Gobierno y oposición de Venezuela llaman a manifestarse en las calles tras disputada elección

martes 16 de abril de 2013 08:39 ART
 

* Candidato opositor demanda nuevo conteo de votos
    * Presidente electo pide respetar resultados
    * EEUU y OEA apoyan auditoría completa de comicio

    Por Pablo Garibian
    CARACAS, 16 abr (Reuters) - Miles de venezolanos saldrán el
martes a las calles, unos para defender una ajustado triunfo
electoral que consagró al heredero de Hugo Chávez como el nuevo
presidente y otros para exigir un recuento total de votos, un
día después de que opositores chocaran con la policía.
    Nicolás Maduro ganó las elecciones y el lunes fue declarado
presidente electo, pero la diferencia de menos de 2 puntos
porcentuales frente al opositor Henrique Capriles y las miles de
denuncias de irregularidades durante los comicios caldearon los
ánimos en la polarizada potencia petrolera.
    Capriles exige una auditoría total de los votos porque
asegura que su equipo tiene conteos internos que marcan que él
ganó las elecciones presidenciales, la más reñidas en casi medio
siglo de democracia en el país.
    "Nosotros tenemos el derecho de contar cada voto. No estamos
pidiendo más nada", dijo el lunes Capriles en una rueda de
prensa.
 
    Con sentimientos encontrados flotando en el aire tras la
reciente muerte de Chávez -el popular líder que empujó al país a
un modelo socialista adorado por millones de familias pobres- el
Consejo Nacional Electoral (CNE) hizo oídos sordos a los
reclamos y declaró presidente electo a Maduro.
    En una rueda de prensa el lunes por la noche, el corpulento
ex chofer de autobús -que se abrió camino hasta la cúspide del
chavismo gracias a su fidelidad inquebrantable- llamó a los
venezolanos a evitar las "provocaciones".
    Miles de manifestantes opositores armados con palos y
piedras chocaron el lunes en Caracas con la policía, que los
dispersó con escudos, balas de goma y gases lacrimógenos. Los
incidentes también se extendieron a ciudades en el estado
caribeño Falcón y el meridional Táchira.
    Para este martes Maduro y Capriles llamaran a sus seguidores
a tomar las calles con marchas pacíficas, pero el ambiente se
tensa cada vez más.
    "Hemos triunfado, ellos pretenden vulnerar la mayoría, la
voluntad popular", sostuvo el presidente electo el lunes por la
noche. "Sigo llamando a la paz y llamo al pueblo al combate en
paz, a movilizarse mañana en todo el país, y el miércoles, y el
viernes todos a Caracas, ya basta de abusos".
    El presidente electo -que tiene previsto asumir su mandato
el viernes- dijo que si alguien moría en las manifestaciones
será culpa de Capriles. Y denunció que grupos opositores
asediaban varias casas del partido de gobierno y la sede del
canal estatal VTV.
    
    POSIBLES ENCONTRONAZOS
    La oposición convocó a sus seguidores a marchar el martes en
todo el país hasta las sedes regionales del Consejo Nacional
Electoral. Para el día siguiente, Capriles planea encabezar un
recorrido hasta los cuarteles generales del CNE en Caracas a fin
de presentar documentos sobre irregularidades electorales.
    "Esto es un fraude completo; hasta han quemado las actas
para que no haya recuento de votos. Protestaremos hasta que sea
necesario. No vamos a abandonar las calles", dijo Carlos
Cusumano, un estudiante de 20 años que comandaba a un nutrido
grupo de jóvenes con las caras cubiertas.
    La Organización de Estados Americanos (OEA) respaldó el
pedido opositor de un recuento total de votos y llamó al diálogo
entre las dos partes para bajar la temperatura del conflicto.
    Estados Unidos y la Unión Europea también recomendaron una
auditoría de los sufragios. Y todos ellos recibieron críticas de
la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, por su injerencia.
    Maduro basó su campaña en elevar a Chávez a la categoría de
deidad y en mostrarse como su apóstol. El presidente electo
intentó imitar su habla campechana y sus diatribas, pero los
críticos aseguran que es una copia diluida.
    Sin el carisma ni la oratoria de su antecesor, Maduro
promete ser el garante de los enormes planes que subsidian
alimentos, atención de salud primaria y viviendas que le hizo
ganar a Chávez el corazón de los que menos tienen.
    Pero también encarna la continuidad de las políticas
intervencionistas del Estado como bandas de precios y controles
cambiarios que según analistas asfixian la economía y que
desatan el rencor de clases medias y acomodadas.
    La estrecha victoria de Maduro incrementa los enormes retos
económicos que enfrenta en el corto plazo, con unas finanzas
públicas presionadas, una acelerada inflación y un severas ola
de desabastecimiento de productos básicos. Maduro dijo que la
economía estará al tope de su agenda de Gobierno.
    Además, Maduro quedó debilitado para lidiar con posibles
presiones rivales en sus propio partido, una mezcla de
socialistas radicales, políticos pragmáticos, militares
conservadores y empresarios, todos ellos otrora unidos por el
indiscutido liderazgo de Chávez.

 (Editado por César Illiano)