvanizados por su radical prédica antiestadounidense.
    Sin embargo, muchos temen que su peor enemigo podría ser la
reaparición de un cáncer que lo forzó a pasar por el quirófanos
tres veces en menos de un año y que lo tuvo según sus propias
palabras al borde de la muerte, sin haber designado un sucesor.

 (Escrito por César Illiano; Reporte adicional de Marianna
Párraga, Girish Gupta y Andre Cawthorne; Editado por Juana Casas
y Silene Ramírez)