10 de noviembre de 2010 / 14:06 / en 7 años

CRONOLOGIA-G-20 y el agitado camino del pánico a la recuperación

Por Emily Kaiser

SEUL, nov 10 (Reuters) - Las economías desarrolladas y emergentes que conforman el Grupo de los 20 se reunieron en plena crisis financiera en el 2008 para intentar evitar que una recesión global se convirtiera en una depresión.

Sus esfuerzos coordinados han ayudado a reducir el pánico en los mercados financieros y a restaurar el crecimiento económico, aunque éste aún sigue lento en muchas regiones.

A continuación, una cronología sobre los primeros cuatro encuentros y sobre los desafíos de la cumbre de Seúl esta semana.

WASHINGTON, NOVIEMBRE 2008:

La primera cumbre se produjo apenas dos meses después de que la caída de Lehman Brothers dejara al sistema financiero al borde del colapso.

El comercio global se había desplomado y crecían los temores a una depresión mundial. Las autoridades en Europa y Estados Unidos luchaban por rescatar a sus bancos y por salvar los depósitos de los ahorristas.

El principal logro del encuentro fue simplemente haber reunido a todos en una misma mesa, en un reconocimiento tácito de que el Gripo de los Siete solo ya no podía resolver estos problemas, necesitando incluir a los países emergentes.

En esa ocasión, los líderes prometieron trabajar en conjunto para restaurar el crecimiento y crear una estructura regulatoria lo suficientemente fuerte como para evitar una nueva crisis.

LONDRES, ABRIL 2009:

En los cinco meses que pasaron entre las cumbres de Washington y Londres, las bolsas mundiales se derrumbaron mientras los inversionistas cuestionaban la solvencia de algunos de los mayores bancos del mundo. El índice Dow Jones Global, que reúne a las principales compañías del mundo, cayó un 14 por ciento.

Tras calificar a la crisis como "el mayor desafío a la economía mundial en los tiempos modernos", el G-20 dijo que haría lo que fuera necesario para detener la caída libre de la economía.

El eje del encuentro fue triplicar los recursos del Fondo Monetario Internacional de manera que pudiera ayudar a los países en desarrollo en dificultades.

PITTSBURGH, SEPTIEMBRE 2009:

Un año después de la caída de Lehman Brothers, los líderes podían respirar tras haber evitado una depresión económica mayor. De hecho, se sintieron tan seguros de su éxito que en el comunicado de cierre de la cumbre declararon: Las soluciones "funcionaron".

El centro de la cumbre fue establecer un marco para un "crecimiento fuerte, sustentable y equilibrado", que representó un compromiso para adoptar políticas nacionales que fomentaran una economía más saludable, menos propensas a los ciclos de auge y caída que caracterizaron a la última década.

La idea era que países exportadores como China y Alemania tomaran medidas para impulsar su demanda interna, mientras que países endeudados como Estados Unidos y Gran Bretaña se embarcaran en planes de ahorro e inversión.

TORONTO, JUNIO 2010:

En esta cumbre aparecieron las primeras fracturas, dado que los países comenzaban a recuperarse a velocidades diferentes.

Los problemas con la deuda griega pusieron la atención en el delicado estado de las finanzas de algunos países europeos y sembraron dudas sobre la supervivencia de la zona euro.

Alemania lideró una ofensiva hacia la austeridad fiscal, argumentando que finanzas públicas saludables aumentarían la confianza y que ello impulsaría un crecimiento económico más fuerte.

Estados Unidos puso reparos a esa iniciativa, señalando la experiencia de 1937, cuando su propio gobierno de entonces recortó abruptamente el gasto pensando que la recesión había terminado. En cambio, esos recortes prolongaron la recesión.

Diferencias al margen, el G-20 acordó reducir los déficits a la mitad para el 2013.

El FMI dijo a los líderes que si adoptaban políticas económicas complementarias a nivel nacional, la producción global podría ser 4 billones de dólares más alta en el mediano plazo que si actuaran de manera descoordinada.

SEUL, NOVIEMBRE 2010:

Las divisiones se profundizan al tomar la recuperación distintas velocidades. Estados Unidos, Europa y Japón no logran despegar, mientras que los mercados emergentes marchan a toda máquina.

Esta cumbre debería ser la culminación de dos años de cooperación en el G-20 y marcar el fin de la crisis y el comienzo de una nueva era de crecimiento compartido.

Si bien los líderes apoyarían una profundización del marco acordado en Pittsburgh, las fricciones son indisimulables.

La debilidad del dólar, consecuencia del lento crecimiento en Estados Unidos y de la política monetaria de la Reserva Federal, envió a los inversionistas a buscar activos de rendimientos altos, generando temor a una burbuja.

La reforma a la regulación financiera aún no está terminada. Aunque los líderes aprobarían la iniciativa "Basilea III", que contempla cambios en las normas del capital bancario, todavía tienen que acordar cómo manejar el cierre de bancos grandes.

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below