17 de junio de 2010 / 18:59 / hace 7 años

ENTREVISTA-Política oficial amenaza agro argentino: pdte mercado

- Para ver el video de la entrevista seleccione

link.reuters.com/sek62m

* Cosecha granos Argentina caería en 2011/12

* Inflación Argentina no se refleja en aumento precio soja

* Sojeros argentinos retienen más del 50 pct de cosecha

Por Maximiliano Rizzi

BUENOS AIRES, jun 17 (Reuters) - La producción agrícola de Argentina podría caer si el Gobierno no controla la inflación o devalúa la moneda, para despejar la incertidumbre que rodea la rentabilidad del negocio, dijo el jueves el presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Cristián Amuchástegui, que dirige la plaza que concentra el 65 por ciento de las operaciones de granos del país, proyectó que la escalada de los costos y las prácticas intervencionistas de las autoridades resultarán en un recorte del área de siembra de hasta un 30 por ciento en el 2011/2012.

“El Gobierno, si no puede controlar la inflación, tendrá que devaluar o habrá resultados muy malos en lo que es la producción agrícola”, señaló Amuchástegui en una entrevista con Reuters.

En Argentina, una potencia agropecuaria a nivel mundial, el Gobierno mantiene restringidas las exportaciones de algunos productos clave como el trigo, el maíz y la carne, para garantizar el abastecimiento doméstico, lo que alimenta un extenso y agrio enfrentamiento con el sector.

“Esta (campaña) también va a estar un poco afectada, porque si sigue la inflación en estos términos que se dice que va a dar, le va a costar mucho al productor sembrar. Pero no tanto como en la otra (2011/12), que es en la que va a pegar fuerte”, advirtió el ejecutivo.

En el caso de la soja, la cotización local está atada a los valores internacionales, en dólares, y por eso permanece indiferente a las variaciones de precios en Argentina, donde una inflación que analistas privados estiman en hasta un 30 por ciento anual dispara los costos de los productores.

Amuchástegui prevé que, si la situación no se modifica, en 2011/2012 “todas las zonas marginales van a dejar de sembrar” soja, maíz y trigo, los principales cultivos del país sudamericano. Esas zonas representan entre el 25 y el 30 por ciento del área total implantada actualmente, calculó.

Representantes del sector agropecuario, que en el 2008 sumergió al Gobierno en una crisis mediante una serie de protestas y huelgas en rechazo a un alza del impuesto a las exportaciones de soja, también reclamaron recientemente una depreciación del peso argentino ARSB=.

VENTAS DEMORADAS

La inquietud por el futuro inmediato llevó a los agricultores argentinos a demorar sus ventas de soja, cultivo estrella del país sudamericano, que es el tercer exportador mundial de la oleaginosa y el primero de aceite y harina derivados.

“Está bastante quieto el productor (de soja), esperando que de alguna manera haya mejores señales desde el Gobierno hacia los sistemas comerciales”, explicó Amuchástegui, que calculó que actualmente los agricultores retienen más de la mitad de la cosecha, prevista en un récord de 53,5 millones de toneladas.

En cuanto al maíz, la retención de granos de parte de los productores alcanzaría entre el 10 y el 15 por ciento del volumen disponible.

“Para que sea un verdadero mercado, tendría que tener más volumen. (Eso) lo que estamos tratando de lograr: que los distintos sectores vean al mercado como una mejor herramienta para lograr el precio ideal”, agregó.

Con respecto a los otros granos, el presidente de la Bolsa dijo que ve una flexibilización en la intervención del Gobierno, luego de que las autoridades entregaran recientemente permisos para exportar 3 millones de toneladas de maíz del ciclo 2009/10 y 3 millones de trigo 2010/11.

No obstante, el cambio es insuficiente para despejar la incertidumbre respecto del futuro del sector, explicó. La temporada pasada, la producción de maíz y trigo se derrumbó debido a una severa sequía, lo que llevó a recortar con fuerza las ventas externas, para asegurar el abastecimiento local.

CHINA

El gigante asiático frenó sus compras de aceite de soja de Argentina -el principal proveedor global de ese producto-, en una medida que Amuchástegui consideró no afecta al volumen de ventas del grano en el mercado de Rosario, ya que el país sudamericano logró reubicar sus exportaciones.

“Si bien China es un alto demandante, existen otros demandantes fuertes, como las repúblicas africanas o la India, donde el aceite se puede colocar bien y, de hecho, se está haciendo”, afirmó Amuchástegui.

China, el mayor comprador mundial de aceite de soja, dejó en abril de comprar mercadería de Argentina, con el argumento de que no cumplía con su estándar de calidad. Pero la disputa es parte de un conflicto comercial más amplio, ante restricciones argentinas a compras de productos chinos.

No obstante, la resolución del conflicto alentaría a los valores de la oleaginosa. “La posibilidad de mejores precios (de soja) depende un poco del mercado internacional. Si entra China seguramente los precios van a volver a subir”, estimó el ejecutivo.

Editado por Damián Wroclavsky

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below