4 de julio de 2012 / 18:49 / hace 5 años

Fondos buitres huyen de deuda griega por conversaciones rescate

* Bonos griegos abandonan mínimos históricos tras elecciones

* Pero podrían volver a territorio peligroso pronto

* Charlas rescate podrían desatar especulaciones salida del euro de nuevo

* Incluso expertos en deuda problemática se alejan

Por Marius Zaharia

LONDRES, 4 jul (Reuters) - Incluso los inversionistas denominados “buitre”, que se abalanzan sobre la deuda en problemas cuando está a bajo precio se alejan de Grecia, ya que su determinación por renegociar los términos de su rescate revivieron los temores de que pronto pueda abandonar el euro o cesar los pagos de sus préstamos.

Los compradores se han esfumado y operadores dicen que los días pasan sin que se venda un sólo bono griego.

Pocos inversores son lo suficientemente valientes como para entrar en este mercado, pese a que su peor temor -que políticos radicales contrarios al rescate lleguen al poder- cedió tras las elecciones del 17 de junio que llevaron al poder al primer ministro Antonis Samaras.

La deuda griega no es un mercado para los débiles. Los tenedores de bonos griegos del sector privado ya renunciaron a un 70 por ciento del valor de su deuda en marzo, eliminando unos 100.000 millones de euros de préstamos en la mayor reestructuración soberana de la historia.

Desde entonces, incluso esa fuertemente rebajada deuda ha perdido casi la mitad de su valor.

Sin embargo, algunos inversionistas buitre han tenido movidas muy acertadas, principalmente en mayo, cuando un Gobierno griego interino decidió hacer un pago completo a quienes tenían bonos y se negaron a ingresar a la reestructuración.

Pero muchos dicen ahora que el riesgo es bajista y es improbable que Grecia pueda cumplir incluso con sus obligaciones de la deuda reestructurada.

El valor razonable de la deuda de Grecia actualmente es “cero”, dijo Ajay Jani, director gerente de Gramercy, un fondo que invirtió en países en problemas como Belice y es conocido por tener un importante rol en la reestructuración de Argentina.

Dijo que otra reestructuración de deuda griega era inevitable, con el riesgo de que los remanentes de deuda en manos de inversionistas privados serían dados de baja, ya que la mayoría de la deuda del país estaba ahora en manos de prestamistas oficiales, primeros en la lista de pagos.

RESCATE

Grecia depende de un rescate internacional de 130.000 millones de euros para pagar su deuda. Los inversionistas respiraron algo aliviados el mes pasado, cuando los votantes griegos rechazaron a un partido radical de izquierda que habría echado pie atrás en el rescate.

Sin embargo, el Gobierno de centroderecha que fue electo también busca hacer cambios a las condiciones de la ayuda, y se verá en problemas para poner en acción reformas que el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo piden a cambio de futuro financiamiento.

Los tres, conocidos como “troika”, visitan Atenas esta semana para ver cuán retrasada está Grecia respecto a sus metas fiscales.

Grecia pedirá más tiempo para cumplir con sus metas fiscales y un relajo en los objetivos. Cualquier indicio de desacuerdo durante las conversaciones, que se espera duren semanas, podría crear dudas respecto a si Grecia obtendrá los fondos que necesita.

De perder el financiamiento internacional, Grecia no tendría más opción que abandonar la divisa única y cesar el pago de sus deudas en euros.

“Es una ilusión si la gente cree que el riesgo de que (Grecia) abandone el euro ha bajado sustancialmente”, dijo Athanasios Ladopoulos, socio y administrador de fondos del fondo de cobertura Swiss Investment Managers en Zurich.

“Probablemente, el Gobierno griego encontrará que quizás ha prometido más de lo que puede negociar con éxito”, dijo.

Hasta el minuto, varios de los fondos que tienen experiencia en lidiar con deudas problemáticas se han mantenido lejos de Grecia.

Heath Davies, jefe de auditorias de Signet, un fondo de cobertura que participó en las reestructuraciones en Rusia en 1998 y Argentina en el 2002, dijo que sus administradores de fondos “no están preparados para” los bonos griegos debido a los riesgos políticos en el país y la zona euro.

NUEVOS MINIMOS

Los temores de que Grecia podría abandonar la zona euro llegaron a un punto máximo luego de que una elección inicial el 6 de mayo resultara en un estancamiento y un fuerte apoyo a los políticos opuestos a la austeridad, como el representante de extrema izquierda Alexis Tsipras, quien quería dejar sin efecto el acuerdo de rescate.

Los bonos gubernamentales griegos tocaron mínimos históricos de 10-13 centavos de euro el 1 de junio. Fue la mitad del precio al que iniciaron sus operaciones el 12 de marzo, tras el canje de deuda.

Los actuales precios de los bonos apuntan a expectativas de una pérdida del 80 por ciento en una futura reestructuración de la deuda si Grecia se queda en la zona euro, o de un 30 por ciento si Grecia abandona el euro y devalúa su divisa en un 60 por ciento, según ING.

Los precios de los bonos podrían llegar a nuevos mínimos históricos si las negociaciones con la troika y los prestamistas internacionales se estancan o provocan disputas, según Sohail Malik, administrador de cartera del equipo de situaciones especiales en ECM, un fondo de 9.500 millones de dólares.

Otro factor que podría mantener bajos los precios de los bonos es la ausencia de productos que puedan ser usados para cubrir exposición. El mercado de swaps de moratoria de crédito griegos sigue moribundo luego de la reestructuración de deuda que desató los contratos previos de CDS.

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