3 de agosto de 2011 / 19:13 / hace 6 años

ANALISIS-Alivio crisis deuda EEUU cede paso a temor por recesión

* Crisis deuda zona euro se agrava: Italia, España en foco

* Sector manufacturero global cerca de estancamiento

* Posibilidad de recesión EEUU: 1 en 3: Lawrence Summers

* Presión sobre Fed para extensión de apoyo a la economía

* Analistas recortan proyecciones de ganancias

Por Neil Fullick

SINGAPUR, ago 3 (Reuters) - En cuestión de días, el alivio que sintieron los inversionistas luego de que Estados Unidos evitó caer en cesación de pagos dio paso al temor de que la crisis de deuda en Europa se agrave y a que la mayor economía global se esté deslizando nuevamente hacia una recesión.

El ex secretario del Tesoro de Estados Unidos, Lawrence Summers dijo en una columna para Reuters que la probabilidad de que el país entre en fase recesiva es de 1 en 3. Según cifras que procesa Goldman Sachs, los antecedentes sugieren que la economía está peligrosamente cerca de caer al abismo.

Las señales en el resto del mundo tampoco son buenas. Italia y España se aproximan a una zona riesgosa en cuestión de deuda. La economía china se está desacelerando y Japón está enredado en una recesión tras el terremoto de marzo. La oscuridad se cierne sobre el sector corporativo a medida que los analistas recortan sus proyecciones de ganancias a nivel global, especialmente en economías exportadoras, y los grandes bancos anunciaron decenas de miles de despidos.

"La probabilidad de que la economía vuelva a caer en recesión es al menos de 1 en 3 si no se hace nada nuevo para que aumente la demanda y se impulse el crecimiento", escribió Summers en su columna [ID:nN1E7720N9].

"Si estas consideraciones están cerca de ser correctas, el alivio pronto cederá paso a la alarma sobre el futuro económico y fiscal de Estados Unidos".

Las alarmas ya podrían estar sonando. Y aún más preocupante para los mercados financieros es que el compromiso del Gobierno de Estados Unidos para reducir el gasto fiscal podría empeorar cualquier retroceso que sufra la economía.

"La merma en las perspectivas de crecimiento de Estados Unidos llega claramente en un mal momento", dijo Rainer Guntermannel, estratega del Commerzbank.

El índice S&P 500 .SPX perdió más de un 2,5 por ciento el martes y borró las ganancias del 2011 luego de que el gasto personal en consumo cayera en junio por primera vez en casi dos años. El miércoles por la tarde el panel registraba una leve baja del 0,07 por ciento.

Los números subrayan la fragilidad de la economía estadounidense, que creció a una tasa anualizada inferior al 1 por ciento en la primera mitad del 2011, y fue descrita por el Deutsche Bank como una crecimiento recesivo, no una recuperación.

Inquietantemente para los inversionistas, el índice S&P se desbarrancó en su promedio de 200 días, lo que proyecta que la debilidad continuará.

"Las condiciones cambiaron completamente esta semana", dijo Koichi Ono, estratega de Daiwa Securities Capital Markets en Tokio. "Hasta la semana pasada, todos decían que el techo de la deuda de Estados Unidos era el problema. Ahora hablan de las preocupaciones sobre la salud de la economía".

Las acciones asiáticas siguieron la tendencia el miércoles, bajando más de un 2 por ciento. Los inversores, intranquilos, volvieron a los refugios usados durante las negociaciones de la deuda de Estados Unidos y empujaron al oro a un nuevo récord [ID:nN1E77208I].

La presión creció en los mercados financieros de Italia y España, donde el costo del endeudamiento subió al máximo en 14 años y forzando a los reguladores de la UE a evaluaciones de emergencia.

Las economías de España e Italia son mucho más grandes que la de Irlanda, Portugal y Grecia que han sido asistidas durante la crisis de deuda de la zona euro. El alza de los rendimientos es el último signo de que los inversionistas creen que los reguladores no hicieron lo suficiente para resolver la crisis.

"El temor del mercado es que el mundo esté yendo a una recesión (...) y los mercados periféricos de la zona euro son los que más van a sufrir", dijo Alessandro Giansanti, analista de ING Amsterdam.

Las perspectivas económicas están siendo revisadas rápidamente. JP Morgan cortó su proyección de crecimiento para Estados Unidos en el 2012 al 1 por ciento, mientras que los mercados reflejan expectativas de bajas de 80 puntos básicos en la tasa de Australia, 60 puntos más que un día atrás.

Si el desempleo de Estados Unidos sigue aumentando, será otra fuerte señal de alerta de que la economía está cerca de entrar en recesión, dijo Goldman Sachs.

Su evaluación de los datos de desocupación desde 1948 muestran que hay una posibilidad del 76 por ciento de que la economía estadounidense ya esté en recesión o vaya a caer en una en los próximos seis meses cuando la tasa de desempleo suba casi un tercio de punto porcentual en tres meses.

Si los datos del viernes muestran una tasa de desocupación del 9,3 por ciento para julio, y continúa en ese nivel en agosto, se llegaría a esos parámetros.

Se espera que el informe de las nóminas no agrícolas del viernes muestre un desempleo estable en julio del 9,2 por ciento.

Fabricantes de automóviles como Chrysler y General Motors Co (GM.N) están sintiendo el impacto de la debilidad del consumo. El mercado estadounidense está "más duro que un corte de carne barato", dijo el jefe de ventas de Chrysler en el país, Reid Bigland.

El acuerdo alcanzado en Washington para reducir el gasto futuro dejó sin margen al Gobierno para aflojar el cinturón en materia fiscal y apoyar a la tambaleante economía, especialmente con la amenaza de una baja en la calificación crediticia.

Esa circunstancia pone más presión sobre la Reserva Federal, que se reúne el martes para revisar su política monetaria y reafirmar su compromiso de bajas tasas de interés o incluso adoptar una tercera ronda de alivio cuantitativo.

"Es demasiado pronto para algo como una tercera versión del alivio cuantitativo, pero no es pronto para señalar preocupación", dijo John Richards, jefe de estrategia de RBS Americas.

A pesar de que Estados Unidos influye en la economía a nivel mundial, existen indicios de una desaceleración global.

El sector manufacturero quedó cerca de niveles de estancamiento en julio y se expandió a su menor ritmo en dos años. Las órdenes de nuevos pedidos bajaron por primera vez desde que las principales economías salieron de la crisis financiera global, según un reporte de JP Morgan.

Un índice de compras del HSBC señaló que el sector fabril de China retrocedió en julio, aunque una medición oficial mostró que registró un crecimiento débil.

Muchos economistas sostienen que la desaceleración de China este año es modesta y que no se trata de una señal de una caída inminente. Pero algunos dicen que Pekín camina por una delgada línea entre impulsar el crecimiento y combatir la inflación.

En respuesta a los altos y bajos del ciclo económico, los bancos anunciaron el recorte de 50.000 empleos, en un proceso que comienza ahora y que seguirá durante los próximos años.

HSBC (HSBA.L) (0005.HK) y Lloyds Banking Group (LLOY.L) harán los mayores recortes.

Los analistas están reduciendo proyecciones de ganancias a nivel global y los países de sesgo exportador como Taiwán, Singapur o Australia son los más castigados.

De 22.000 acciones evaluadas en los últimos 30 días, los analistas han reducido sus estimaciones de ganancias en 0,5 por ciento en promedio.

Cerca del 75 por ciento de los cambios en las estimaciones de Taiwán fueron reducciones. En Australia fue del 65 por ciento y en Suiza estuvo cerca del 80 por ciento.

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